Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

11.8 Pautas y normas adicionales

 11.8.1

Hombres que prestan servicio en la Primaria

Cuando se considere a miembros que podrían servir en la Primaria, el obispado y la presidencia de la Primaria deben recordar la influencia positiva de hombres dignos del barrio. Los niños, especialmente aquellos que no tengan dignos poseedores del sacerdocio en sus hogares, necesitan ver ejemplos de poseedores del sacerdocio rectos y atentos. Los hombres pueden servir como maestros, líderes de música, pianistas, líderes de días de actividades y líderes Scout. También pueden ayudar en la guardería.

Cuando se asigna a hombres a que enseñen a los niños, deben estar presentes en todo momento por lo menos dos adultos responsables. Los dos adultos podrían ser dos hombres, un esposo y la esposa, o dos miembros de la misma familia. En ramas pequeñas, si no es práctico tener dos maestros en un salón de clase, una integrante de la presidencia de la Primaria visita y supervisa con frecuencia cada clase en la que enseñe un hombre solo.

 11.8.2

Servicios bautismales para niños inscritos de ocho años de edad

Véase 20.3.4.

 11.8.3

Dar testimonio en la Primaria

Los padres, las líderes de la Primaria y los maestros dan testimonio sencillo y directo cuando enseñan, ayudando a los niños a aprender lo que es un testimonio y cómo expresar un testimonio.

No se aconseja llevar a cabo reuniones de testimonio en la Primaria. No obstante, los padres, las líderes de la Primaria y los maestros pueden proporcionar otras oportunidades para dar testimonio. Por ejemplo, los niños pueden compartir sus testimonios cuando den lecciones en la noche de hogar y cuando den discursos en el tiempo para compartir. Tales oportunidades ayudan a los niños a prepararse para compartir sus testimonios en reuniones de ayuno y testimonio cuando tengan la edad suficiente para hacerlo sin la ayuda de un padre, de un hermano o de otra persona.

 11.8.4

Fomentar la reverencia

La reverencia es una expresión de amor y respeto por el Padre Celestial y por Jesucristo. Las líderes de la Primaria y los maestros ayudan a los niños a entender lo que es la reverencia y a cómo comportarse con reverencia. Fomentan la reverencia mediante el ejemplo personal. También fomentan la reverencia al ir a la iglesia preparados para enseñar de las Escrituras y utilizar ayudas visuales y actividades de aprendizaje que inviten la influencia del Espíritu Santo.

 11.8.5

Representación de la Deidad en dramatizaciones

Las líderes y los maestros tienen mucho cuidado de mantener la reverencia cuando eligen dirigir dramatizaciones, en especial cuando las personas hacen dramatizaciones de eventos sagrados. A Dios el Padre y al Espíritu Santo no se les debe representar de ninguna manera. Al Salvador no lo deben representar niños, excepto cuando se trate de la escena de la Natividad. Para pautas adicionales, véase 13.6.15.

 11.8.6

Niños que tengan necesidades especiales

Cuando un niño tenga una enfermedad prolongada, una discapacidad u otras necesidades especiales, las líderes de la Primaria deliberan con los líderes del sacerdocio y con los padres del niño para determinar la forma de ayudar.

A los niños que tengan discapacidades por lo general se les incluye en sus clases regulares de la Primaria. Según sea necesario, y donde sea posible, se puede llamar a un maestro especial para que asista a clase con ellos o para que les enseñe por separado. Si por enfermedad o discapacidad un niño tiene que permanecer en casa, los maestros de la Primaria pueden ayudar a los integrantes de la familia del niño para que le enseñen las lecciones de la Primaria. Al niño se le inscribe en la Primaria con el grupo de su misma edad, y el maestro marca presente la asistencia del niño cuando se enseñe una lección.

Los niños con discapacidades u otras necesidades especiales por lo general avanzan de la Primaria cuando cumplen 12 años.

Para información sobre comprender, incluir y enseñar a niños que tengan discapacidades, véase 21.1.26 y disabilities.lds.org.

 11.8.7

Finanzas

Las actividades para todos los aspectos de la Primaria —incluyendo la guardería, los días de actividades y el escultismo— se financian con el presupuesto del barrio. Los artículos que se compren para actividades, clases o reuniones de la Primaria pertenecen al barrio. No son para uso personal de las personas que trabajen en la Primaria ni de sus familiares.

Si en el presupuesto de barrio no hay suficientes fondos para costear un campamento diurno anual o una actividad parecida para los niños de 8 a 11 años, las líderes pueden pedir a los participantes que paguen una parte o la totalidad del costo. En ningún caso los gastos ni el transporte para un campamento diurno anual o una actividad parecida deben ser excesivos. La falta de fondos personales tampoco debe impedir que un miembro participe.

Los fondos de la Iglesia no se pueden utilizar para comprar uniformes para las personas.

Para más información sobre los fondos para las actividades, véase 13.2.8.