Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

17.2 Circunstancias que pueden permitir adaptación local

Queda a discreción de los presidentes de estaca, los obispos y los presidentes de rama hacer adaptaciones sencillas a ciertos programas de la Iglesia. Donde sea necesario, se pueden hacer tales adaptaciones de la siguiente manera:

  1. 1.

    En el personal y los programas de las organizaciones auxiliares

  2. 2.

    En el formato y la frecuencia de las reuniones de liderazgo

  3. 3.

    En el formato y la frecuencia de las actividades

Al considerar qué adaptaciones pueden ser apropiadas, la presidencia de estaca, el obispado o la presidencia de rama deliberan en consejo entre sí y también con el consejo de estaca, de barrio o de rama. También deliberan en consejo con su autoridad presidente inmediata si las circunstancias justificaran una adaptación considerable o fuera de lo común. Los líderes siempre procuran la guía del Espíritu al efectuar adaptaciones.

Los líderes pueden considerar los siguientes factores al determinar qué adaptaciones pueden ser apropiadas.

 17.2.1

Circunstancias familiares

Cuando se extienden llamamientos, se programan reuniones de liderazgo y se planean actividades, los líderes consideran las circunstancias familiares de los miembros. El servicio y la participación en la Iglesia siempre implican una medida de sacrificio. Sin embargo, las familias fuertes son vitales para la Iglesia y no se les debe pedir a los miembros que realicen sacrificios familiares excesivos para servir o apoyar programas o actividades.

Una circunstancia familiar a considerar es el llamamiento(s) de la Iglesia que tenga el esposo o la esposa de un miembro. No se debe sobrecargar a familias individuales con responsabilidades de la Iglesia. Otra circunstancia a considerar son las demandas totales de tiempo que enfrentan los miembros al apoyar a sus familias y al hacerse cargo de otros asuntos personales. En algunas regiones del mundo, los miembros necesitan trabajar en dos o tres empleos. Éstas son consideraciones legítimas que los líderes deben sopesar al extender llamamientos, programar reuniones de liderazgo y planear actividades.

 17.2.2

Transporte y comunicación

Algunas estacas o algunos barrios abarcan grandes áreas geográficas, por lo que los miembros tienen que viajar largas distancias para asistir a reuniones y actividades. Cuando se evalúe la necesidad de las reuniones y actividades, los líderes tienen en cuenta el tiempo y el costo necesario para que los miembros viajen.

En muchos lugares del mundo, los automóviles no son comunes y el transporte se realiza a pie, en bicicleta, en autobús o en tranvía. Cuando las distancias sean grandes, estas condiciones pueden suponer que los líderes deban ajustar los programas de la Iglesia y las reuniones de liderazgo para facilitar la participación de los miembros.

Aun cuando los automóviles estén ampliamente disponibles, los líderes deben ser sensibles al costo de recorrer largas distancias. En algunos casos, como cuando se dirigen asuntos del sumo consejo, los líderes pueden valerse de conferencias telefónicas, correo electrónico e Internet para reducir el transporte costoso. Cuando se utilicen estos recursos, los líderes deben tener especial cuidado en garantizar la confidencialidad.

Los miembros en diferentes etapas de la vida a menudo varían ampliamente en su acceso al transporte. Por ejemplo, los jóvenes adultos solteros suelen tener mayor movilidad que las familias con hijos, y a veces disponen de recursos para viajar distancias más grandes. En los casos en los que los jóvenes adultos solteros sean capaces de reunirse en un tiempo y con gastos razonables, deben llevar a cabo actividades multiestaca con frecuencia moderada (véase 13.3.1).

En algunas partes del mundo, los teléfonos son caros y muchos miembros no poseen uno. Del mismo modo, el acceso al correo electrónico y a Internet es raro en algunas áreas. Si estos recursos son caros o su disponibilidad no está generalizada, los líderes deben hacer las adaptaciones necesarias.

En los casos donde viajar resulte difícil o costoso y los recursos de comunicación sean inadecuados, la orientación familiar y las maestras visitantes presentan mayores desafíos. En tales casos, los líderes pueden hacer adaptaciones, según se detalla en 7.4.3 y 9.5.3.

 17.2.3

Quórumes o clases de tamaño pequeño

Élderes y sumos sacerdotes

Si muy pocos élderes o sumos sacerdotes de un barrio pueden asistir a la reunión del sacerdocio de los domingos, pueden reunirse juntos. Sin embargo, en ningún caso se debe establecer un solo quórum del Sacerdocio de Melquisedec. Siempre que haya élderes y sumos sacerdotes ordenados en un barrio, se debe organizar un quórum de élderes y un grupo de sumos sacerdotes.

Dado que los distritos no tienen quórumes de sumos sacerdotes, las ramas de los distritos no tienen grupos de sumos sacerdotes. Los sumos sacerdotes que asistan a estas ramas se reúnen con el quórum de élderes.

