Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

10.1 Reseña de la organización de las Mujeres Jóvenes

 10.1.1

Propósito y objetivos de la organización de las Mujeres Jóvenes

El propósito de la organización de las Mujeres Jóvenes es ayudar a cada mujer joven a ser digna de hacer convenios sagrados y cumplirlos, y de recibir las ordenanzas del templo. Para lograr este propósito, las líderes de las Mujeres Jóvenes guían a cada mujer joven a lograr los siguientes objetivos:

  1. 1.

    Fortalecer su fe en el Padre Celestial y en Jesucristo y su testimonio de Ellos.

  2. 2.

    Comprender su identidad como hija de Dios.

  3. 3.

    Ser digna al obedecer los mandamientos y vivir las normas del Evangelio.

  4. 4.

    Recibir, reconocer y confiar en las impresiones del Espíritu Santo.

  5. 5.

    Prepararse para sus funciones divinas como hija, esposa, madre y líder.

  6. 6.

    Comprender y guardar sus convenios bautismales.

 10.1.2

Lema de las Mujeres Jóvenes

El lema de las Mujeres Jóvenes proporciona un fundamento para ayudar a cada mujer joven a lograr los objetivos arriba mencionados.

Las mujeres jóvenes y sus líderes adultas repiten el lema al comienzo de las reuniones dominicales y en otras reuniones de las Mujeres Jóvenes. El lema es el siguiente:

“Somos hijas de un Padre Celestial que nos ama y nosotras lo amamos a Él. Seremos ‘testigos de Dios en todo tiempo, en todas las cosas y en todo lugar’ (Mosíah 18:9) a medida que procuremos vivir de acuerdo con los valores de las Mujeres Jóvenes, que son:

Fe

Naturaleza divina

Valor individual

Conocimiento

Elección y responsabilidad

Buenas obras

Integridad y

Virtud.

“Creemos que al aceptar y poner en práctica estos valores, estaremos preparadas para fortalecer el hogar y la familia, hacer convenios sagrados y cumplirlos, recibir las ordenanzas del templo y gozar de las bendiciones de la exaltación”.

 10.1.3

Máxima y emblema de las Mujeres Jóvenes

La máxima de las Mujeres Jóvenes es: “Defendamos la verdad y la rectitud”.

El emblema de las Mujeres Jóvenes es una antorcha rodeada de la máxima de las Mujeres Jóvenes. La antorcha representa la luz de Cristo que puede brillar a través de cada mujer joven. Se invita a las mujeres jóvenes a “[levantarse] y [brillar], para que [su] luz sea un estandarte a las naciones” (D. y C. 115:5).Emblema de las Mujeres Jóvenes

 10.1.4

Valores de las Mujeres Jóvenes

Los valores de las Mujeres Jóvenes son atributos cristianos. La instrucción dominical del Evangelio, la Mutual y otras actividades ayudan a cada mujer joven a aplicar estos valores en su vida.

Las siguientes declaraciones y referencias de las Escrituras dan perspectiva sobre el significado de cada valor. Las líderes deben utilizar estas declaraciones en las lecciones. Las líderes animan a las mujeres jóvenes a aplicar estas verdades en sus vidas y a usarlas como fuentes de consulta para discursos y presentaciones.

Los colores relacionados con los valores tienen como fin ayudar a las mujeres jóvenes a recordar los valores.

Fe (blanco): Soy hija de un Padre Celestial que me ama; tengo fe en Su plan eterno, el cual se centra en Jesucristo, mi Salvador (véase Alma 32:21).

Naturaleza divina (azul): He heredado cualidades divinas que me esforzaré por desarrollar (véase 2 Pedro 1:4–7).

Valor individual (rojo): Soy de un valor infinito y tengo una misión divina que me esforzaré por cumplir (véase D. y C. 18:10).

Conocimiento (verde): Trataré continuamente de encontrar oportunidades de aprender y de progresar (véase D. y C. 88:118).

Elección y responsabilidad (anaranjado): Escogeré el bien en lugar del mal y aceptaré la responsabilidad de mis decisiones (véase Josué 24:15).

Buenas obras (amarillo): Ayudaré a los demás y edificaré el reino de Dios mediante el servicio recto (véase 3 Nefi 12:16).

Integridad (morado): Tendré el valor moral de hacer que mis acciones vayan de acuerdo con el conocimiento que tengo del bien y del mal (véase Job 27:5).

Virtud (dorado): Me prepararé para entrar en el templo y permanecer pura y digna. Mis pensamientos y hechos se basarán en elevadas normas morales (véase Proverbios 31:10).

 10.1.5

Clases de las Mujeres Jóvenes

Las mujeres jóvenes en un barrio se dividen en tres clases según sus edades: Abejitas (12–13 años), Damitas (14–15 años) y Laureles (16–17 años).

