Manual 2:
Administración de la Iglesia

La obra de salvación en el barrio y la estaca

A los miembros de la Iglesia de Jesucristo se les manda “obrar en su viña en bien de la salvación de las almas de los hombres” (D. y C. 138:56). Esta obra de salvación incluye la obra misional de los miembros, la retención de conversos, la activación de los miembros menos activos, la obra del templo y de historia familiar, y la enseñanza del Evangelio. El obispado dirige esta obra en el barrio, con la ayuda de otros miembros del consejo de barrio.

Aunque el obispo retiene la máxima responsabilidad en estos asuntos, el líder misional de barrio coordina la obra misional de los miembros; el líder del grupo de sumos sacerdotes coordina la obra del templo y de historia familiar; y el presidente de la Escuela Dominical ayuda a otros líderes del barrio a mejorar el aprendizaje y la enseñanza del Evangelio. El obispo puede asignar a uno de sus consejeros para que coordine la retención de los conversos, y al otro para que coordine la activación. Cada líder del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares contribuye para adelantar la obra de salvación en su organización.

 

5.1 Obra misional de los miembros

 5.1.1

El obispo y sus consejeros

El obispo dirige el consejo de barrio al preparar y seguir un plan misional de barrio, tal como se describe en 5.1.8.

El obispo llama y aparta a un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec para que sirva como líder misional de barrio. El obispo y sus consejeros pueden llamar y apartar a otros miembros para que sirvan como misioneros de barrio.

El obispo y sus consejeros dan prioridad a la obra misional de los miembros. Enseñan las doctrinas de la obra misional con regularidad. Animan a los miembros del barrio a trabajar con los misioneros de tiempo completo para encontrar, enseñar y bautizar a los investigadores. Ellos dan el ejemplo al encontrar y preparar a personas y familias para que los misioneros les enseñen.

El obispo y sus consejeros ayudan a los futuros misioneros de tiempo completo, incluso a las hermanas y a los matrimonios, a prepararse para servir en una misión.

 5.1.2

Consejo de barrio

La obra misional de los miembros es más eficaz cuando los miembros del consejo de barrio participan plenamente en la labor misional. En los quórumes y en las organizaciones auxiliares ellos animan a los miembros a participar en la obra misional de la siguiente manera:

  1. 1.

    Encontrar y preparar personas para enseñar.

  2. 2.

    Ayudar a los misioneros cuando enseñan (si es posible, en el hogar de los miembros).

  3. 3.

    Hermanar a los investigadores.

  4. 4.

    Prepararse ellos mismos y a sus hijos para servir como misioneros de tiempo completo.

En las reuniones de consejo de barrio, los miembros del consejo desarrollan y revisan el plan misional del barrio (véase 5.1.8). Revisan el estado de los candidatos al bautismo y el de otros investigadores, así como otros asuntos del Informe de progreso que preparan los misioneros de tiempo completo. Hacen planes para ayudar a cada investigador a progresar; brindan consejo en cuanto a los posibles maestros orientadores y maestras visitantes para los investigadores que se estén preparando para ser bautizados y confirmados.

Según lo recomiende el líder misional de barrio, el obispo podría invitar ocasionalmente a los misioneros de tiempo completo a reunirse con el consejo de barrio.

 5.1.3

Líder misional de barrio

Bajo la dirección del obispo, el líder misional de barrio tiene las siguientes responsabilidades:

Coordina los esfuerzos del barrio para encontrar, enseñar y bautizar investigadores. Coordina esta labor con la de los misioneros de tiempo completo y con la de los misioneros de barrio. En las reuniones de consejo de barrio el obispo podría pedirle que dirija los asuntos sobre la obra misional.

Dirige las reuniones de coordinación misional y la labor de los misioneros de barrio.

Cada semana, hace arreglos para el mayor número posible de oportunidades de enseñanza para los misioneros de tiempo completo.

Organiza los servicios bautismales de conversos con la ayuda de los misioneros de tiempo completo (véase 20.3.4).

