Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

10.11 Adaptar la organización de las Mujeres Jóvenes a las necesidades locales

En un barrio o una rama con pocas mujeres jóvenes, todas las mujeres jóvenes pueden reunirse juntas para recibir instrucción (véanse 10.3.5 y 10.6.2). También pueden reunirse juntas para realizar actividades.

Si el liderazgo adulto de un barrio o una rama fuese limitado, la presidencia de las Mujeres Jóvenes podría enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin asesoras. En una unidad sumamente pequeña, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder adulta en la organización de las Mujeres Jóvenes. En tal caso, ella enseña las lecciones dominicales y supervisa las actividades de todas las mujeres jóvenes. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

En una rama sumamente pequeña que no tenga presidenta de las Mujeres Jóvenes, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede ayudar a los padres a organizar la instrucción de las mujeres jóvenes hasta que se llame a una presidenta de las Mujeres Jóvenes.

Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para realizar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocas mujeres jóvenes, los obispos y presidentes de rama podrían autorizar que las mujeres jóvenes se reunieran juntas para las actividades semanales. Al considerar estas opciones, los obispos y los presidentes de rama tienen en cuenta factores tales como la distancia y el costo del transporte.

En una estaca o un distrito pequeño, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder de las Mujeres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

Para información general sobre adaptarse a las necesidades locales, véase el capítulo 17.