Liahona

Gordon B. Hinckley

First Counselor in the First Presidency


Gordon B. Hinckley

Octubre De 1993

  • Sostenimientos de Oficiales

  • Nuestro Señor y Salvador (Joseph R. Wirthlin)

  • ¿Cómo nos recordarán nuestros hijos? (Robert D. Hales)

  • La crianza de los hijos en un ambiente contaminado (Joe J. Christiansen)

  • Asegúrate de acudir a Dios para que vivas. (Jeffrey R. Holland)

  • Un gran cambio en el corazón (Spencer J. Condie)

  • Desde el principio (Neal A. Maxwell)

“Al pensar en los que sobrellevan pesadas cargas, pienso en nuestro amado Profeta”, dijo el presidente Gordon B. Hinckley, Primer Consejero de la Primera Presidencia, al abrir la sesión del domingo por la mañana de la conferencia general de octubre.

Refiriéndose al presidente Ezra Taft Benson, el presidente Hinckley dijo que “el presidente Benson vive ya sus noventa y cinco años. Sigue poseyendo la autoridad de su sagrado oficio aunque sus actividades se han visto muy limitadas. El no puede estar con nosotros ni hablarnos. Lo amamos. Lo honramos. Rogamos por el. Lo sostenemos y seguimos adelante”.

“Esta Iglesia”, dijo el presidente Hinckley, “se ha establecido sobre principios divinos. Desde el día en que fue organizada, ha sido guiada por profetas, y yo les doy solemne testimonio de que el Señor Jesucristo, de quien es esta Iglesia, y cuyo nombre esta lleva, nunca permitirá que hombre alguno o grupo de hombres la hagan errar el camino”.

Las sesiones de esta conferencia general se llevaron a cabo bajo la dirección del presidente Gordon B. Hinckley, Primer Consejero de la Primera Presidencia y del presidente Thomas S. Monson, Consejero.

En la sesión del sábado por la mañana se llevaron a cabo algunos cambios administrativos de importancia. Los elderes Joe J. Christensen, Monte J. Brough y W. Eugene Hansen fueron sostenidos como miembros de la Presidencia de los Setenta. Los elderes Adney Y. Komatsu, Jacob de Jager y H. Burke Peterson pasaron a ser Autoridades Generales Eméritas. (Véase página 4 Sostenimiento de oficiales de la Iglesia.)

Las sesiones de la conferencia se transmitieron vía satélite a mas de tres mil locales. Se proveyó interpretación simultánea en quince idiomas diferentes.

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