Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

9.6 Bienestar y servicio caritativo

El Bienestar y el servicio caritativo son fundamentales en la obra de la Sociedad de Socorro.

Bajo la dirección del obispo, la presidencia de la Sociedad de Socorro de barrio, la presidencia del quórum de élderes y los líderes de grupo de sumos sacerdotes comparten las siguientes responsabilidades de Bienestar:

Enseñan principios de autosuficiencia temporal y espiritual.

Atienden al pobre y al necesitado, y animan a los miembros a dar servicio.

Ayudan a las personas y a las familias a llegar a ser autosuficientes y a encontrar soluciones a sus problemas de Bienestar a corto y a largo plazo.

Para más información sobre estas responsabilidades de Bienestar, véase el capítulo 6.

En las siguientes secciones se detallan las responsabilidades que se aplican específicamente a la presidenta de la Sociedad de Socorro y a sus consejeras.

 9.6.1

Visitas para determinar las necesidades de las familias

El obispo normalmente asigna a la presidenta de la Sociedad de Socorro que visite a miembros que precisen ayuda de Bienestar a fin de que ella evalúe las necesidades de ellos y sugiera las maneras de responder a tales necesidades. Si en el hogar que visita no hubiera una mujer, lleva consigo a una de sus consejeras, a la secretaria de la Sociedad de Socorro o a la coordinadora de servicio caritativo.

A fin de prepararse para una visita para determinar las necesidades de una familia, la presidenta de la Sociedad de Socorro considera la información que le dé el obispo acerca de la familia y busca la guía del Señor.

La presidenta de la Sociedad de Socorro evalúa los recursos de la familia y prepara una lista detallada de las necesidades básicas de alimento y ropa de la familia. Entrega la lista al obispo. También puede preparar un formulario Pedido del obispo: alimentos y mercaderías para que el obispo lo revise y lo apruebe. Presta este servicio con sensibilidad y comprensión, ayudando a quienes reciben ayuda a conservar su amor propio y su dignidad.

La presidenta de la Sociedad de Socorro informa al obispo sobre la condición general de la familia. Comunica cualquier necesidad en cuanto a alimentación (para necesidades normales y no para almacenamiento de alimentos), ropa, administración del hogar, salud, y bienestar social y emocional. También puede compartir su evaluación de las aptitudes laborales de los integrantes de la familia y de las oportunidades que tienen para trabajar.

El obispo ayuda a la familia a elaborar un plan de autosuficiencia. También delibera en consejo con la presidenta de la Sociedad de Socorro en cuanto a oportunidades adicionales de ayudar a la familia. En algunos casos, la ayuda más valiosa puede incluir (1) ayudar a una hermana a administrar ingresos y recursos y (2) enseñar habilidades del hogar tales como limpiar, coser, organizarse, planear menús, conservar alimentos y fomentar la buena salud.

La presidenta de la Sociedad de Socorro y cualquier otra persona que la ayude mantienen estrictamente confidencial cualquier información que obtengan durante la visita o que reciban del obispo.

 9.6.2

Servicio caritativo

Todas las hermanas de la Sociedad de Socorro tienen la responsabilidad de ser conscientes de las necesidades de los demás. Dedican su tiempo, habilidades, talentos, apoyo espiritual y emocional, y oraciones de fe para ayudar a los demás.

Mediante la ayuda de las maestras visitantes y de otros miembros del barrio, la presidencia de la Sociedad de Socorro determina cuáles personas tienen necesidades especiales debido a edad avanzada, enfermedades físicas o emocionales, emergencias, nacimientos, fallecimientos, discapacidades, soledad y otros problemas. La presidenta de la Sociedad de Socorro comunica sus averiguaciones al obispo. Bajo la dirección de él, ella coordina la ayuda. Ella evalúa las habilidades y las circunstancias de todas las hermanas a medida que determina quién puede prestar ayuda.

Puede pedir a una consejera, a la coordinadora de servicio caritativo o a una maestra visitante que ayude a coordinar estos esfuerzos de servicio. También puede formar un comité para que ayude. Para ayudar, las hermanas pueden proporcionar comidas, proporcionar cuidado de niños o del hogar, ayudar a las hermanas a mejorar su alfabetización, coordinar transporte para asistencia médica que sea necesario, y responder a otras necesidades.

 9.6.3

Alfabetización

La habilidad para leer y escribir ayuda a los miembros a encontrar empleo y a desarrollar autosuficiencia temporal. También los ayuda a aumentar su conocimiento del Evangelio y su autosuficiencia espiritual. Cada barrio lleva a la práctica tareas de alfabetización de acuerdo con sus necesidades y recursos. Cuando entre los miembros haya una carencia de habilidades básicas de alfabetización, la presidencia de la Sociedad de Socorro trabaja con el obispo y con el consejo de barrio para determinar maneras prácticas de ayudar a los miembros a mejorar dichas habilidades. Los líderes y los maestros asignados pueden utilizar el curso de alfabetización de la Iglesia, que incluye los manuales para el alumno y para el maestro titulados Tendréis Mis Palabras y un DVD para capacitar a maestros. Además, las líderes de la Sociedad de Socorro pueden dedicar algunas reuniones a habilidades de alfabetización.