Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

20.3 Bautismo y confirmación

 20.3.1

Niños que son miembros inscritos

Bajo la dirección de la autoridad que preside, se debe bautizar y confirmar a los niños que son miembros inscritos el día en que cumplan los ocho años o tan pronto como sea razonable después de su octavo cumpleaños. Estos son niños que ya tienen cédula de miembro.

El obispo presta atención especial a los niños de siete años de su barrio, asegurándose de que los padres, los líderes y maestros de la Primaria y los maestros orientadores les ayuden a prepararse para el bautismo y la confirmación. Los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro también animan a los padres a enseñar y a preparar a sus hijos para estas ordenanzas. Cuando los niños cumplen ocho años de edad, el obispo se asegura de que tengan toda oportunidad de aceptar el Evangelio y de ser bautizados y confirmados.

 20.3.2

Conversos

Los conversos deben ser bautizados y confirmados cuando hayan reunido los requisitos que se detallan en las “Instrucciones para entrevistas” en el Manual 1, 16.3.3.

Los bautismos de conversos se definen como bautismos de (1) personas de nueve años en adelante que nunca hayan sido bautizadas ni confirmadas, y (2) niños de ocho años cuyos padres no sean miembros de la Iglesia o vayan a ser bautizados y confirmados al mismo tiempo que los hijos.

 20.3.3

Entrevistas para bautismo y confirmación

El obispo o un consejero asignado lleva a cabo las entrevistas para el bautismo y la confirmación de los niños de 8 años que son miembros inscritos y de los niños de 8 años que no son miembros inscritos, pero tienen por lo menos un padre o tutor legal que es miembro.

Los misioneros de tiempo completo entrevistan a los conversos (como se define en 20.3.2) para el bautismo y la confirmación.

Las instrucciones para las entrevistas se hallan en el Manual 1, 16.3.3.

 20.3.4

Servicios bautismales

Los servicios bautismales deben ser sencillos, breves y espirituales. Por lo general, los líderes de barrio o de estaca dirigen servicios bautismales mensuales para todos los niños de ocho años que sean miembros inscritos en el barrio o la estaca. Los miembros no deben solicitar horas especiales ni un tiempo en particular, ni determinar la agenda del programa del servicio bautismal.

Entre las personas a las que se podría invitar a un servicio bautismal se incluyen miembros de la familia, otros familiares, amigos, líderes del sacerdocio, maestros orientadores, maestras visitantes, oficiales y maestros de organizaciones auxiliares que van a trabajar con el nuevo miembro e investigadores a los que se esté enseñando. También pueden asistir otros miembros del barrio.

No se deberán planear servicios bautismales para los lunes por la noche.

Servicios en los que participe solamente un barrio

Para niños inscritos de ocho años de edad. Un miembro del obispado preside los servicios bautismales de los niños de ocho años que son miembros inscritos cuando en los servicios participe solamente un barrio.

Un miembro del obispado supervisa el planeamiento de estos servicios bautismales. Él puede dirigir los servicios o asignar al líder misional de barrio para que los dirija. Las líderes de la Primaria pueden ayudar a planear los servicios bajo la dirección del obispado.

Para conversos. Si es posible, un miembro del obispado asiste al servicio bautismal de cada converso. Él presidirá los servicios cuando solamente participe un barrio, a menos que esté presente un miembro de la presidencia de estaca.

Bajo la dirección del obispado, el líder misional de barrio por lo general trabaja conjuntamente con los misioneros de tiempo completo para planear estos servicios bautismales. Un miembro del obispado o el líder misional de barrio generalmente dirigen los servicios. Si ninguno de estos líderes de barrio estuviese disponible, los líderes misionales de tiempo completo de distrito o de zona pueden planear y dirigir los servicios con la aprobación del presidente de misión.

Servicios en los que participe más de un barrio

Para niños inscritos de ocho años de edad. Un miembro de la presidencia de estaca por lo general preside los servicios bautismales de los niños inscritos de ocho años de edad cuando en los servicios participe más de un barrio. No obstante, la presidencia de estaca puede autorizar a un miembro del sumo consejo para que presida. Debe asistir un miembro del obispado de cada uno de los barrios participantes.

La presidencia de estaca puede asignar a un miembro del sumo consejo que supervise el planeamiento de los servicios y los dirija. Las líderes de la Primaria pueden ayudar a planear estos servicios bajo la dirección de los oficiales que presiden.

