Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

5.2 Retención de conversos

Los miembros nuevos de la Iglesia necesitan el apoyo y la amistad de los líderes de la Iglesia, de los maestros orientadores, de las maestras visitantes y de los demás miembros. Este apoyo ayuda a los miembros nuevos a estar firmemente “convertidos al Señor” (Alma 23:6).

 5.2.1

Necesidades de los miembros nuevos

La transición a ser miembro de la Iglesia resulta difícil para la mayoría de la gente; con frecuencia implica el adoptar nuevas enseñanzas religiosas y un nuevo modo de vida. Todos los miembros de la Iglesia, en particular los miembros nuevos, necesitan tres cosas para ayudarlos a permanecer activos en la Iglesia: amistad, oportunidades de madurar y de servir en la Iglesia, y ser nutridos por la palabra de Dios (véase Moroni 6:4). Bajo la dirección del obispado, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares ayudan a los miembros nuevos en estos aspectos.

 5.2.2

El obispo y sus consejeros

El obispo tiene la responsabilidad general de la retención de conversos. A fin de ayudar a los miembros nuevos a permanecer activos en la Iglesia, el obispo y sus consejeros tienen las siguientes responsabilidades. El obispo puede asignar a uno de sus consejeros para que coordine estos esfuerzos.

Supervisan las tareas para asegurarse de que cada miembro nuevo reciba hermanamiento.

Se aseguran de que cada miembro nuevo adulto reciba un llamamiento u otras oportunidades de servir.

Se aseguran de que los hermanos de 12 años en adelante sean ordenados al debido oficio en el Sacerdocio Aarónico poco después de su confirmación, por lo general en el plazo de una semana. También se aseguran de que esos hermanos reciban oportunidades de ejercer el sacerdocio. Los hermanos que son dignos de ser bautizados y confirmados también son dignos de recibir el Sacerdocio Aarónico.

El obispo y sus consejeros supervisan la labor del líder del grupo de sumos sacerdotes y del presidente del quórum de élderes de ayudar a los hermanos de 18 años en adelante a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec. A los hermanos de 18 años en adelante que recién se hayan bautizado se les ordena élderes después de que hayan prestado servicio como presbíteros, adquirido suficiente comprensión del Evangelio y demostrado su dignidad. No es necesario que sean miembros por un período específico.

 5.2.3

Consejo de barrio

En las reuniones de consejo de barrio, los miembros del consejo examinan sus metas para la retención de conversos, según se detalla en el plan misional del barrio (véase 5.1.8). Analizan el progreso de cada miembro nuevo y determinan las áreas en las que podría precisar más apoyo. Para este análisis, pueden utilizar como guía el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar. Se consultan en cuanto a la forma de ayudar a los miembros nuevos a sentir el amor de los demás miembros, el gozo de servir en el reino del Señor, y la paz que proviene de vivir los principios del Evangelio.

El consejo de barrio puede examinar las formas en que el líder misional de barrio puede trabajar con otros líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares para fortalecer a los nuevos conversos. Los miembros del consejo de barrio también pueden sugerir posibles oportunidades para prestar servicio que se podrían extender a los miembros nuevos, como por ejemplo la obra del templo y de historia familiar.

 5.2.4

Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares

Según lo indique el obispado, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares proporcionan oportunidades que ayuden a los miembros nuevos a madurar espiritualmente y a permanecer activos en la Iglesia. Por ejemplo, la presidenta de la Sociedad de Socorro es responsable de ayudar a las conversas adultas. Dado que un converso varón adulto es un futuro élder, ya sea el presidente del quórum de élderes o el líder del grupo de sumos sacerdotes es el responsable de ayudar en su progreso, según lo determine el obispado. Cuando se une a la Iglesia más de un integrante de una familia, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares coordinan sus esfuerzos en las reuniones del consejo de barrio.

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares pueden ayudar a los miembros nuevos de las siguientes maneras:

Ayudan a los miembros nuevos a entender y a aplicar las doctrinas y los principios de las lecciones misionales.

Se aseguran de que los miembros nuevos aprendan las prácticas básicas de la Iglesia, tales como la forma de dar testimonio, pagar diezmos y otras ofrendas, vivir la ley del ayuno, dar un discurso, efectuar ordenanzas del sacerdocio, participar en la obra de historia familiar, efectuar bautismos y confirmaciones por los muertos (donde sea posible) y servir como maestro orientador o maestra visitante.

Se aseguran de que los miembros nuevos tengan acceso a las Escrituras, a las revistas de la Iglesia y a cualquier manual que puedan necesitar para las clases de la Iglesia a las que asistan.

Si los miembros nuevos tienen edad para asistir a seminario o a instituto, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares los ayudan a inscribirse.

Cuando los miembros nuevos reúnen los requisitos para recibir las ordenanzas del templo, los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares los ayudan a prepararse, bien sea en un seminario de preparación para el templo o de alguna otra manera.

