Manual 2:
Administración de la Iglesia

Uniformidad y adaptación

Los miembros de la Iglesia viven en una amplia variedad de condiciones políticas, sociales y económicas. Los barrios y las ramas también varían en tamaño y en recursos de liderazgo. Es posible que estas condiciones hagan necesario que los líderes locales adapten algunos programas de la Iglesia. Tales adaptaciones típicamente afectan a las organizaciones auxiliares, a las reuniones de liderazgo y a los programas de actividades. Las pautas de este capítulo tienen por objeto ayudar a los líderes del sacerdocio a determinar qué adaptaciones pueden ser apropiadas y cuáles no.

Todos los barrios y todas las ramas, independientemente de su tamaño o circunstancias, pueden experimentar la misma abundancia del Espíritu del Señor. El Señor enseñó: “Porque donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos” (Mateo 18:20).

 

17.1 Donde se requiere la uniformidad

Para saber qué adaptaciones podrían ser apropiadas, los líderes deben entender primeramente las doctrinas, las ordenanzas y las prácticas que establecen las Escrituras y las enseñanzas de los profetas y apóstoles de los últimos días. Éstas han de ser uniformes en toda la Iglesia.

Los presidentes de estaca, obispos y otros líderes locales tienen la sagrada obligación de mantener la uniformidad y la pureza de la Iglesia en todas las categorías que se detallan a continuación. La necesidad de esta uniformidad se basa en el principio de las Escrituras de “un Señor, una fe, un bautismo” (Efesios 4:5; véase también Mosíah 18:21).

 17.1.1

Escrituras

Los libros canónicos de la Iglesia son la Santa Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y la Perla de Gran Precio. En muchos idiomas, la Iglesia ha aprobado el uso de una edición de la Biblia en las reuniones y clases de la Iglesia. Asimismo, se debe usar la edición autorizada más reciente de los otros tres libros de Escrituras Santos de los Últimos Días. En la Iglesia no se ha de promover ni usar ningún otro libro como Escritura.

 17.1.2

Mandamientos y normas

Los mandamientos del Señor y las normas de dignidad de la Iglesia se dan en las Escrituras y en las comunicaciones oficiales de la Primera Presidencia. Los líderes locales no deben alterar estos mandamientos ni estas normas. Los líderes locales tampoco deben enseñar sus propias reglas o interpretaciones en cuanto a los mandamientos.

Las normas de dignidad para asistir al templo se detallan en las preguntas de la entrevista que se encuentran en el libro de recomendaciones para el templo. Los líderes locales no deben alterarlas.

 17.1.3

Pureza de la doctrina

Las doctrinas de la Iglesia se hallan en las Escrituras y en las enseñanzas de los profetas y los apóstoles de los últimos días. El Señor instruyó: “Los élderes, presbíteros y maestros de esta iglesia enseñarán los principios de mi evangelio, que se encuentran en la Biblia y en el Libro de Mormón, en el cual se halla la plenitud del evangelio” (D. y C. 42:12; véase también D. y C. 52:9, 36).

Todos los líderes deben asegurarse de que en la Iglesia se enseñe doctrina verdadera. Si una persona enseña doctrina falsa o especulativa, los líderes deben corregir dicha doctrina sin demora y con sensibilidad. Por lo general, lo errores se pueden corregir en privado, pero los errores graves y repetidos tal vez requieran corrección pública.

Si los líderes locales no están seguros de qué doctrinas o enseñanzas sean correctas respecto a un asunto determinado, pueden buscar guía de su autoridad presidente inmediata.

 17.1.4

Reuniones sacramentales y el horario dominical de las reuniones

Efectuar reuniones sacramentales es un mandato de las Escrituras (véase D. y C. 59:9). Las instrucciones para las reuniones sacramentales se proporcionan en 18.2.2. El horario de las reuniones dominicales figura en la página 168. La Primera Presidencia y el Quórum de los Doce han establecido este horario. Los líderes locales no deben alterarlo.