Ayuda a coordinar las confirmaciones de los miembros nuevos en las reuniones sacramentales.

Participa con los misioneros de tiempo completo en la enseñanza y el hermanamiento de los investigadores.

Asiste a la clase de Principios del Evangelio, y puede enseñar la clase cuando se lo asigne el obispado.

Se puede llamar a un poseedor del Sacerdocio de Melquisedec como ayudante del líder misional de barrio.

 5.1.4

Misioneros de barrio

El obispado y el líder misional de barrio determinan cuántos misioneros de barrio se necesitan en la unidad. Los misioneros de barrio sirven bajo su dirección. Los poseedores del sacerdocio, las hermanas y los matrimonios pueden servir como misioneros de barrio. No es necesario que se les asignen compañeros, pero no deben ir solos al visitar los hogares. Un hombre y una mujer no hacen visitas juntos como misioneros de barrio a menos que sean esposo y esposa.

Se llama a los misioneros de barrio por un período de servicio específico, como por ejemplo dos años. Por lo general, no tienen otras responsabilidades en la Iglesia excepto las asignaciones como maestros orientadores o maestras visitantes, preferiblemente de familias en las que no todos son miembros de la Iglesia o familias menos activas. No llevan placas ni distintivos de identificación.

Los misioneros de barrio encuentran personas y las preparan para que los misioneros de tiempo completo les enseñen. También ayudan a hermanar y a enseñar a los investigadores.

Los misioneros de barrio visitan los hogares de los miembros para animarlos a procurar experiencias misionales, encontrar personas a las que los misioneros podrían enseñar, y preparar a personas para que se les enseñe.

 5.1.5

Reunión de coordinación misional

El líder misional de barrio dirige una reunión de coordinación misional con los misioneros de barrio y los misioneros de tiempo completo. La reunión se realiza con regularidad. Si los misioneros de tiempo completo prestan servicio en varios barrios, asistirán con la frecuencia que las circunstancias lo permitan.

En esta reunión, el líder misional de barrio coordina la labor de los misioneros de tiempo completo y los miembros del barrio. El líder misional de barrio también puede dirigir deliberaciones sobre cómo implementar el plan misional del barrio, programar el mayor número posible de citas para enseñar para los misioneros, y hacer los arreglos para que, con la mayor frecuencia posible, haya miembros presentes cuando se enseñe a los investigadores.

 5.1.6

Miembros y misioneros de tiempo completo trabajando juntos

El presidente de misión posee las llaves para bautizar y confirmar conversos. Bajo su dirección, los misioneros de tiempo completo tienen la responsabilidad primordial de enseñar a los investigadores. Los misioneros de tiempo completo también realizan entrevistas para el bautismo y la confirmación de cada candidato, y autorizan que se efectúen las ordenanzas.

El obispo se familiariza con todos los investigadores y se mantiene al tanto de su progreso. Aunque no entrevista a los candidatos al bautismo, se reúne personalmente con ellos antes de que sean bautizados. También supervisa los esfuerzos de los miembros del barrio para hermanarlos. Los investigadores tienen mayores probabilidades de bautizarse, ser confirmados y permanecer activos cuando tienen una estrecha amistad con los miembros de la Iglesia.

Por lo general, los dos misioneros de tiempo completo no se separan para trabajar con los miembros del barrio. Sin embargo, se pueden separar para trabajar con miembros si fuera necesario cumplir con un gran número de citas para enseñar. En tales casos, el líder misional de barrio se asegura de que aquellos que trabajen como compañeros de los misioneros de tiempo completo entiendan y acepten las reglas de la misión. Les enseña que nunca deben dejar a un misionero de tiempo completo sin un compañero autorizado.

 5.1.7

Servicios bautismales y confirmaciones

Los servicios bautismales deben programarse tan pronto como un investigador se haya comprometido a bautizarse. Normalmente los servicios no se deben retrasar después de esta fecha a menos que la persona no esté preparada. El bautismo de miembros de la familia no se debe demorar para que el padre pueda recibir el sacerdocio y efectuar el bautismo él mismo.

