Las Escrituras muestran el camino


“…quisiera que os acordaseis de escudriñarlas [las Escrituras] diligentemente, para que en esto os beneficiéis…” (Mosíah 1:7).

Las Escrituras muestran el camino

Aunque sabemos que seremos bendecidos por ser obedientes, a veces parece difícil obedecer los mandamientos. Las Escrituras nos dan ejemplos de personas que los observaron, aun cuando les era difícil.

Después que Lehi y su familia salieron de Jerusalén y viajaron varios días por el desierto, el Señor mandó que Nefi y sus hermanos volvieran a Jerusalén para conseguir las planchas de bronce, las Escrituras, que Labán tenía. Lamán y Lemuel protestaron y se quejaron, diciendo que era muy difícil hacer todo ese camino de vuelta; pero Nefi no protestó, sino que dijo: “…Iré y haré lo que el Señor ha mandado, porque sé que él nunca da mandamientos a los hijos de los hombres sin prepararles la vía para que cumplan lo que les ha mandado” (1 Nefi 3:7). El Señor ayudó a Nefi, y, aun cuando fue difícil, él pudo conseguir las planchas de bronce.

A Daniel se le ordenó no hacer algo que estaba bien: ¡se le mandó no orar! Unos hombres malos convencieron al rey para que creara una ley por la que a cualquier persona que orara se la echara en el foso de los leones. Daniel continuó orando tres veces por día. Cuando los hombres lo descubrieron orando, lo echaron en el foso. Pero ¿lo devoraron los leones? No, sino que lo protegió un ángel que Dios había enviado, y Dios lo bendijo por haber obedecido el mandamiento de orar.

Nosotros podemos seguir el ejemplo de obediencia que dieron Nefi y Daniel. Podemos obedecer a nuestros padres, vestirnos modestamente, hablar correctamente sin malas palabras ni blasfemias y leer las Escrituras… ¡aun cuando sea difícil hacerlo!

Ideas del Tiempo para compartir

1. Lean juntos en voz alta 1 Nefi 19:23. Pregunte: “¿Qué quiere decir ‘apliqué todas las Escrituras a nosotros mismos’”? ¿Cómo las “aplicamos”? Aplicar significa “adaptar, poner en práctica” algo. Vemos que nuestra vida es similar a la de las personas sobre las cuales leemos, y vemos que la palabra del Señor puede ayudarnos a nosotros en la actualidad. (Véase “Comparaciones”, en La enseñanza: el llamamiento más importante, 2000, pág. 185.) Entregue las siguientes referencias de las Escrituras para ilustrar los principios que enseñan: Mosíah 2:17–18 (servir a los demás); Mosíah 4:16 (ayudar a los pobres); Alma 37:36–37 (orar siempre); Éxodo 20:12 (honrar a padre y madre); Mosíah 5:5, 7 (hacer el convenio bautismal y guardarlo). Pida a los niños que hagan estas tres cosas: (1) que lean el pasaje de Escritura; (2) que busquen el principio que enseña y se preparen para explicarlo con sus propias palabras; y (3) que digan cómo pueden aplicar esa enseñanza a su vida. Analicen la forma en que ellos y su familia se ven bendecidos por aplicar las Escrituras a sí mismos. Pregunte: “De todas las personas que han vivido sobre la tierra hasta ahora, ¿a quién querrían parecerse?”. Exprese su testimonio del Salvador.

2. Dibujen en la pizarra un tablero sencillo de juego con el espacio de inicio en la esquina inferior izquierda y el de salida en la esquina superior derecha. Debajo del cuadrado de salida, dibuje una línea de agua que se extienda de lado a lado. Utilice como marcador un recorte del arca de Noé y colóquelo en el espacio de inicio. Explique que el objeto del juego es sacar el arca del agua. Coloque varios recortes de animales en distintas partes del salón de clase; en la parte de atrás de los recortes escriba un 1, un 2 o el título de un himno o canción sobre la obediencia. Cuente el relato de Noé (véase Génesis 6–8). Haga hincapié en el hecho de que la familia de Noé fue bendecida a causa de su obediencia. Pida a los niños que se turnen para buscar un animal; si en la parte de atrás se indica una canción, cántenla, coloquen el animal en el arca y muevan el marcador tres espacios; si hay un número 1 o 2, pida al niño que mencione algo de lo que los profetas actuales nos han pedido que hagamos, luego coloquen el animal en el arca y muevan el marcador hacia los espacios que se indiquen. Cuando saquen el arca del agua, canten una canción o un himno que hable de profetas. Explique que nosotros y nuestra familia seremos bendecidos si seguimos a nuestro Profeta.

Actividad

  1. 1.

    Recorta las figuras de esta página.

  2. 2.

    Pega las figuras en una cartulina o papel más grueso con pegamento o con cinta adhesiva.

  3. 3.

    Si deseas usar una tabla de franela, pega un trozo de franela o de un material áspero en la parte de atrás de las figuras para adherirlas a la tabla de franela.

  4. 4.

    Utilizando las figuras de las Escrituras, relata las historias de Nefi, Daniel, los guerreros jóvenes de Helamán y Rut (véase 1 Nefi 3–4; Daniel 6; Alma 57:19–27; Rut 1).

Nota: Si no desea retirar las páginas de la revista, esta actividad se puede copiar o calcar o imprimirse desde www.lds.org en Internet. Para el idioma inglés, haga clic en “Gospel Library”. Para otros idiomas, haga clic en el mapamundi.