Manual 2:
Administración de la Iglesia

 

10.6 Instrucción dominical del Evangelio

Las mujeres jóvenes se reúnen cada domingo para aumentar su comprensión del Evangelio, reconocer cómo el Evangelio responde a sus preguntas diarias, tener oportunidades de sentir el Espíritu y fortalecer y compartir sus testimonios.

 10.6.1

Ejercicios de apertura

Donde sea posible, todas las mujeres jóvenes se reúnen juntas para breves ejercicios de apertura antes de las clases dominicales. La presidencia de las Mujeres Jóvenes de barrio supervisa esta parte de la reunión, y una integrante de la presidencia de una clase dirige.

En los ejercicios de apertura, las líderes establecen una atmósfera que invite al Espíritu para las lecciones que siguen. Los ejercicios de apertura incluyen una bienvenida, un himno, una oración, la recitación del lema de las Mujeres Jóvenes y anuncios.

Cuando lo autorice el presidente de estaca, los ejercicios de apertura de las Mujeres Jóvenes y de la Sociedad de Socorro pueden combinarse un domingo de cada mes (véase 9.7.1).

 10.6.2

Clases

Después de los ejercicios de apertura, las mujeres jóvenes se reúnen para la instrucción del Evangelio. Por lo general, las clases de las Mujeres Jóvenes se reúnen separadamente por grupos según la edad. No obstante, las líderes pueden considerar las siguientes alternativas según sea necesario:

  1. 1.

    En un barrio con un grupo numeroso de mujeres jóvenes se puede organizar más de una clase en un grupo de la misma edad, llamando a una asesora y a una presidencia de clase para cada clase.

  2. 2.

    En un barrio o una rama con pocas mujeres jóvenes, los grupos según la edad se pueden combinar para la instrucción dominical del Evangelio, y tal vez no sea necesarion asesoras.

  3. 3.

    En cualquier barrio, todas las mujeres jóvenes pueden reunirse juntas una vez al mes para una lección combinada.

Las lecciones por lo general las enseñan integrantes de la presidencia de las Mujeres Jóvenes o las asesoras de las Mujeres Jóvenes. Las integrantes de la presidencia y las asesoras pueden dividir esta responsabilidad, según sea necesario. Las mujeres jóvenes pueden ayudar en la enseñanza de vez en cuando. Cuando las mujeres jóvenes impartan instrucción, una integrante de la presidencia de las Mujeres Jóvenes o una asesora las ayuda a prepararse. En alguna ocasión también puede invitarse a líderes del sacerdocio y a otros miembros fieles del barrio a enseñar. Las personas que enseñan deben seguir los principios de 5.5.4.

Las líderes animan a cada mujer joven a que lleve su ejemplar personal de las Escrituras si es posible. Según sea necesario para lecciones individuales, las líderes también pueden pedir a las mujeres jóvenes que lleven otras fuentes de consulta aprobadas por la Iglesia.

Las mujeres jóvenes y los hombres jóvenes pueden reunirse juntos ocasionalmente, según lo indique el obispado.