Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

2.3 El sacerdocio y la familia

Cada esposo y padre en la Iglesia debe esforzarse por ser digno de poseer el Sacerdocio de Melquisedec. Junto con su esposa como compañera en igualdad, él preside en rectitud y con amor, actuando como el líder espiritual de la familia. Dirige a la familia en la oración, el estudio de las Escrituras y la noche de hogar habituales. Colabora con su esposa para enseñar a sus hijos y ayudarlos a prepararse para recibir las ordenanzas de salvación (véase D. y C. 68:25–28). Él da bendiciones del sacerdocio de guía, salud y consuelo.

Muchos miembros no tienen fieles poseedores del Sacerdocio de Melquisedec en sus hogares. Los líderes de la Iglesia deben prestar especial atención a amar y apoyar a esos miembros por medio del cuidado inspirado y atento, incluso la orientación familiar y las maestras visitantes.