Un servicio bautismal brinda la oportunidad de encontrar y animar a otros investigadores. Se debe instar a los conversos a invitar a sus familiares, a otros parientes y amigos. Los líderes de la Iglesia y los misioneros también pueden invitar a otros investigadores a quienes se esté enseñando, a futuros investigadores y a líderes y miembros que vayan a trabajar con los miembros nuevos. También pueden asistir otros miembros del barrio.

A los conversos se los confirma en una reunión sacramental del barrio donde residan, preferiblemente el domingo siguiente a su bautismo.

Las pautas para los servicios bautismales y las confirmaciones, incluso las pautas para los bautismos y las confirmaciones de niños de ocho años, se encuentran en 20.3.

 5.1.8

Plan misional de barrio

Bajo la dirección del obispo, el consejo de barrio elabora un plan misional de barrio. El plan debe ser breve y sencillo; debe incluir metas y actividades específicas para ayudar a los miembros del sacerdocio y de las organizaciones auxiliares del barrio a participar en la obra misional de los miembros, en la retención y en la activación. El consejo de barrio coordina el plan misional de barrio con los planes de los misioneros de tiempo completo asignados al barrio. Los siguientes pasos pueden resultar útiles en este proceso de planeamiento:

  1. 1.

    Considerar las necesidades y los recursos del barrio en la obra misional de los miembros, la retención y la reactivación, incluso la disponibilidad de los misioneros de tiempo completo.

  2. 2.

    Fijar metas específicas para la obra misional de los miembros, la retención y la activación, que se lograrán durante el siguiente año.

  3. 3.

    Determinar cómo lograr las metas. Los líderes podrían planear maneras de elevar la visión y la actitud general del barrio respecto a la obra misional; podrían presentar ideas para actividades a fin de ayudar a los misioneros de tiempo completo a encontrar, enseñar y bautizar a más investigadores. También podrían planear maneras de entablar amistad con los miembros nuevos y fortalecerlos, y de mejorar la activación de los miembros menos activos.

El consejo de barrio revisa el plan misional de barrio con regularidad y lo modifica según sea necesario.

 5.1.9

Líderes de estaca

El presidente de estaca y sus consejeros

El presidente de estaca y sus consejeros dan prioridad a la obra misional. Enseñan las doctrinas de la obra misional con regularidad y animan a los miembros de la estaca a trabajar con los misioneros de tiempo completo para encontrar, enseñar y bautizar a investigadores. Ellos mismos dan el ejemplo al encontrar y preparar a personas y familias para que los misioneros les enseñen.

En su entrevista regular con cada obispo, el presidente de estaca solicita un informe sobre el progreso de los investigadores del barrio de ese obispo.

El presidente de estaca se reúne con regularidad con el presidente de misión para coordinar la labor de los misioneros de tiempo completo en la estaca. Los puntos a tratar incluyen el número y la ubicación de los misioneros, la función de los miembros en la obra misional, la ayuda de los misioneros en los esfuerzos de retención y activación, la ayuda de los misioneros para capacitar a los miembros locales, así como las comidas, el alojamiento y el transporte de los misioneros.

Miembro del sumo consejo asignado a la obra misional

Los miembros de la presidencia de estaca asignan a un miembro del sumo consejo que tenga afinidad con la obra misional para que los ayude a supervisar los esfuerzos de la estaca de encontrar, enseñar, bautizar y confirmar investigadores. Este miembro del sumo consejo podría dirigir el análisis de estos temas en las reuniones del comité ejecutivo del sacerdocio de la estaca, las reuniones de consejo de estaca, las reuniones de líderes del sacerdocio de estaca y otras reuniones de estaca.

El miembro del sumo consejo asignado a la obra misional capacita a los líderes misionales de barrio recién llamados. También brinda instrucción y aliento constantes a todos los líderes misionales de barrio, tanto de forma individual como en grupo. Con la aprobación del presidente de estaca, puede capacitar a los líderes y a los misioneros de barrio.