Informe de la Conferencia General Semestral número 171, del 6 y 7 de octubre de 2001, para los niños de la Iglesia

Presidente Gordon B. Hinckley: ¿Son éstos tiempos peligrosos? Lo son. Pero no hay necesidad de temer. Podemos tener paz en nuestros corazones y paz en nuestros hogares. Cada uno de nosotros puede ser una influencia para bien en este mundo.

Presidente Thomas S. Monson, Primer Consejero de la Primera Presidencia: Que desde hoy en adelante tomemos la determinación de llenar nuestro corazón de amor. Que vayamos la segunda milla con el fin de incluir en nuestra vida a los que se encuentren solos, tristes o que estén sufriendo de alguna forma.

Presidente James E. Faust, Segundo Consejero de la Primera Presidencia: El sobrecogedor mensaje de la Expiación es el amor perfecto que el Salvador tiene por cada uno de nosotros. Se trata de un amor lleno de misericordia, paciencia, gracia, equidad, longanimidad y, por encima de todo, perdón.

Presidente Boyd K. Packer, Presidente en Funciones del Quórum de los Doce Apóstoles: Amo este Libro de Mormón: Otro Testamento de Jesucristo. Si se estudia, se puede entender tanto el Antiguo Testamento como el Nuevo Testamento en la Biblia. Sé que es la verdad.

Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles: El Señor ama a todos Sus hijos y desea que todos tengan la plenitud de Su verdad y la abundancia de Sus bendiciones. Él sabe cuándo están listos y desea que demos oído a Sus instrucciones sobre cómo compartir Su Evangelio.

Élder Joseph B. Wirthlin, del Quórum de los Doce Apóstoles: Lo único por lo que se deben preocupar es por esforzarse por ser lo mejor que puedan. ¿Y cómo lo pueden lograr? Al fijar su atención en las metas más importantes de la vida y avanzar hacia ellas paso por paso.

Élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles: Para obtener paz y seguridad perdurables, en algún momento de tu vida, en instantes de quieta reflexión, debes llegar a saber con seguridad que hay un Dios en los cielos que te ama; que Él está al mando y te ayudará. Esa convicción es la médula de un firme testimonio.

Élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles: . Debemos pagarlos [diezmos y ofrendas]como una expresión personal de amor hacia nuestro generoso Padre Celestial. Por Su gracia, Dios ha dado pan al hambriento y ha vestido al pobre. En diferentes épocas de nuestra vida, eso nos incluye a todos.

Élder Henry B. Eyring, del Quórum de los Doce Apóstoles: Si meditan las Escrituras y comienzan a hacer lo que pactaron con Dios que harían [al tiempo del bautismo], les prometo que sentirán más amor hacia Dios y más del amor de Él por ustedes.

Élder H. Ross Workman, de los Setenta: Dios ha bendecido a Sus hijos con profetas para que los instruyan en Sus caminos y los preparen para la vida eterna… La obediencia es esencial para recibir las bendiciones del Señor, aun cuando no se entienda el objetivo del mandamiento.

Obispo H. David Burton, Obispo Presidente: Entre la gente joven, los términos vulgares y groseros parecen acudir con facilidad al describir sus sentimientos. Mis jóvenes amigos, ahora es el momento de mantenerse erguido y eliminar esas palabras de su vocabulario… Busquen la fortaleza de nuestro Padre Celestial.