Para conversos. Un miembro de la presidencia de estaca por lo general preside los servicios bautismales de conversos cuando en los servicios participe más de un barrio. No obstante, la presidencia de estaca puede autorizar a un miembro del sumo consejo para que presida. Debe asistir un miembro del obispado de cada uno de los barrios participantes.

La presidencia de estaca puede asignar a un miembro del sumo consejo o a un obispo que supervise el planeamiento de los servicios y los dirija.

Programar servicios bautismales de conversos

Los servicios bautismales deben programarse tan pronto como un investigador se haya comprometido a ser bautizado. Normalmente los servicios no se deben retrasar después de esta fecha a menos que la persona no esté preparada. El bautismo de miembros de la familia no se debe demorar para que el padre pueda recibir el sacerdocio y efectuar el bautismo él mismo.

Los servicios bautismales de conversos se deben programar por medio del líder misional de barrio. Si el servicio se programara para un domingo, deberá llevarse a cabo a una hora que cause la menor interferencia con las reuniones regulares del domingo.

Elementos de un servicio bautismal

    Un servicio bautismal puede incluir:
  1. 1.

    Música de preludio.

  2. 2.

    Una breve bienvenida a cargo del líder del sacerdocio que dirige el servicio.

  3. 3.

    Un primer himno y una oración.

  4. 4.

    Uno o dos discursos breves sobre temas del Evangelio, tales como el bautismo y el Espíritu Santo.

  5. 5.

    Una selección musical.

  6. 6.

    Realización del bautismo (véase 20.3.8).

  7. 7.

    Un tiempo de reverencia mientras las personas que han participado en el bautismo se cambian de ropa. Eso podría incluir música de interludio o cantos de himnos y canciones de la Primaria conocidos. También podría incluir una breve presentación del Evangelio a cargo de los misioneros de tiempo completo para las personas no miembros que puedan estar presentes.

  8. 8.

    Realización de la confirmación (solo para miembros inscritos de ocho años de edad si no fueran a ser confirmados en una reunión de ayuno y testimonios; véanse 20.3.9 y 20.3.10).

  9. 9.

    Una oportunidad para que los nuevos conversos compartan su testimonio, si lo desean.

  10. 10.

    Un último himno y una oración.

  11. 11.

    Música de postludio.

 20.3.5

Pilas bautismales

Los misioneros coordinan el uso de la pila bautismal con el obispo agente o con otra persona que haya sido nombrada para ello por la presidencia de estaca. El horario para usar la pila bautismal debe permitir a los misioneros tener bautismos una vez por semana, o más seguido si fuera necesario. No obstante, los misioneros no deben pretender utilizar la pila a horas que no sean razonables. No se cobra por el uso de la pila bautismal.

Un adulto responsable deberá estar presente mientras se esté llenando la pila bautismal, y permanecer allí hasta que esté vacía y segura. La pila se deberá vaciar y limpiar inmediatamente después de cada servicio bautismal. Siempre que haya agua en la pila se deberán tomar las medidas apropiadas de seguridad.

Cuando la pila bautismal no se esté usando, se deberán cerrar con llave todas las puertas que permitan acceder a ella.

Si no hubiera una pila bautismal disponible, cualquier masa de agua que no ofrezca peligro se podrá utilizar para un bautismo, siempre que sea suficientemente amplia para sumergir a la persona y permitir estar de pie, junto a dicha persona, al sacerdote que efectúe el bautismo. El agua para los bautismos no debe dedicarse.

 20.3.6

Ropa para bautismos

La persona que efectúe un bautismo y la persona que se bautice visten ropa blanca que no se transparenta cuando está mojada. Una persona que ha recibido la investidura usa el gárment del templo bajo esta ropa al efectuar un bautismo.

Las unidades locales deben tener disponible ropa bautismal y no deben cobrar por su uso. Esta ropa se compra con fondos del presupuesto. El obispo puede pedir a los miembros que limpien y arreglen la ropa.

 20.3.7

Testigos de un bautismo

Dos presbíteros o poseedores del Sacerdocio de Melquisedec son testigos en cada bautismo para asegurarse de que se efectúe debidamente. El bautismo se debe repetir si las palabras no se pronunciaran exactamente como aparecen en Doctrina y Convenios 20:73 o si parte del cuerpo o de la vestimenta de la persona no se sumergieran completamente.

 20.3.8

Instrucciones para efectuar un bautismo

    Bajo la dirección de la autoridad que preside, un presbítero o un sacerdote de Melquisedec puede efectuar la ordenanza del bautismo. Para ello, él:
  1. 1.

    Se pone de pie en el agua junto con la persona que se va a bautizar.

