Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

5.3 Activación

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares de barrio se esfuerzan continuamente por ayudar a los miembros menos activos a regresar a la actividad en la Iglesia. El Salvador dijo: “No obstante, no lo echaréis de vuestras sinagogas ni de vuestros lugares donde adoráis, porque debéis continuar ministrando por éstos; pues no sabéis si tal vez vuelvan, y se arrepientan, y vengan a mí con íntegro propósito de corazón, y yo los sane; y vosotros seréis el medio de traerles la salvación” (3 Nefi 18:32).

Por lo general, los miembros menos activos aún creen en el Evangelio, pero tal vez estén pasando por pruebas difíciles que los hagan sentirse incómodos al asistir a las reuniones. También suelen tener pocas amistades en la Iglesia, por lo que es poco probable que se sientan entre amigos cuando vayan a las reuniones del barrio. Aquellos que regresan a la actividad suelen hacerlo cuando ven que les falta algo en la vida. En consecuencia, se dan cuenta de que tienen que hacer cambios en su manera de vivir. En momentos como esos, necesitan el amor y la amistad de miembros de la Iglesia bondadosos y activos que los acepten como son y que demuestren un interés sincero y personal por ellos.

 5.3.1

El obispo y sus consejeros

El obispo y sus consejeros tienen la responsabilidad general de la activación. Dirigen los esfuerzos de los quórumes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares para ayudar a los miembros menos activos a reavivar su fe, y asegurarse de que los miembros que regresen reciban hermanamiento y apoyo. Ayudan a los hermanos varones que regresan a avanzar en el sacerdocio, y ayudan tanto a los hermanos como a las hermanas a recibir las ordenanzas del templo o a ser dignos de entrar en el templo otra vez.

El obispo puede asignar a uno de sus consejeros para coordinar la activación.

 5.3.2

Consejo de barrio

Bajo la dirección del obispado, los miembros del consejo de barrio revisan sus metas de activación según se explican en el plan misional de barrio (véase 5.1.8); comparten recomendaciones sobre cómo ministrar a los miembros menos activos en sus organizaciones. Al estar continuamente al tanto de las necesidades y las circunstancias de los miembros menos activos, los miembros del consejo de barrio pueden discernir el momento en que las familias y las personas estén preparadas para aceptar la invitación de recibir visitas de miembros de la Iglesia, asistir a una actividad de la Iglesia o participar en un seminario de preparación para el templo.

En espíritu de oración, el consejo de barrio determina los miembros menos activos que tengan mayores probabilidades de regresar a la actividad. También deciden qué líderes y miembros podrían fortalecer mejor a los miembros menos activos y entablar una relación personal con ellos. Cuando en una familia haya más de una persona menos activa, los líderes coordinan sus esfuerzos en las reuniones de consejo de barrio.

En las reuniones de consejo de barrio con regularidad se incluyen informes del progreso de estos miembros. A medida que algunos miembros regresen a la actividad o rechacen invitaciones para volver, el consejo de barrio determina quiénes serían otras personas que podrían ser receptivas. A fin de dar seguimiento a estos esfuerzos, los líderes pueden utilizar el formulario Progreso de miembros nuevos y de miembros que se hayan vuelto a activar.

 5.3.3

Maestros orientadores y maestras visitantes

En consulta con el obispo, los líderes del Sacerdocio de Melquisedec y de la Sociedad de Socorro asignan abnegados maestros orientadores y maestras visitantes a los miembros menos activos. Estos líderes concentran sus esfuerzos en los miembros menos activos que tengan más probabilidades de aceptar las invitaciones para volver a la actividad.

 5.3.4

Misioneros de tiempo completo y misioneros de barrio

El líder misional de barrio, los misioneros de tiempo completo y los misioneros de barrio pueden ayudar en los esfuerzos de activación cuando sea oportuno, en especial si el enseñar a miembros menos activos creará oportunidades para que los misioneros enseñen a los amigos y familiares de esos miembros, que no sean miembros de la Iglesia.

 5.3.5

Clase de Principios del Evangelio

Los miembros menos activos de 18 años de edad en adelante pueden asistir a la clase de Principios del Evangelio durante la Escuela Dominical (véase 5.2.8).

 5.3.6

Líderes de estaca

El presidente de estaca y sus consejeros

En su entrevista habitual con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe sobre el progreso de los miembros menos activos del barrio de ese obispo. El presidente de estaca y el obispo analizan los planes y las metas preparados por el consejo de barrio para dichos miembros.

Cuando el presidente de estaca y el presidente de misión se reúnan para analizar la obra misional, también pueden analizar la ayuda que los misioneros de tiempo completo pueden dar al trabajar con miembros menos activos.

Miembros del sumo consejo

Los miembros del sumo consejo que trabajen con los líderes del Sacerdocio de Melquisedec de barrio pueden ayudar a enseñar y hermanar a los miembros menos activos. También pueden participar en los esfuerzos para ayudar a los futuros élderes a prepararse para recibir el Sacerdocio de Melquisedec.

Presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca

Las presidencias de las organizaciones auxiliares de estaca pueden trabajar, de vez en cuando, con los líderes de las organizaciones auxiliares de barrio en la enseñanza y el hermanamiento de los miembros menos activos.