Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

5.5 Enseñar el Evangelio

La enseñanza eficaz del Evangelio ayuda a las personas a crecer en su testimonio y su fe en nuestro Padre Celestial y en Jesucristo; fortalece a los miembros en sus esfuerzos por vivir de acuerdo con los principios del Evangelio. Cuando la palabra de Dios se enseña con poder espiritual, tiene “un efecto más potente en la mente del pueblo que… cualquier otra cosa” (Alma 31:5). Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares promueven una enseñanza eficaz en sus organizaciones. Tienen presente que los miembros de la Iglesia asisten a las reuniones en busca del poder, de la paz y de la inspiración que brinda la palabra de Dios.

 5.5.1

El obispo y sus consejeros

El obispo y sus consejeros enseñan el Evangelio por el poder del Espíritu y mediante el ejemplo personal. Dirigen los esfuerzos del consejo de barrio para asegurar que la enseñanza en el barrio sea edificante y doctrinalmente correcta.

 5.5.2

Consejo de barrio

Bajo la dirección del obispado, los miembros del consejo de barrio deliberan en consejo con regularidad sobre cómo mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio en el barrio. El obispo puede invitar al presidente de la Escuela Dominical a dirigir estas deliberaciones y a proporcionar instrucción.

 5.5.3

Líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se esfuerzan por enseñar el Evangelio de manera eficaz. También son responsables de los esfuerzos para mejorar el aprendizaje y la enseñanza en sus organizaciones. En dichos esfuerzos, pueden deliberar en consejo con la presidencia de la Escuela Dominical del barrio.

Recomendar a miembros para servir como maestros

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares recomiendan al obispado miembros del barrio para que sean llamados a servir como maestros en sus organizaciones. Los líderes deben recomendar a maestros que se esforzarán por preparar lecciones que inspiren a los miembros de la clase a vivir de acuerdo con los principios del Evangelio. Al hacerlo, siguen los principios que se encuentran en 19.1.1 y 19.1.2.

Orientar a maestros recién llamados

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares se reúnen individualmente con los maestros recién llamados de sus organizaciones, preferiblemente antes de la primera lección de cada maestro. En estas reuniones, los líderes orientan a los maestros de la siguiente manera:

Ayudan a los maestros a empezar a conocer a los miembros de la clase, si es necesario. Dan a los maestros una lista de los miembros de la clase e instan a los maestros a aprender el nombre de los miembros de la clase. También animan a los maestros a establecer una relación afectuosa con los miembros de la clase.

Ayudan a los maestros a entender cómo se utiliza La enseñanza: El llamamiento más importante. Entregan a cada maestro un ejemplar del libro y comparten una breve reseña de su contenido.

Según sea necesario, ayudan a los maestros a entender cómo preparar una lección. Dan a los maestros los materiales aprobados del curso de estudio de sus clases y les explican cómo utilizarlos. Repasan también el artículo titulado “Cómo preparar lecciones”, en las páginas 111–112 de La enseñanza: El llamamiento más importante. (Para una lista de los materiales aprobados de los cursos de estudio, así como las instrucciones de cómo pedirlos, véase la versión actual de las Instrucciones para los cursos de estudio).

Proporcionar apoyo constante a los maestros

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares desarrollan una relación de apoyo y afecto con los maestros. Después de la reunión inicial de orientación, los líderes se reúnen con regularidad con cada maestro para enterarse de las necesidades de ellos, analizar las necesidades de las personas a las que enseñan y repasar los principios que se detallan en esta sección. Animan a los maestros a fijarse metas de acuerdo con el artículo titulado “El establecer un plan para mejorar su método de enseñanza”, en las páginas 25–28 de La enseñanza: El llamamiento más importante.

Asegurar que la enseñanza sea edificante y doctrinalmente correcta

Los líderes del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares observan con detenimiento el aprendizaje y la enseñanza durante las clases dominicales y otras lecciones. Los líderes que no asisten con regularidad a cada clase, como los miembros de las presidencias de la Escuela Dominical y de la Primaria, hacen arreglos con los maestros para asistir a las clases de vez en cuando. Basándose en sus observaciones, los líderes deliberan en consejo con los maestros en cuanto a cómo mejorar el aprendizaje en las clases.