Hombres Jóvenes y Mujeres Jóvenes

En un barrio o una rama que tenga pocos hombres jóvenes, los quórumes del Sacerdocio Aarónico se pueden reunir juntos para la instrucción y las actividades (véanse 8.11 y 8.13.1). Sin embargo, aún deberían organizarse quórumes con líderes llamados y sostenidos en cada quórum.

En un barrio o una rama que tengan pocas mujeres jóvenes, éstas pueden reunirse juntas para la instrucción y las actividades (véanse 10.6.2 y 10.8.1). Se puede llamar a una presidencia de clase por cada grupo según las edades, o se puede llamar a una presidencia para los grupos combinados según las edades hasta que puedan organizarse en sus respectivas clases.

Si el número de líderes adultos es limitado, la presidencia de los Hombres Jóvenes puede enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin asesores ayudantes. La presidencia de las Mujeres Jóvenes puede hacer lo mismo por las mujeres jóvenes. En una unidad sumamente pequeña, el presidente de los Hombres Jóvenes y la presidenta de las Mujeres Jóvenes podrían ser los únicos líderes adultos en sus organizaciones. Si éste fuera el caso, ellos enseñan las lecciones dominicales y supervisan las actividades de todos los hombres jóvenes y todas las mujeres jóvenes. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeros y a un secretario para cada organización.

Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para efectuar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocos hombres jóvenes y pocas mujeres jóvenes, los obispos y los presidentes de rama pueden autorizar que los jóvenes se reúnan juntos para las actividades semanales. Cuando se consideren estas opciones, los líderes tienen en cuenta factores como la distancia y el costo del transporte.

Las actividades periódicas de estaca o multiestaca son especialmente importantes en los casos donde los barrios o las ramas tengan pocos jóvenes (véanse 13.3 y 13.4).

En una estaca o un distrito pequeños, el presidente de los Hombres Jóvenes podría ser el único líder de los Hombres Jóvenes de estaca o distrito. Lo mismo podría decirse de la presidenta de las Mujeres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se deben llamar a consejeros y a un secretario para cada organización.

Primaria

En una rama o un barrio que tenga pocos niños, es posible que la presidencia de la Primaria desee organizar menos clases, combinando grupos según las edades.

En una rama o un barrio pequeños, es posible que la presidencia de la Primaria sean las únicas líderes y maestras de la Primaria. En una unidad sumamente pequeña, tal vez la presidenta de la Primaria sea la única líder y maestra de la Primaria. En este caso, ella dirige el tiempo para compartir y enseña una clase para todos los niños. Cuando sea posible, se deben llamar a más líderes y maestros, según se detalla en 11.7.

En una estaca o un distrito pequeños, tal vez la presidenta de la Primaria sea la única líder de la Primaria de estaca o distrito. Cuando sea posible, se deben llamar a otros líderes, según se detalla en 11.7.

 17.2.4

Recursos de liderazgo

Cuando no haya suficientes miembros capacitados para llenar todas las posiciones de liderazgo, los oficiales presidentes pueden llenar únicamente aquellos que sean los más esenciales. Además de llamar a miembros activos y con experiencia a puestos de liderazgo, los oficiales presidentes deben buscar inspiración para encontrar otros posibles líderes entre los miembros nuevos, los miembros sin experiencia y los miembros menos activos que podrían volver a la actividad. Los miembros de la Iglesia no necesitan tener experiencia ni estar sumamente preparados para recibir un llamamiento. Tener un llamamiento es una manera importante por la que pueden servir y progresar espiritualmente.

Si no hay suficientes miembros que sirvan en posiciones de liderazgo, los oficiales presidentes pueden organizar su estaca, barrio o rama a menor escala. Ejemplos de ello sería llamar en algunas organizaciones sólo a un presidente y un consejero, hacer que un consejero sirva también como secretario, y simplificar algunos programas.

En una rama sumamente pequeña que no tenga presidenta de las Mujeres Jóvenes ni de la Primaria, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede ayudar a los padres a organizar la instrucción de las mujeres jóvenes y de los niños hasta que se llame a presidentas de las Mujeres Jóvenes y de la Primaria.

Los líderes de ramas sumamente pequeñas siguen las pautas de la Guía para el programa para la unidad básica.

 17.2.5

Seguridad

En algunas regiones del mundo, los índices de criminalidad son sumamente altos o prevalece el descontento político. Si los líderes de estas regiones consideran que no es prudente que los miembros viajen de noche, pueden cancelar las actividades que se efectúan por la tarde. Esto puede suponer reducir el número de actividades de la Iglesia, así como programar algunas actividades en fines de semana.

Cuando los riesgos de seguridad o los costos de transporte sean asuntos serios, los líderes pueden programar algunas actividades para jóvenes en domingo. Tales actividades deben ser aparte de las del horario de reuniones dominicales y acordes con el espíritu del día de reposo.