En situaciones extremas, los líderes locales pueden cancelar las reuniones dominicales. No obstante, el hacerlo debiera ser algo que ocurra raras veces. Ejemplos de situaciones que podrían justificar la cancelación de reuniones incluyen situaciones de emergencia en cuanto a seguridad o inclemencia del tiempo. De ser posible, el obispo debe consultar con el presidente de estaca antes de cancelar las reuniones.

A veces una situación local fuera de lo común puede hacer necesario que se altere el horario del domingo por un largo período. Por ejemplo, tal vez sea necesario un cambio si un centro de reuniones ha sido dañado por un incendio, una inundación o una tormenta. En tales circunstancias, el presidente de estaca busca orientación de la Presidencia de Área o del Setenta de Área que presida su consejo de coordinación.

Los líderes de ramas sumamente pequeñas pueden adaptar el horario dominical según lo indiquen sus líderes, basándose en la Guía para el programa para la unidad básica.

 17.1.5

Conferencias

Cada estaca realiza dos conferencias de estaca durante el año, conforme lo programe el Presidente del Quórum de los Doce (véase 18.3.1).

La presidencia de estaca programa, organiza y preside una conferencia de barrio o rama anualmente por cada barrio o rama de la estaca (véase 18.2.5). El presidente de distrito hace lo mismo por cada rama de un distrito.

 17.1.6

Obra del templo

La sagrada obra de los templos está bajo la autoridad directa del Presidente de la Iglesia. Todos los asuntos relacionados con la obra del templo se deben administrar de acuerdo con las instrucciones del Manual 1, capítulo 3. Ejemplos de tales asuntos incluyen recomendaciones para el templo, sellamientos, aprobaciones de sellamientos y anulaciones de sellamientos. Si un presidente de estaca se encuentra con un asunto que no puede resolver, lo dirige a la Oficina de la Primera Presidencia.

Los líderes locales se aseguran de que las expresiones del templo y las sagradas ordenanzas y los sagrados convenios del templo no se traten en términos específicos en las reuniones de la Iglesia.

 17.1.7

Consejos disciplinarios

En el Manual 1, capítulo 6 se proporcionan instrucciones para consejos disciplinarios. Los líderes no deben apartarse de estas instrucciones, incluso de los requisitos para el envío de informes. Si un presidente de estaca se encuentra con un asunto que no pueda resolver, lo dirige a la Oficina de la Primera Presidencia.

 17.1.8

Registros e informes

Llevar registros de la Iglesia es un mandato de las Escrituras (véase D. y C. 20:81–83). Los registros y los informes necesarios se detallan en el Manual 1, capítulo 13. La Primera Presidencia puede enmendarlos de vez en cuando.

Los registros y los informes de la Iglesia se preparan utilizando sistemas de computadora de la Iglesia o en forma escrita, dependiendo del área. Los líderes se aseguran de que los registros y los informes sean precisos y que se envíen a tiempo.

 17.1.9

Ordenanzas

Las instrucciones para efectuar ordenanzas del sacerdocio se detallan en el capítulo 20. Estas instrucciones no se deben alterar. Las edades mínimas para recibir ordenanzas tales como el bautismo y la ordenación a oficios del Sacerdocio Aarónico no se pueden alterar por ninguna razón.

 17.1.10

Cursos de estudio

Los materiales de los cursos de estudio aprobados por la Iglesia se deben utilizar en clases que se efectúen durante el horario de reuniones dominicales. Estos materiales incluyen manuales, revistas y materiales complementarios de enseñanza producidos por la Iglesia. No se deben desarrollar manuales ni cursos nuevos a nivel local.

De vez en cuando, los obispos y los presidentes de rama pueden enseñar o autorizar una lección especial del sacerdocio o de una organización auxiliar cuando consideren que sea necesario.