2009
Los profetas me enseñan la manera de fortalecer a mi familia
Septiembre de 2009


Tiempo para compartir

Los profetas me enseñan la manera de fortalecer a mi familia

“Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho … ; sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).

La familia es ordenada por Dios. Antes de que naciéramos, vivíamos como hijos e hijas espirituales del Padre Celestial. Cuando llegó el momento de venir a la tierra, el Padre Celestial preparó una familia para que fuéramos a ella. Él sabía que la mejor manera de ayudarnos en nuestra preparación para volver a vivir con Él era por medio de una familia.

El Padre Celestial llama profetas para que testifiquen de Jesucristo y enseñen Su evangelio. Los profetas ayudan a las familias a saber qué es lo que deben hacer para ser felices y volver a vivir con Él.

Podemos leer acerca de las enseñanzas de los profetas en las Escrituras y podemos escuchar al Profeta en las conferencias generales. Si prestamos atención, podemos aprender qué es lo que el Padre Celestial desea que hagamos. Si obedecemos el consejo del profeta, nuestra fue aumentará y podremos ayudar a fortalecer a nuestra familia.

Actividad

Quita la página A8 de este ejemplar y pégala sobre cartulina gruesa. Mientras escuchas al Profeta durante la conferencia general del mes próximo, presta atención a lo que él enseñe y que te pueda ayudar a fortalecer a tu familia. En los portarretratos, dibújate a ti y a tu familia haciendo lo que el profeta enseñó. Pon los dibujos en un lugar donde les puedan recordar a ti y a tu familia lo que enseñó el profeta.

Ideas para el Tiempo para compartir

  1. Los profetas del Libro de Mormón me enseñan la manera de fortalecer a mi familia. Explique a los niños que los profetas del Libro de Mormón vieron nuestros días y los peligros con que nuestras familias se enfrentan. Los profetas del Libro de Mormón nos enseñan qué debemos hacer para proteger y fortalecer a nuestra familia. Utilice plaquitas para nombres o bien disfraces sencillos y pida a los niños que dramaticen relatos de los profetas del Libro de Mormón que enseñen principios que fortalezcan a nuestra familia (véase “Dramatizaciones”, La enseñanza: El llamamiento más importante, 1999, págs. 188–189). Por ejemplo: El relato de Lehi cuando sale de Jerusalén con su familia, en el cual se debe hacer hincapié en la obediencia de Lehi a los mandamientos del Señor (véase 1 Nefi 2:1–7). Pida al niño que haya representado a Lehi que lea 2 Nefi 1:4, y luego hable con los niños acerca de los resultados que tuvo la obediencia de Lehi. Pregúnteles: Si el Señor protegió y bendijo a la familia de Lehi a causa de su obediencia, ¿qué hará el Señor si la familia de ustedes es obediente? (Él protegerá y bendecirá a su familia.) Dramaticen el relato de Alma de cuando oró por su hijo Alma (véase Mosíah 27:8–37). Hablen acerca de la forma en que el orar por los integrantes de la familia puede ayudar a fortalecer nuestra familia. Inste a los niños a buscar otros ejemplos de los profetas del Libro de Mormón que ellos puedan seguir.

  2. El Profeta actual me enseña la manera de fortalecer a mi familia. Ayude a los niños a aprender de memoria el pasaje de las Escrituras que dice “Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho… sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38; véase “Memorización”, La enseñanza: El llamamiento más importante, 199–200). Diga a los niños que usted describirá a uno de los siervos del Señor. Pídales que levanten la mano cuando se den cuenta de quién es: trabajó en el negocio de la imprenta; su segundo nombre comienza con S, que es la primera letra del nombre Spencer; es el decimosexto presidente de la Iglesia; es el Profeta viviente en la actualidad. Muestre una lámina del presidente Thomas S. Monson. Haga hincapié en que, cuando él habla, es como si el Señor hablara. Escriba en la pizarra “El presidente Monson me enseña la manera de fortalecer a mi familia” y pida a los niños que lo repitan. Entregue a cada integrante de la clase una cita diferente del presidente Monson en la cual nos enseñe la manera de fortalecer a nuestra familia (véanse los ejemplares de la conferencia general de la revista Liahona). Pida a los niños que hablen con su maestra o maestro acerca de qué pueden hacer para vivir de acuerdo con esa enseñanza en particular. Invite a un niño de cada clase a relatar cuál es la enseñanza. Canten “Te damos, Señor, nuestras gracias” (Himnos, N° 10). Dé testimonio de que, cuando seguimos al profeta viviente, estamos siguiendo al Señor.