El tiempo del Señor

La Iglesia ha cambiado mi vida y la de mis seres queridos. He sentido el Espíritu en muchas ocasiones. El estudio de las Escrituras y de los artículos que escriben nuestros profetas y líderes me han ayudado sobremanera. Un artículo muy útil fue “Todo tiene su tiempo” (octubre de 2003), por el élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles. Confío plenamente en el Señor y sé que todo tiene su tiempo. Deseo agradecer al élder Oaks ese artículo que me ayudó mucho y que fortaleció mi testimonio del Señor Jesucristo.

Víctor Santana Arias, República Dominicana

Joyas de arte visual

Mi esposo y yo deseamos agradecerles la gran variedad de hermosas fotografías que nos hemos acostumbrado a ver en la revista Liahona y en especial felicitarles por las bellas imágenes en blanco y negro en los ejemplares de las conferencias. Agradecemos mucho a los hábiles fotógrafos que hacen posible estas verdaderas joyas de arte visual.

Qué agradecidos nos sentimos de tener ojos para verlas y para leer el contenido de esta magnífica revista en nuestro propio idioma cada mes. ¡Gracias!

Carmen T. De Ruscitti, Venezuela

El deseo de predicar el Evangelio invade mi alma

Al prepararme para cumplir una misión de tiempo completo, estudio materiales inspiradores, entre ellos la revista Liahona. Deseo expresar mi gratitud por el ejemplar de febrero de 2005 y en especial por el bello artículo del élder y de la hermana Christensen: “Siete lecciones sobre cómo compartir el Evangelio”. Me inspiró e incrementó mi deseo de predicar el Evangelio. Al pensar sobre el artículo, comprendí mejor lo importante que es esta obra. El deseo de predicar el Evangelio invade mi alma.

Iranilson Leite Machado, Brasil

Nos llena de rectitud

¡Deseo agradecerles esta maravillosa revista! Tenemos muy poco material de la Iglesia en ruso, por lo que cada ejemplar de la revista Liahona nos llena de rectitud durante largo tiempo. Agradezco también la sección de Preguntas y respuestas. Éstas son exactamente las mismas preguntas que les preocupan a nuestros jóvenes.

Sergei Antamanov, Rusia