Cuando una mujer joven avanza a un nuevo grupo según la edad, sus nuevas líderes de las Mujeres Jóvenes y la nueva presidencia de la clase le dan la bienvenida.

Abejitas, 12–13 años

Emblema de las AbejitasCuando una mujer joven cumple 12 años, el obispo la entrevista. Avanza de la Primaria a las Mujeres Jóvenes y comienza a asistir a las reuniones de las Mujeres Jóvenes durante el tiempo para compartir de la Primaria (véase 11.4.3). Ella es miembro de la clase de Abejitas.

Para los primeros pioneros de la Iglesia, la colmena era un símbolo de armonía, cooperación y trabajo. Cuando las mujeres jóvenes de la Iglesia fueron organizadas por primera vez como grupo, se les conocía como Abejitas.

Como miembro de una clase de Abejitas hoy, una mujer joven fortalece su fe en el Padre Celestial y en Jesucristo, y aprende a trabajar con otras personas en armonía y cooperación. Éste es un momento para que defienda la verdad y la rectitud, y se levante y brille (véase D. y C. 115:5).

Damitas, 14–15 años

Emblema de las DamitasUna mujer joven llega a ser miembro de la clase de Damitas cuando cumple 14 años.

Antiguamente, el programa de los jóvenes en la Iglesia formaba parte de la Asociación de Mejoramiento Mutuo. La palabra Damita se refiere a una mujer joven. La Asociación de Mejoramiento Mutuo adoptó la rosa como emblema de su organización y ese emblema sigue hoy con las Damitas como un símbolo de amor, fe y pureza.

Como miembro de una clase de Damitas hoy, una mujer joven fortalece su testimonio del Padre Celestial y de Jesucristo, acepta y vive los valores de las Mujeres Jóvenes, y aprende acerca del amor, de la fe y de la pureza.

Laureles, 16–17 años

Emblema de las LaurelesUna mujer joven llega a ser miembro de la clase de Laureles cuando cumple 16 años.

Durante siglos, las hojas de laurel han simbolizado el honor y el logro, especialmente cuando se entrelazan para formar una corona.

Como miembro de una clase de Laureles hoy, una mujer joven se prepara para hacer convenios sagrados y cumplirlos, y recibir las ordenanzas del templo.

Mujeres jóvenes de 18 años

Normalmente, una mujer joven avanza a la Sociedad de Socorro cuando cumple 18 años o durante el año siguiente. A los 19, cada mujer joven debe estar participando plenamente en la Sociedad de Socorro. Basándose en circunstancias personales, tales como testimonio personal, madurez, graduación académica, deseo de seguir con su grupo de amigas y la asistencia a la universidad, una joven puede avanzar a la Sociedad de Socorro antes de que cumpla 18 años o quedarse más tiempo en las Mujeres Jóvenes. Cada mujer joven delibera con sus padres y con el obispo para decidir lo que mejor la ayudará a seguir siendo una participante activa en la Iglesia.

Las líderes de las Mujeres Jóvenes y de la Sociedad de Socorro trabajan juntas para que la transición a la Sociedad de Socorro sea satisfactoria para cada mujer joven.

 

10.10 Líderes de las Mujeres Jóvenes de estaca

 10.10.1

Presidencia de estaca

Los integrantes de la presidencia de estaca supervisan la organización de las Mujeres Jóvenes en la estaca. Como parte de esta responsabilidad, instruyen a los obispos en sus responsabilidades hacia las mujeres jóvenes.

El presidente de estaca asigna a uno de sus consejeros que supervise la organización de las Mujeres Jóvenes de estaca.

Para más información sobre las responsabilidades de la presidencia de estaca relacionadas con las organizaciones auxiliares, véase 15.1.

 10.10.2

Miembro del sumo consejo asignado a las Mujeres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un miembro del sumo consejo que trabaje con la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca. Las responsabilidades de este miembro del sumo consejo se detallan en 15.3.

 10.10.3

Presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.1.

 10.10.4

Secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca

Las responsabilidades de la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca se detallan en 15.4.2.

 10.10.5

Reunión del comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca

El presidente de estaca asigna a un consejero para presidir el comité del Sacerdocio Aarónico–Mujeres Jóvenes de estaca. Otros miembros de este comité son los miembros del sumo consejo asignados a las organizaciones de los Hombres Jóvenes y de las Mujeres Jóvenes de estaca, la presidencia y el secretario de los Hombres Jóvenes de estaca y la presidencia y la secretaria de las Mujeres Jóvenes de estaca.

La presidencia de estaca puede invitar a jóvenes a que asistan a las reuniones del comité, según sea necesario. Se debe incluir a los jóvenes tanto como sea posible al planear y llevar a cabo actividades como conferencias de juventud, bailes, devocionales y eventos multiestaca. Los jóvenes también pueden participar en charlas sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes de la estaca.

