2009
Se dirigen a nosotros
Mayo de 2009


Se dirigen a nosotros

Hagamos de la conferencia parte de nuestra vida

¿Qué harás para que las enseñanzas de la conferencia general formen parte de tu vida y de la de tus familiares? Haz planes para utilizar algunas de estas declaraciones y preguntas como punto inicial para el análisis o la meditación personal.

Asimismo, lee, escucha o mira los discursos de la conferencia general en línea en Gospel Library, en www.generalconference.lds.org o mira y comparte secciones en www.mormonmessages.org.

Para los niños

  • “Mis queridos hermanos y hermanas, no teman. Sean de buen ánimo. El futuro es tan brillante como su fe. Declaro que Dios vive y que Él escucha y contesta nuestras oraciones. Su Hijo Jesucristo es nuestro Salvador y Redentor. Nos esperan las bendiciones del cielo”. —Presidente Thomas S. Monson (Véase la pág. 89.)

  • “Ustedes y yo podemos emprender hoy el camino del discipulado. Seamos humildes, oremos al Padre Celestial con todo nuestro corazón y expresemos nuestro deseo de acercarnos a Él y aprender de Él”. —Presidente Dieter F. Uchtdorf (Véase la pág. 75.)

  • “Por el poder del Espíritu Santo sé con claridad perfecta e indudable que Jesús es el Cristo, el Amado Hijo de Dios”. —Élder Neil L. Andersen (Véase la pág. 78.)

  • “Nunca están perdidos si pueden ver el templo. El templo será una guía para ustedes y su familia en un mundo lleno de caos”. —Élder Gary E. Stevenson (Véase la pág. 101.)

  • “¿Soy un ejemplo de respeto en mi hogar en la forma en la que trato a las personas a quienes más quiero?… El respeto por los demás y la reverencia hacia Dios van de la mano”. —Margaret S. Lifferth (Véase la pág. 11.)

Para los jóvenes

  • Al hablar acerca de internet, el presidente Thomas S. Monson dijo: “…proporciona oportunidades casi ilimitadas para adquirir información útil e importante”. A la vez, amonestó a aquellos que utilizan el internet para “propósitos inicuos y degradantes” que “literalmente destruirá[n] el espíritu”. (Véase la pág. 112.)

  • ¿Qué deberías estar haciendo en calidad de compañero menor en la orientación familiar? ¿Qué debes hacer si uno de tus amigos se empieza a apartar de la Iglesia? Lee lo que el presidente Henry B. Eyring dijo en cuanto a estas situaciones. (Véase la pág. 63.)

  • “Alguien ha llamado a esta época la generación del ‘yo’; una época de egoísmo en la que todos parecen preguntar, ‘¿Qué gano yo?’, dijo el élder Dallin H. Oaks. Pero, agregó lleno de esperanza: “Como grupo, los Santos de los Últimos Días son singulares… en la medida que prestan servicio desinteresado”. (Véase la pág. 93.)

  • “No se puede buscar un testimonio en internet. No se puede enviar la fe por mensajes de texto”, dice el élder M. Russell Ballard. Explica que no existe tecnología nueva para obtener un testimonio; prosigue entonces a decir cuál es el proceso. (Véase la pág. 31.)

  • ¿A qué clase de jovencitas se sienten realmente atraídos los jovencitos? La hermana Elaine S. Dalton revela uno de los “secretos” ocultos de los jóvenes, y habla en cuanto al regreso al valor de la virtud. (Véase la pág. 120.)

Para los adultos

  • Lea el relato del obispo del presidente Henry B. Eyring. ¿Cómo demostró amor y prestó servicio a los demás? ¿Cómo puede la familia de usted seguir ese ejemplo? Hable sobre algunas cosas específicas que puede hacer para prestar servicio a los demás. (Véase la pág. 23.)

  • El presidente Dieter F. Uchtdorf habló en cuanto a la lección de la bombilla eléctrica. ¿Cuál fue la lección del ejemplo que dio? ¿En qué forma se aplica esa lección a la vida de usted? (Véase la pág. 59.)

  • El élder L. Tom Perry enseñó: “Estamos perdiendo una oportunidad invaluable de hacer crecer a la Iglesia cuando esperamos que los misioneros de tiempo completo amonesten a nuestro prójimo en vez de hacerlo nosotros mismos”. Mediten en cuanto a quién podrían dar a conocer el Evangelio. ¿Cómo pueden compartir su testimonio con esa persona? (Véase la pág. 109.)

  • El élder Russell M. Nelson describió las lecciones que podemos aprender de la forma en que oró el Salvador. ¿Cómo podría usted mejorar sus propias oraciones basándose en el ejemplo que Él dio? (Véase la pág. 46.)

  • El élder Robert D. Hales enseñó: “…el apetito de poseer cosas mundanas sólo se puede superar si nos volvemos al Señor. El hambre de la adicción sólo se puede reemplazar con nuestro amor por Él”. Reflexione en las ocasiones en las que ha sentido el amor del Salvador. ¿En qué formas es más fuerte que el hambre o las carencias que sentimos en la vida? (Véase la pág. 7.)

  • Después de que habló sobre el poder de los convenios y de las ordenanzas del templo, el élder David A. Bednar extendió varias invitaciones al final de su discurso. ¿Cuál se aplica a usted? ¿Qué hará al respecto? (Véase la pág. 97.)