Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

4.6 Reuniones del consejo de barrio

El consejo de barrio se reúne con regularidad (por lo menos una vez al mes). La reunión por lo general dura entre 60 y 90 minutos.

El obispo preside la reunión. Si él estuviera ausente, puede asignar a un consejero para que presida. Sin embargo, no se toman decisiones importantes en ausencia del obispo.

Si lo recomienda el líder misional del barrio, el obispo podría invitar ocasionalmente a los misioneros de tiempo completo a reunirse con el consejo de barrio.

 4.6.1

Principios rectores

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares asisten a las reuniones de consejo de barrio en doble función: (1) como miembros del consejo de barrio que ayudan al obispo a dar atención a las necesidades y a los problemas del barrio, y a encontrar soluciones, y (2) como representantes de sus organizaciones. Estos líderes buscan la guía del Espíritu Santo al estar unidos en amor e interés por las personas a las que sirven.

Las reuniones de consejo de barrio deben centrarse en asuntos que fortalezcan a las personas y a las familias. El consejo dedica tiempo mínimo a cuestiones de calendarios, planeamiento de actividades y otros asuntos administrativos.

Durante la reunión, el obispo explica cada asunto que se va a tratar, pero por lo general no decide cómo resolver el asunto hasta que haya oído las deliberaciones. Él fomenta la deliberación sin dominarla. Formula preguntas y puede pedir sugerencias a determinados miembros del consejo. Escucha detenidamente antes de tomar una decisión. Las deliberaciones deben fomentar un espíritu de inspiración.

Se anima a los miembros del consejo a hablar con franqueza, tanto de su experiencia personal como de sus cargos como líderes de organización. Tanto los hombres como las mujeres deben sentir que se valoran sus comentarios como participantes con pleno derecho. El obispo pide la opinión de las líderes de la Sociedad de Socorro, las Mujeres Jóvenes y la Primaria en todos los asuntos que considere el consejo de barrio. El punto de vista de las mujeres es a veces diferente del de los hombres, y añade una perspectiva esencial para entender y satisfacer las necesidades de los miembros.

Después de una deliberación abierta, el obispo puede tomar una decisión o esperar para tratar el asunto más a fondo con sus consejeros. Una vez que tome la decisión, los miembros del consejo deben apoyarla en un espíritu de unidad y armonía.

Si los miembros del consejo tuvieran fuertes sentimientos de incertidumbre respecto a una decisión importante, el obispo podría esperar a otra reunión de consejo para estudiar el asunto con más detenimiento y buscar confirmación espiritual y unidad.

Los miembros del consejo deben mantener confidencial cualquier información privada o delicada relacionada con miembros, familias y temas que se traten.

 4.6.2

Ejemplo de agenda

Bajo la dirección del obispo, el secretario ejecutivo prepara una agenda para la reunión de consejo de barrio. El obispo invita a los miembros del consejo a ponerse en contacto con el secretario ejecutivo para incluir puntos en la agenda. El secretario ejecutivo también puede sugerir temas a tratar, incluso los de reuniones anteriores que tal vez necesiten análisis o seguimiento adicionales. El secretario ejecutivo también puede preparar un calendario de futuros eventos del barrio para que los miembros del consejo lo revisen.

A continuación figura una lista de puntos que se podrían incluir en la agenda. El obispo no debe intentar examinarlos todos en cada reunión. Más bien, decide el orden de prioridad de la agenda de cada reunión para tratar los puntos más importantes en primer lugar. En vez de analizar demasiados asuntos de manera superficial, es mejor centrarse en unos pocos que bendecirán al mayor número de personas y familias. El obispo confía en la inspiración para saber qué asuntos son más importantes en un momento dado.

  1. 1.

    Informes breves de asignaciones de la última reunión.

  2. 2.

    Bienestar espiritual y temporal. Analizar el bienestar espiritual y temporal de determinadas personas y familias. Trazar planes para ayudarles a atender sus necesidades, incluso las necesidades de largo plazo. Analizar cómo fortalecer a las familias. Para más información, véase 6.2.2.

  3. 3.

    Misional. Elaborar y revisar el plan misional del barrio (véase 5.1.8). Utilizando el Informe de progreso, revisar los candidatos al bautismo y los investigadores que actualmente estén progresando. El obispo podría pedirle al líder misional del barrio que dirija esa revisión. Para más información, véase 5.1.2.