 10.10.6

Especialistas en actividades de las Mujeres Jóvenes de estaca

La presidencia de estaca puede asignar a miembros de la estaca para que sirvan provisionalmente como especialistas de las Mujeres Jóvenes para ayudar a planear y llevar a cabo actividades o programas de estaca. Se pueden asignar especialistas a actividades tales como el campamento de las Mujeres Jóvenes, eventos de estaca y multiestaca, y actividades deportivas. Sirven bajo la dirección de la presidencia de las Mujeres Jóvenes de estaca.

 

10.11 Adaptar la organización de las Mujeres Jóvenes a las necesidades locales

En un barrio o una rama con pocas mujeres jóvenes, todas las mujeres jóvenes pueden reunirse juntas para recibir instrucción (véanse 10.3.5 y 10.6.2). También pueden reunirse juntas para realizar actividades.

Si el liderazgo adulto de un barrio o una rama fuese limitado, la presidencia de las Mujeres Jóvenes podría enseñar las lecciones dominicales y administrar el programa de actividades sin asesoras. En una unidad sumamente pequeña, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder adulta en la organización de las Mujeres Jóvenes. En tal caso, ella enseña las lecciones dominicales y supervisa las actividades de todas las mujeres jóvenes. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

En una rama sumamente pequeña que no tenga presidenta de las Mujeres Jóvenes, la presidenta de la Sociedad de Socorro puede ayudar a los padres a organizar la instrucción de las mujeres jóvenes hasta que se llame a una presidenta de las Mujeres Jóvenes.

Puesto que con frecuencia los jóvenes se benefician al socializar en grupos grandes, los hombres jóvenes y las mujeres jóvenes de dos o más barrios o ramas pequeños pueden reunirse de vez en cuando para realizar actividades combinadas. Si barrios o ramas vecinos tuvieran pocas mujeres jóvenes, los obispos y presidentes de rama podrían autorizar que las mujeres jóvenes se reunieran juntas para las actividades semanales. Al considerar estas opciones, los obispos y los presidentes de rama tienen en cuenta factores tales como la distancia y el costo del transporte.

En una estaca o un distrito pequeño, la presidenta de las Mujeres Jóvenes podría ser la única líder de las Mujeres Jóvenes de estaca o distrito. Cuando sea posible, se debe llamar a consejeras y a una secretaria.

Para información general sobre adaptarse a las necesidades locales, véase el capítulo 17.

 

10.12 Pautas y normas adicionales

 10.12.1

Jóvenes menores de 14 años en conferencias de juventud y en bailes

Los jóvenes menores de 14 años por lo general no participan en conferencias de juventud ni en bailes que tengan lugar a una hora distinta a la programada habitualmente para la Mutual (véase 13.6.14). El campamento anual de las Mujeres Jóvenes es una excepción a esta pauta.

 10.12.2

Mujeres jóvenes de otras creencias

A las mujeres jóvenes de otras creencias que accedan adherirse a las normas de la Iglesia se les debe recibir afectuosamente, y se les debe animar a participar en las actividades de los jóvenes. También pueden participar en el programa del Progreso Personal y lograr el reconocimiento. Los gastos de su participación se deben tratar como los de las mujeres jóvenes que son miembros de la Iglesia.

 10.12.3

Mujeres jóvenes que tengan discapacidades

A las mujeres jóvenes que tengan discapacidades normalmente se les incluye en sus clases regulares. Se pueden hacer excepciones con la aprobación de los padres y del obispado.

Para información sobre cómo entender, incluir y enseñar a mujeres jóvenes que tengan discapacidades, véase 21.1.26 y el sitio web disabilities.lds.org.

 10.12.4

Mujeres jóvenes que estén embarazadas fuera del vínculo matrimonial o que sean madres sin estar casadas

Si una mujer joven está embarazada fuera del vínculo matrimonial, la decisión de participar en las clases y en las actividades de las Mujeres Jóvenes queda a la discreción, acompañada de la oración, de la mujer joven, de sus padres y del obispo.

Si una mujer joven de 17 años de edad o más tiene un hijo fuera del vínculo matrimonial y decide quedarse con la criatura, se le da la bienvenida en la Sociedad de Socorro, donde se le puede enseñar y ayudar en lo referente a sus nuevas responsabilidades. Ella deja de participar en las Mujeres Jóvenes.

Si una mujer joven menor de 17 años de edad tiene un hijo fuera del vínculo matrimonial y decide quedarse con la criatura, la decisión de participar en las Mujeres Jóvenes queda a la discreción, acompañada de la oración, de la mujer joven, de sus padres y del obispo. Si la mujer joven participa en estas clases y actividades, no la debe acompañar la criatura.

Para información sobre la normativa de la Iglesia en la que se disuade a las mujeres jóvenes solteras a quedarse con un hijo nacido fuera del vínculo matrimonial, véase 21.4.12.