Los líderes se aseguran de que los maestros empleen las Escrituras, las enseñanzas de los profetas de los últimos días y los materiales aprobados de los cursos de estudio, según se explica en las actuales Instrucciones para los cursos de estudio. Ayudan a los maestros a entender la manera de complementar el curso de estudio con las revistas de la Iglesia, en particular con los ejemplares de la conferencia general de las revistas Ensign y Liahona.

 5.5.4

Maestros y líderes

Al enseñar el Evangelio, los maestros y los líderes se guían por los siguientes principios:

Amar a quienes enseñan

Los maestros y los líderes demuestran amor y sincero interés por aquellos a quienes enseñan. Aprenden el nombre de los miembros de la clase; repasan la información sobre la asistencia para estar al tanto de los miembros que no estén asistiendo con regularidad. Pueden ponerse en contacto con esos miembros fuera de la clase para animarlos a que participen.

Enseñar por medio del Espíritu

Los maestros y los líderes procuran la guía del Espíritu Santo al preparar y enseñar lecciones. Buscan esta guía al orar y reconocer humildemente su dependencia en el Señor. Durante las lecciones, invitan al Espíritu al dar testimonio de las doctrinas que enseñan.

Enseñar la doctrina

Los maestros y los líderes emplean las Escrituras, las enseñanzas de los profetas de los últimos días y los materiales aprobados de los cursos de estudio para enseñar las doctrinas del Evangelio y testificar de ellas. Los materiales aprobados de los cursos de estudio para cada clase o quórum figuran en las Instrucciones para los cursos de estudio. Según sea necesario, los maestros y los líderes complementan los materiales de los cursos de estudio con las revistas de la Iglesia, en particular con los ejemplares de la conferencia general de las revistas Ensign y Liahona.

Fomentar el aprendizaje diligente

Los maestros y los líderes animan a los miembros de la clase a ser responsables de su propio aprendizaje del Evangelio personalmente, en su familia y durante la instrucción en la clase. Animan a los miembros de la clase a llevar a clase sus propios ejemplares de las Escrituras, siempre que sea posible. Los maestros y los líderes proporcionan oportunidades a los miembros de la clase para que participen activamente en los análisis, e invitan a los miembros de la clase a vivir el Evangelio y a recibir las bendiciones prometidas.

 5.5.5

El presidente de la Escuela Dominical de barrio y sus consejeros

Los miembros de la presidencia de la Escuela Dominical de barrio sirven como fuente de recursos para ayudar a otros líderes en sus esfuerzos por fortalecer el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio. Se les puede invitar a ayudar a los líderes al orientar, instruir y proporcionar apoyo constante a los maestros.

 5.5.6

Materiales impresos y en línea para el aprendizaje y la enseñanza

Con el fin de ayudar a los miembros a mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio, la Iglesia proporciona dos publicaciones: La enseñanza: El llamamiento más importante y la Guía para la enseñanza. Estos recursos están disponibles en formato impreso y en LDS.org. En LDS.org también hay otros recursos disponibles.

 5.5.7

Curso sobre la Enseñanza del Evangelio

El obispado y el consejo de barrio pueden decidir periódicamente que en el barrio se lleve a cabo el curso Enseñanza del Evangelio. Este curso puede beneficiar a los maestros actuales y ayudar a preparar futuros maestros. El curso por lo general se efectúa durante la Escuela Dominical. Las lecciones del curso se hallan en las páginas 212–270 de La enseñanza: El llamamiento más importante. El obispado asigna a la presidencia de la Escuela Dominical para que enseñe el curso o llama a otro miembro para que lo haga.

 5.5.8

El presidente de estaca y sus consejeros

El presidente de estaca y sus consejeros enseñan el Evangelio por el poder del Espíritu y mediante el ejemplo personal. Dirigen los esfuerzos para asegurar que la enseñanza en la estaca sea edificante y doctrinalmente correcta.