2003
Mensaje de Navidad de la Primera Presidencia
diciembre de 2003


Mensaje de Navidad de la Primera Presidencia

En esta época sagrada, reafirmamos la realidad del nacimiento milagroso de Jesucristo, el Hijo de Dios. Testificamos que Él fue el único hombre perfecto que haya caminado sobre la tierra. “…anduvo haciendo bienes” (Hechos 10:38) y nos dice a cada uno: “…ven, sígueme” (Lucas 18:22).

Su santa influencia conmueve a la humanidad a obrar con misericordia y bondad. El que “llevó… nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores” (Isaías 53:4) nos inspira a tender una mano de amor al pobre, al solitario y al oprimido.

Rogamos que esta Navidad nos recuerde que el Príncipe de Paz, que calmó la tempestad en el mar de Galilea, tiene el poder de calmar las tormentas de nuestra vida. Deseamos que Su paz reine en nuestros corazones y en nuestros hogares a lo largo del próximo año mientras nos esforzamos por andar en Su camino.