Nuestra familia será fuerte


“Y no tendréis deseos de injuriaros el uno al otro, sino de vivir pacíficamente” (Mosíah 4:13).

Nuestra familia será fuerte

Una soga está hecha de muchas hebras entrelazadas fuertemente. Si una hebra se rompe o se corta, la soga se debilita.

Tu familia se puede comparar a una soga. Cada integrante representa una hebra. Cuando trabajan juntos para hacer el bien, toda la familia se hace más fuerte. Todos los integrantes de la familia tienen la responsabilidad de ayudar a fortalecerse unos a otros.

Piensa en Nefi y en cómo él ayudó a fortalecer a su familia. Mientras viajaban por el desierto, el arco de Nefi se rompió. No podían conseguir comida y todos estaban cansados y hambrientos. Muchos integrantes de la familia se enojaron con Nefi y murmuraron en contra del Señor.

Nefi no murmuró ni se enojó; hizo otro arco de madera y una flecha con un palo. Le preguntó a su padre Lehi adónde debía ir para cazar y conseguir alimentos. Luego, Nefi pudo conseguir comida para su familia. Ellos se pusieron contentos, se humillaron y dieron gracias al Señor. (Véase 1 Nefi 16:18–32.)

Tú y los integrantes de tu familia pueden ayudarse mutuamente a ser fuertes al orar juntos, al ayudarse unos a otros, al mostrar bondad y amor, al leer juntos las Escrituras, al disfrutar de actividades juntos y al llevar a cabo la noche de hogar.

Actividad

Saca la página A5 de la revista y pégala en cartulina gruesa. Durante la noche de hogar, hablen acerca de las cosas que pueden fortalecer a tu familia. Escribe esas ideas en el cuadro, en el que ya se han sugerido dos ideas. Cuelga el cuadro en un lugar donde tu familia pueda verlo y acudir a él a menudo.

Nuestra familia será fuerte

1. Nuestra familia puede orar junta.

2. Nuestra familia puede pasar tiempo junta.

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5.

6.

Nota: Esta actividad puede copiarse o imprimirse desde internet en www.liahona.lds.org.

Ideas para el Tiempo para compartir

  1. 1.

    La oración familiar fortalece a la familia. Mientras los niños mayores de la clase leen 3 Nefi 18:21 en voz alta, pida al resto de los niños que escuchen lo que Jesucristo nos manda hacer (orar en familia). Permita que expresen sus ideas al respecto. Pida a seis niños que pasen al frente del salón. Al azar, pegue sobre cada uno de los niños una tira de papel con una de las siguientes palabras: la, mi, oración, familia, a, fortalecerá. Pida a los otros niños que ayuden a ordenar a esos niños para que las palabras queden en el orden correcto. Repitan la oración todos juntos. Muestre la lámina 606 (Oración familiar) de Las bellas artes del Evangelio y explique que se nos insta a llevar a cabo la oración familiar todas las noches y todas las mañanas. Permita que los niños sugieran las cosas que ellos puedan hacer para ayudar con sus oraciones familiares. Escriba las sugerencias en la pizarra. Pida a los niños que cierren los ojos y se imaginen a su familia arrodillada orando, mientras usted canta una canción o un himno acerca de la oración. Entrégueles lápices y tiras de papel que digan “La oración familiar fortalecerá a mi familia”. Pídales que dibujen a sus familias arrodilladas en oración. Anímelos para que lleven el dibujo a su casa y lo cuelguen en algún lugar donde le recuerde a su familia que deben realizar la oración familiar

  2. 2.

    La lectura de las Escrituras fortalece a mi familia. Muestre la Biblia, el Libro de Mormón, Doctrina y Convenios y La Perla de Gran Precio. Jueguen un juego de adivinanzas en el cual usted les dé pistas para ayudarlos a adivinar a cuál de los cuatro libros se está refiriendo. Por ejemplo: “En este libro se narra la historia de José Smith y contiene los Artículos de Fe” (La Perla de Gran Precio). A medida que vayan adivinando cada uno de los libros, pida a los niños que repitan juntos el nombre de dicho libro. Enseñe que las Escrituras son la palabra de Dios; enseñan acerca de Jesucristo y Su evangelio. Si las leemos con regularidad, las Escrituras pueden fortalecer a nuestra familia. Reparta a cada clase uno de los siguientes pasajes de las Escrituras: Éxodo 20:12; Juan 13:34; Efesios 4:32; 1 Nefi 3:7; 3 Nefi 18:21; Doctrina y Convenios 59:7. Dé a cada niño una tirita de papel y un lápiz. Diga a los niños que sigan la lectura con la vista cuando su maestra o maestro lea el pasaje de las Escrituras. Luego, cada niño deberá encontrar una cosa que el pasaje diga que ayudará a su familia a ser fuerte y feliz. Pida a los niños que la escriban en la tirita de papel y que luego la compartan con los integrantes de la clase. Invite a cada clase a que lea al resto de la Primaria lo que haya escrito en las tiritas de papel. Cuente una experiencia en la que las Escrituras hayan fortalecido a su familia. Inste a los niños a leer las Escrituras de manera individual y como familia.

Ilustración por Dilleen Marsh