  4. 4.

    Retención de conversos. Revisar el progreso de cada miembro nuevo inscrito en el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar; planear maneras de ayudarlos a seguir progresando (véase 5.2.3).

  5. 5.

    Activación. Revisar el progreso y el hermanamiento de los miembros menos activos inscritos en el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar; planear maneras de ayudarlos a seguir progresando (véase 5.3.2).

  6. 6.

    Templo e historia familiar. Revisar el progreso de los miembros que se estén preparando para recibir las ordenanzas del templo. Cuando el obispo lo considere necesario, analizar la manera de animar a los miembros a participar más plenamente en la obra del templo y de historia familiar. Para más información, véase 5.4.2.

  7. 7.

    Aprendizaje y enseñanza del Evangelio. Analizar cómo mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio tanto en la Iglesia como en el hogar (véase 5.5.2).

  8. 8.

    Informes sobre la labor del quórum de élderes, del grupo de sumos sacerdotes y de las organizaciones auxiliares. Esta parte de la reunión debe ser breve a fin de que no desvíe la atención del enfoque principal del consejo: las personas.

  9. 9.

    Planeamiento del calendario y de las actividades para atender las necesidades espirituales, temporales y sociales de los miembros del barrio (véase el capítulo 13).

  10. 10.

    Fondo Perpetuo para la Educación (donde se haya aprobado el programa). Examinar el progreso de los participantes en el programa.

  11. 11.

    Instrucción final del obispado.

 4.6.3

Emprender un curso de acción

El consejo de barrio busca inspiración para establecer un curso de acción que bendiga la vida de los miembros. El enfoque del consejo se centra en ayudar a las personas, no en administrar programas.

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se valen de sus propias reuniones de liderazgo para revisar las decisiones del consejo de barrio y solicitar la ayuda de otros líderes y maestros de su organización para cumplir con las asignaciones del consejo. Del mismo modo, el líder misional del barrio lleva a cabo una reunión de coordinación misional con los misioneros de tiempo completo y con los misioneros de barrio a fin de implementar las decisiones del consejo de barrio. Esta labor de las organizaciones es una extensión del espíritu y del propósito del consejo de barrio.

Al emprender un curso de acción, los miembros del consejo deben evitar sobrecargar a las personas y a las familias (véase Mosíah 4:27; D. y C. 10:4). La prioridad primordial de cada miembro es su propia familia. El consejo de barrio se asegura de que exista un equilibrio adecuado entre las obligaciones del miembro hacia su familia y sus responsabilidades en la Iglesia.

Los miembros del consejo de barrio evalúan con regularidad cada curso de acción y rinden un informe de sus asignaciones. En la mayoría de los casos, el progreso requerirá constante atención y asignaciones de seguimiento.

 4.6.4

Responsabilidades del secretario de barrio

El secretario de barrio lleva un registro de las asignaciones y las decisiones tomadas durante las reuniones del consejo de barrio. Se asegura de que la información que utilice el consejo de barrio sea precisa y oportuna; facilita las copias más recientes del formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar. Además, aporta información estadística pertinente extraída del programa de computadora de la Iglesia para el mantenimiento de registros. Toma la iniciativa de informar al obispado y a los miembros del consejo de barrio acerca de la información que encuentre en esas fuentes en vez de esperar a que ellos se la pidan.

En el Manual 1 , 13.4.2 se explican otras responsabilidades del secretario de barrio.

 4.6.5

Responsabilidades del secretario ejecutivo

El secretario ejecutivo prepara las agendas de las reuniones del consejo de barrio tal como se explica en 4.6.2. El obispo también podría pedirle que se mantenga en contacto con los miembros del consejo para dar seguimiento a sus asignaciones. Además, el obispo podría pedirle que consiguiera informes de los miembros del consejo sobre el estado de los investigadores, los miembros nuevos, los miembros que regresan a la actividad y de otros asuntos.

El secretario ejecutivo puede proporcionar continuidad entre el consejo de barrio y el comité ejecutivo del sacerdocio.

En el Manual 1 , 13.4.4 se explican otras responsabilidades del secretario ejecutivo de barrio.