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares pueden asignar a miembros con experiencia para que ayuden a hermanar a los miembros nuevos. Los líderes podrían considerar el asignar a miembros que tengan afinidad con los miembros nuevos debido a que comparten intereses similares o hayan enfrentado dificultades parecidas.

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares (o los miembros a quienes ellos asignen) observan cada semana si los miembros recién bautizados que pertenecen a su quórum o a su organización acuden a la reunión sacramental. Realizan asignaciones para visitar a los que no asistan e invitarlos a asistir la semana siguiente.

 5.2.5

Maestros orientadores y maestras visitantes

Los maestros orientadores y las maestras visitantes tienen importantes responsabilidades de entablar amistad con los miembros nuevos. En consulta con el obispo, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro dan suma prioridad a la tarea de asignar abnegados maestros orientadores y maestras visitantes a los miembros nuevos.

Cuando lo autorice el presidente de misión, los misioneros de tiempo completo pueden ayudar a realizar las visitas de maestros orientadores y de maestras visitantes a los miembros nuevos.

 5.2.6

Misioneros de barrio y misioneros de tiempo completo

Si bien la retención es principalmente la responsabilidad de los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares del barrio, los misioneros de barrio y los misioneros de tiempo completo ayudan en esta labor. Los misioneros de barrio enseñan otra vez las primeras cuatro lecciones misionales a todos los miembros nuevos (véase Predicad Mi Evangelio, capítulo 3). También enseñan la lección 5. Los misioneros de barrio pueden recibir ayuda de los misioneros de tiempo completo, según sea necesario.

 5.2.7

La influencia de otros miembros del barrio

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares animan a los miembros del barrio a fortalecer a los miembros nuevos al demostrarles amor y entablar amistad con ellos. Los líderes también pueden animar a los miembros del barrio a invitar a los conversos recientes a asistir con ellos a las noches de hogar, a las reuniones, clases y actividades de la Iglesia, coordinando su transporte, si fuera necesario.

 5.2.8

Clase de Principios del Evangelio

Los miembros nuevos de 18 años en adelante asisten, junto con los investigadores, a la clase de Principios del Evangelio durante la Escuela Dominical. Por lo general, los miembros nuevos asisten a la clase de Principios del Evangelio durante unos meses. Cuando están preparados, asisten a la clase de Doctrina del Evangelio.

El líder misional de barrio asiste a la clase de Principios del Evangelio. Coordina la clase junto con otros esfuerzos de retención del barrio. Un miembro del obispado podría asignarlo para que la enseñe. También pueden asistir otros misioneros de barrio.

Los maestros orientadores, las maestras visitantes y otros miembros pueden asistir a la clase para proporcionar hermanamiento. De vez en cuando, el maestro o maestra puede invitar a otros miembros del barrio a asistir y a compartir sus experiencias y testimonio. Por ejemplo, el maestro podría invitar a miembros del barrio para que compartan su testimonio de las bendiciones del diezmo, sus experiencias al superar dificultades, o las bendiciones que hayan recibido al haber servido en llamamientos de la Iglesia.

Los maestros de este curso tienen las siguientes responsabilidades:

Seleccionan y enseñan lecciones de Principios del Evangelio. Al enseñar, emplean las Escrituras con frecuencia, especialmente el Libro de Mormón. Adaptan las lecciones a las necesidades de los miembros de la clase y los invitan a compartir sus pensamientos y experiencias.

Crean un ambiente que invita al Espíritu al compartir su testimonio con frecuencia.

Animan a los miembros de la clase a leer el Libro de Mormón con regularidad y a compartir las impresiones que hayan tenido durante la lectura.

 5.2.9

Líderes de estaca

El presidente de estaca y sus consejeros

Los miembros de la presidencia de estaca supervisan los esfuerzos para fortalecer a los miembros nuevos de la estaca. Ellos instruyen y animan a otros líderes en estos esfuerzos. Conocen a los miembros nuevos cuando visitan los barrios. De vez en cuando pueden efectuar una reunión para miembros nuevos en relación con una conferencia de estaca.

En su entrevista habitual con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe sobre el progreso de los miembros nuevos del barrio de ese obispo.

En su reunión habitual con el presidente de misión, el presidente de estaca puede presentar un informe sobre el progreso de los miembros nuevos de la estaca.

Miembros del sumo consejo

Los miembros del sumo consejo que trabajen con los líderes del Sacerdocio de Melquisedec del barrio y los miembros del sumo consejo que trabajen con los líderes misionales de barrio pueden ayudar a enseñar y hermanar a los miembros nuevos. También pueden participar en los esfuerzos para ayudar a los futuros élderes a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec.

Presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca

En ocasiones, las presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca trabajan con los líderes de las organizaciones auxiliares de barrio para enseñar y hermanar a los miembros nuevos.