2011
Parábolas de los que se perdieron y fueron hallados
Febrero de 2011


Parábolas de los que se perdieron y fueron hallados

Como pastores bajo la dirección del Salvador, tenemos la responsabilidad de esforzarnos “por rescatar a quienes se han alejado del camino”

En el capítulo 15 del Evangelio según Lucas, el Salvador utiliza tres parábolas para enseñar el valor de un alma, mostrándonos cómo encontrar y devolver al rebaño de fe y a la familia aquello que se ha perdido.

En las parábolas, la oveja va errante, la moneda de plata se pierde y el hijo pródigo malgasta su herencia en una vida desenfrenada, pero el pastor busca en el desierto, la mujer barre la casa y el padre benévolo aguarda el regreso de su hijo, siempre listo para darle un abrazo y una cálida bienvenida a casa.

Las parábolas del Salvador, así como los tres artículos de los líderes de la Iglesia que siguen a continuación, nos recuerdan que, como pastores bajo Su dirección, tenemos la responsabilidad de esforzarnos “por rescatar a quienes se han alejado del camino para que ningún alma preciosa se pierda”1.

Nota

  1. Thomas S. Monson, “Permanece en el lugar que se te ha designado”, Liahona, mayo de 2003, pág. 57.

Rescate de la oveja perdida, por Minerva K. Teichert; ilustraciones por Robert A. McKay

Moneda perdida, por J. Kirk Richards

El hijo pródigo, por Clark Kelley Price © IRI