C. G. Octubre De 1994


Octubre De 1994

  • La asamblea solemne del sostenimiento de oficiales de la Iglesia (Pdte. Gordon B. Hinckley)

  • “Preciosas y grandísimas promesas” (Presidente Howard W. Hunter)

  • Adoremos por medio de la música (Elder Dallin H. Oaks)

  • Como ayudar a los niños a discernir la verdad del error (Michaelene P. Grossli)

  • Las asambleas solemnes (Elder David B. Haight)

  • Escuchemos la voz del Profeta (Elder L. Tom Perry)

Estamos en una época en la historia del mundo, así como en el progreso de la Iglesia”, dijo el presidente Hunter el domingo 2 de octubre en la sesión de clausura de la Conferencia General, “en que debemos dedicarnos a pensar mas en las cosas sagradas y a comportarnos mas como el Salvador espera que Sus discípulos lo hagan. En todo momento debemos preguntarnos: ¿Que haría Jesús? y luego actuar con mas valor de acuerdo con la respuesta. Debemos ocuparnos de los asuntos de Su obra como El se ocupó de los de Su Padre. Debemos hacer todo el esfuerzo posible por llegar a ser como Cristo, el único ejemplo perfecto y sin pecado que este mundo jamas haya visto …

“Hagamos del templo, conjuntamente con la adoración, los convenios y el casamiento que se efectúan en sus recintos, nuestra meta terrenal suprema y nuestra experiencia mas sublime.

“Compartamos con nuestros hijos los sentimientos espirituales que tengamos en el templo. Y enseñémosles con mas devoción y mas naturalidad las cosas que debidamente podamos decirles en cuanto a los propósitos de la Casa del Señor.

“Ayudemos a cada misionero a prepararse para entrar en el templo dignamente, y para convertir esa experiencia en algo aun mas sublime que recibir el llamamiento misional. Hagamos los planes para que nuestros hijos se casen en la Casa del Señor, y enseñémosles y exhortémoslos a cumplir con esa sagrada ordenanza. Reafirmemos con una energía mayor de la que hayamos empleado hasta ahora que, efectivamente, es importante en dónde nos casemos y mediante cual autoridad se nos pronuncie marido y mujer.

“Todos los esfuerzos que dediquemos a la proclamación del evangelio, al perfeccionamiento de los santos y a la redención de los muertos conducen al santo templo; la razón es que las ordenanzas del templo son de importancia vital pues no podemos regresar a la presencia de Dios sin ellas”, proclamó el presidente Hunter.

Con este poderoso y conmovedor resumen, el presidente Hunter dio por terminada la conferencia general, la que fue transmitida por vía satélite en inglés y en muchos otros idiomas a miles de locales alrededor del mundo.

Dirigieron las sesiones de la conferencia el presidente Gordon B. Hinckley, Primer Consejero de la Primera Presidencia, y el presidente Thomas S. Monson, Segundo Consejero de la Primera Presidencia.

Los acontecimientos de la conferencia incluyeron el sostenimiento del presidente Howard W. Hunter, del presidente Gordon B. Hinckley, del presidente Thomas S. Monson, y de los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles. Este sostenimiento se efectuó durante la asamblea solemne de la sesión de apertura de la conferencia, el sábado 1” de octubre. También fueron sostenidos otros miembros de las Autoridades Generales y lideres de las mesas generales de las organizaciones auxiliares de la Iglesia; se sostuvo a tres nuevos miembros del Primer Quórum de los Setenta, paso a la categoría de Autoridad General emérita uno de los miembros de los Setenta y se relevó a otros siete. Se llamó a una nueva presidencia general de la Escuela Dominical, se relevó a la presidencia general de la Primaria y a una consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes, y se sostuvo a una nueva presidencia general de la Primaria y a una nueva consejera de la presidencia general de las Mujeres Jóvenes.

Los Editores