Manual 2:
Administración de la Iglesia

Miembros solteros

Los hombres y las mujeres que no se han casado, que son divorciados o que son viudos constituyen una porción considerable de los miembros de la Iglesia. Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares tienden la mano a estos miembros y los incluyen en la obra de la Iglesia. A los miembros solteros dignos se les deben dar oportunidades de tener cargos de liderazgo y de enseñanza, incluso cargos en presidencias de quórumes de élderes, en el liderazgo de los grupos de sumos sacerdotes y en presidencias de organizaciones auxiliares.

Los líderes apoyan a los miembros solteros al ayudarlos a acercarse al Señor, a fortalecer sus testimonios y a tomar responsabilidad de su propio bienestar espiritual social y temporal.

Al ministrar a los miembros solteros, los líderes procuran fortalecer la vida familiar, y no competir con ella o restarle valor. Enseñan y testifican sobre la importancia del matrimonio y de ser padres. Aun cuando los jóvenes adultos solteros no vivan con sus padres, los líderes de la Iglesia los animan a honrar y a nutrir la relación que tengan con sus padres. Los líderes también apoyan a los padres solteros en sus esfuerzos por enseñar y nutrir a sus hijos.

Los miembros solteros se dividen en dos grupos: adultos solteros (de 31 años en adelante) y jóvenes adultos solteros (de 18–30 años).

 

16.1 Ministrar a miembros adultos solteros (de 31 años en adelante)

Los líderes animan a los miembros solteros de 31 años en adelante a participar en las actividades y los programas habituales de sus estacas y barrios convencionales. Estas estacas y barrios pueden proporcionar una gama completa de experiencias en la Iglesia y ofrecer oportunidades de servir, enseñar, dirigir y relacionarse con personas de todas las edades. Los barrios convencionales también reafirman la importante función de la familia y del hogar en el plan del Evangelio.

Los líderes deben hacer un esfuerzo especial para comprender las necesidades de los adultos solteros y darles atención. Los líderes deben reconocer que las circunstancias y los intereses de los adultos solteros son variados. Los líderes también deben ser sensibles al hecho de que los adultos solteros a veces se sienten fuera de lugar cuando asisten a actividades y clases dirigidas a las familias.

 16.1.1

Líderes de adultos solteros de estaca

La presidencia de estaca procura comprender las necesidades de los adultos solteros y proporcionar maneras de atender esas necesidades. La presidencia de estaca puede determinar que los adultos solteros de la estaca necesitan oportunidades de estar juntos para prestar servicio, aprender el Evangelio y socializar además de las que les proporcionen sus barrios.

El presidente de estaca puede asignar a uno de sus consejeros para que supervise la obra con los adultos solteros de la estaca. El presidente de estaca también puede asignar a un miembro del sumo consejo para que ayude en esta obra. También se puede asignar al mismo integrante de la presidencia de estaca y al mismo miembro del sumo consejo para que trabajen con los jóvenes adultos solteros.

 16.1.2

Comité de adultos solteros de estaca

La presidencia de estaca puede organizar un comité de adultos solteros de estaca. Un consejero de la presidencia de estaca preside este comité. El comité también incluye a un miembro del sumo consejo, a una integrante de la presidencia de la Sociedad de Socorro de estaca y a varios adultos solteros. Por lo general, este comité se organiza aparte del comité de jóvenes adultos solteros de estaca.

El comité se reúne según sea necesario. Los miembros del comité pueden planear maneras de dar a los adultos solteros oportunidades de estar juntos para servir, aprender el Evangelio y socializar más allá de sus barrios.

 16.1.3

Actividades multiestaca

Cuando las actividades multiestaca pueden proporcionar a los adultos solteros las oportunidades necesarias para dar servicio, dirigir y tener interacción social, los Setentas de Área trabajan con los presidentes de estaca para establecer comités para planear y organizar tales actividades.

 16.1.4

Participación en actividades de adultos solteros

La participación en actividades de adultos solteros se limita a los miembros adultos solteros, a los oficiales de la Iglesia asignados y a adultos solteros que no sean miembros pero que estén dispuestos a observar las normas de la Iglesia. Una persona que esté separada del cónyuge o en trámites de divorcio no puede participar hasta que el decreto de divorcio se haya finalizado conforme a la ley.

 16.1.5

Grupos de noche de hogar

Los obispados pueden organizar uno o más grupos de noche de hogar para adultos solteros que no tengan hijos en el hogar ni vivan con sus padres. No se hace referencia a estos grupos como familias.