  2. 2.

    Sujeta con la mano izquierda la muñeca derecha de la persona (por comodidad y seguridad); la persona que será bautizada sujeta con la mano izquierda la muñeca izquierda del sacerdote.

  3. 3.

    Levanta el brazo derecho en forma de escuadra.

  4. 4.

    Pronuncia el nombre completo de la persona y dice: “Habiendo sido comisionado por Jesucristo, yo te bautizo en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén” (D. y C. 20:73).

  5. 5.

    Hace que la persona se tape la nariz con la mano derecha (por comodidad); luego, el sacerdote coloca la mano derecha en la parte superior de la espalda de la persona y la sumerge por completo, incluyendo, la vestimenta de la persona.

  6. 6.

    Ayuda a la persona a salir del agua.

Los bautismos de conversos por lo general los efectúa un sacerdote del barrio o uno de los misioneros que enseñó a la persona. Un converso también puede solicitar que otro miembro que reúna los requisitos efectúe el bautismo.

 20.3.9

Confirmación y el don del Espíritu Santo

Una persona es confirmada miembro de la Iglesia y recibe el don del Espíritu Santo después de ser bautizada (véase D. y C. 20:41). Una persona se convierte en miembro de la Iglesia únicamente después de que las ordenanzas del bautismo y de la confirmación se hayan efectuado y registrado debidamente (véase Juan 3:5; D. y C. 33:11).

El obispo posee las llaves para confirmar a miembros inscritos de ocho años de edad. El presidente de misión posee las llaves para confirmar a conversos. Sin embargo, el obispo supervisa la realización de esta ordenanza, ya sea de un miembro inscrito de ocho años de edad o de un converso. El obispo se asegura de que se efectúe poco después del bautismo.

Se puede confirmar a los miembros inscritos de ocho años en el servicio bautismal o en una reunión sacramental del barrio al que pertenezcan, preferiblemente la reunión de ayuno y testimonios.

Los conversos son confirmados en cualquier reunión sacramental del barrio donde residan, preferiblemente el domingo siguiente a su bautismo. No se confirma a los conversos en el servicio bautismal.

Por lo menos un miembro del obispado participa en esta ordenanza. Cuando los élderes misioneros han enseñado a un converso, el obispo debe invitarlos a participar.

El obispo no lleva a cabo una entrevista por separado para esta ordenanza.

 20.3.10

Instrucciones para efectuar una confirmación

    Bajo la dirección del obispado, uno o más poseedores del Sacerdocio de Melquisedec pueden participar en una confirmación. Colocan las manos levemente sobre la cabeza de la persona. Entonces, la persona que efectúa la ordenanza:
  1. 1.

    Pronuncia el nombre completo de la persona.

  2. 2.

    Declara que la ordenanza se efectúa por la autoridad del Sacerdocio de Melquisedec.

  3. 3.

    Confirma a la persona miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

  4. 4.

    Usa las palabras “Recibe el Espíritu Santo” (no “recibe el don del Espíritu Santo”).

  5. 5.

    Pronuncia palabras de bendición de acuerdo con lo que le indique el Espíritu.

  6. 6.

    Termina en el nombre de Jesucristo.

 20.3.11

Registro y certificado de bautismo y confirmación

Cuando el obispo o un consejero entrevista a un niño de ocho años, llena el Registro de bautismo y confirmación según las instrucciones del formulario. Después del bautismo y la confirmación, el secretario de barrio usa la información del Registro de bautismo y confirmación para actualizar la cédula de miembro del niño.

Cuando un misionero de tiempo completo entrevista a un candidato para el bautismo, completa todo el Registro de bautismo y confirmación, excepto la información sobre la confirmación. Durante el servicio bautismal, los misioneros entregan este formulario al obispo o a uno de sus consejeros. Después de la confirmación, el obispo o el secretario de barrio completa la información de la confirmación. Entonces el secretario de barrio devuelve a los misioneros de tiempo completo dos copias del formulario. Los misioneros envían una copia a la oficina de la misión para la creación de una cédula de miembro.

Llenar y distribuir debidamente el Registro de bautismo y confirmación es esencial para actualizar o crear cédulas de miembro.

Después de la confirmación, el secretario de barrio prepara un certificado de bautismo y confirmación. El obispo firma el certificado, y él, o el secretario lo entregan al nuevo miembro.

El nombre legal de la persona, según lo defina la ley o la costumbre local, debe quedar registrado en el Registro y en el Certificado de bautismo y confirmación.