Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

12.2 Líderes de la Escuela Dominical de barrio

Este capítulo se enfoca en cómo administrar la Escuela Dominical de manera tal que fortalezca a las personas y a las familias. Los líderes de la Escuela Dominical revisan con frecuencia el capítulo 3, donde se detallan principios generales de liderazgo. Estos principios incluyen el prepararse espiritualmente, participar en consejos, ministrar a los demás, y enseñar el evangelio de Jesucristo.

 12.2.1

Obispado

El obispo y sus consejeros proporcionan liderazgo del sacerdocio a la Escuela Dominical.

El obispo llama y aparta al presidente de la Escuela Dominical. También supervisa el llamamiento y el apartamiento de otras personas que trabajen en la Escuela Dominical. Puede asignar a sus consejeros para que los llamen y los aparten.

El obispo asigna a uno de sus consejeros para que supervise la Escuela Dominical del barrio, incluyendo la biblioteca del centro de reuniones. Este consejero se reúne con regularidad con la presidencia de la Escuela Dominical del barrio. En las reuniones de obispado informa de asuntos de la Escuela Dominical y de la biblioteca del centro de reuniones.

 12.2.2

Presidencia de la Escuela Dominical de barrio

Los miembros de la presidencia de la Escuela Dominical de barrio son poseedores del sacerdocio. De ser posible, el presidente posee el Sacerdocio de Melquisedec. Trabajan bajo la dirección del obispado. Reciben orientación y apoyo continuo de la presidencia de la Escuela Dominical de estaca.

Presidente de la Escuela Dominical de barrio

El presidente de la Escuela Dominical tiene las siguientes responsabilidades:

Sirve como miembro del consejo de barrio. Como miembro de este consejo, participa en los esfuerzos para edificar la fe y fortalecer a las personas y a las familias (véase el capítulo 4). Asiste a la reunión de consejo de barrio preparado para sugerir maneras por las que los miembros pueden mejorar el aprendizaje y la enseñanza en las reuniones de la Iglesia y en sus hogares. Por invitación del obispo, dirige la capacitación en la reunión del consejo de barrio para ayudar a mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en el barrio.

Presenta al obispado recomendaciones para que se llame a miembros del barrio a servir como consejeros de la presidencia de la Escuela Dominical, como maestros de la Escuela Dominical y como bibliotecario(a) y bibliotecarios(as) auxiliares de barrio. Si fuera necesario, también recomienda a un miembro del barrio para que sirva como secretario de la Escuela Dominical. Al realizar estas recomendaciones, sigue las pautas de 19.1.1 y 19.1.2.

Enseña a otros líderes de la Escuela Dominical sus deberes, utilizando este manual como fuente de consulta.

El presidente de la Escuela Dominical de barrio y sus consejeros

Los miembros de la presidencia de la Escuela Dominical de barrio trabajan juntos para cumplir las siguientes responsabilidades:

Supervisan los esfuerzos para mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en la Escuela Dominical. En estos esfuerzos, siguen los principios de 5.5.3 y 5.5.4. También apoyan a los maestros de la Escuela Dominical al (1) conversar con ellos de vez en cuando para tratar sus preguntas e inquietudes y analizar maneras de servir a los miembros de las clases, y al (2) hacer arreglos para visitar sus clases.

Sirven como especialistas en los esfuerzos del barrio por mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio (véase 12.5).

Supervisan la biblioteca del centro de reuniones. Esto incluye (1) orientar a bibliotecarios(as) recién llamados, (2) proporcionar apoyo y capacitación constantes y (3) recomendar un presupuesto anual para la biblioteca después de consultar con el(la) bibliotecario(a) de barrio.

Llevan a cabo reuniones de presidencia de la Escuela Dominical. También participan en reuniones con el consejero del obispado que supervisa la Escuela Dominical.

El presidente de la Escuela Dominical asigna a sus consejeros que supervisen algunas áreas de responsabilidad. Por ejemplo, puede delegar las responsabilidades de organizar las clases de la Escuela Dominical de los diferentes grupos según las edades, orientar a los maestros, supervisar la biblioteca del centro de reuniones y ayudar a los maestros de la Escuela Dominical a hacer los arreglos para contar con maestros sustitutos, según sea necesario. Los consejeros le informan con frecuencia sobre sus esfuerzos.

 12.2.3

Maestros de la Escuela Dominical

Los maestros de la Escuela Dominical enseñan clases conforme lo asigne el obispado y la presidencia de la Escuela Dominical. Siguen los principios que se detallan en 5.5.4.

 12.2.4

Secretario de la Escuela Dominical de barrio

Si fuera necesario, el obispado puede llamar a un hermano para que sirva como secretario de la Escuela Dominical del barrio. Al secretario se le pueden dar las siguientes responsabilidades:

Consulta con la presidencia para preparar agendas de las reuniones de presidencia. Asiste a las reuniones de presidencia, toma notas y realiza un seguimiento de las asignaciones.

Recopila la información de asistencia y la revisa con el presidente de la Escuela Dominical para ayudar a determinar maneras de animar a los miembros a participar en la Escuela Dominical. Los maestros deben recibir copias de esta información.

 12.2.5

Presidentes de clase de la Escuela Dominical

Con la aprobación del obispado, la presidencia de la Escuela Dominical puede invitar a miembros para que sirvan como presidentes de clase de la Escuela Dominical. Los presidentes de clase pueden ser hombres o mujeres. Se les puede pedir que extiendan una breve bienvenida al comienzo de la clase, que presenten a los nuevos miembros de la misma y a los visitantes, y que inviten a miembros de dicha clase a decir la primera y la última oración. También se les puede pedir que ayuden con los esfuerzos de llevar la asistencia y que hermanen a los miembros de la clase que no asistan con regularidad.