2009
Preguntas y respuestas
Febrero de 2009


Preguntas y respuestas

“Tengo miedo de que alguien me ofrezca una bebida alcohólica o drogas. No me gusta decir que no a la gente ni dar pie a que se enojen conmigo. ¿Cómo me preparo para ser firme y no ceder?”

Determina con anticipación, ahora, que vas a decir que no. Si cedes una vez, será mucho más difícil decir que no en el futuro. La mayoría de las personas te respetarán por vivir de acuerdo con tus normas, y estarán menos inclinadas a ofrecértelo de ahí en adelante.

No te preocupes de que la gente se enoje; si lo hacen, ésa es su decisión; pero la tuya es mantener al Espíritu contigo y no hacer nada que tengas que lamentar después.

Tal vez te sea más fácil decir que no si tienes un amigo o amiga junto a ti; el apoyo de un amigo te ayudará a mantenerte firme frente a un grupo.

Además, debes tratar de evitar que se te presente esa situación; elige amigos que compartan y respeten tus normas. Y, por ejemplo, si vas a una fiesta, averigua quiénes estarán allí; y no vayas si sientes inquietud al respecto o si recibes la impresión de no hacerlo.

Mantén tu promesa

Después de bautizarme, dejé de ir a fiestas donde hubiera bebidas alcohólicas y cigarrillos. Un día mis amigos me dijeron: “¡Vamos a la fiesta! No va a pasar nada”, pero les contesté que no porque había prometido no beber nada alcohólico, no fumar ni consumir drogas. Ellos entendieron, porque sabían que soy miembro de la Iglesia y también saben lo importante que es hacer una promesa.

No tenemos por qué complacer a nuestros amigos sino a nuestro Padre Celestial. Si cumplimos las promesas que le hicimos al bautizarnos, seremos bendecidos.

Roxana C., 19, Lima, Perú

Haz el compromiso contigo mismo

Yo también tenía miedo de desilusionar a mis amigos, pero pensé que si cedía, ¿a quién más iba a desilusionar? Lo que tuvo mejor resultado para mí fue tomar la decisión mucho antes de que se presentara la situación. Me comprometí conmigo mismo que diría que no a las drogas y al alcohol; y después de decir que no dos o tres veces, me respetaron más por la decisión que había tomado. Pasado un tiempo, cuando alguien volvía a preguntarme si quería una bebida alcohólica, uno de mis amigos decía: “No, Calder no toma”. Una vez que mis amigos se dieron cuenta de que no iba a tomar alcohol, el no hacerlo fue más fácil para mí.

Élder Calder, 20, Misión Idaho Pocatello

Ármate de valor para ser fiel

A principios de este año, me ofrecieron drogas; no quería ofender a la persona, pero me armé de valor para decirle que no tenía interés. No puedo describir lo agradecida que estoy por haber sido fiel a lo que creo. Unas dos semanas más tarde, el que me ofreció las drogas me dijo que le había impresionado mucho la forma en que fui leal a mis creencias; y agregó que no conocía a nadie que hubiera hecho eso, y que se necesitaba mucho valor para hacerlo. También me dijo que nunca iba a olvidar la experiencia.

Por medio de tu ejemplo, puedes ser una luz y una buena influencia para los demás (véase Mateo 5:16).

Mary T., 16, Arizona, E.U.A.

Sé firme y constante

Tus amigos te respetarán por decir que no y mantener tus normas. Rodéate de amistades que tengan las mismas normas que tú, y ellos te apoyarán para ser firme y constante.

Lindy S., 15, Utah, E.U.A.

Decídete ahora mismo

Si ahora mismo decides no aceptar nunca drogas ni bebidas alcohólicas, te será mucho más fácil rechazarlas; no tendrás que pensarlo dos veces cuando llegue el momento. Muchas veces las personas respetan tu decisión, y hasta podrías tener una oportunidad misional al hablarles de la Palabra de Sabiduría.

Chandler H., 14, Alabama, E.U.A.

Ten valor

Yo también tuve una experiencia similar. Oré a nuestro Padre Celestial, leí las Escrituras y medité en ellas, y traté de fortalecer mi testimonio. Entonces, cuando me encontré en esa situación, dije: “No, gracias; no tomo bebidas alcohólicas porque soy miembro de La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días”. Al principio estaba nerviosa, pero ahora ya estoy acostumbrada a hacerlo y sigo obedeciendo los mandamientos del Señor. Pude sobreponerme a esa prueba con la ayuda del Señor, y además fui bendecida con confianza, fe, buena salud y normas elevadas. Por favor, confía y ten valor para decir que no a tus amigos; si no transiges en cuanto a tus normas, resplandecerás como una luz brillante.

Lee, M., 17, Seúl, Corea