Élder José L. Alonso


Aun antes de unirse a la Iglesia, José Luis Alonso Trejo tenía un testimonio del poder de la oración. “Cuando tenía once años”, él dice, “casi muero. Los doctores ya no tenían esperanzas de que viviera; los oí hablar. Así que oré y oré al Señor, y Él me sanó.

Cuando escuché la historia de José Smith y supe que un joven de sólo 14 años habló con Dios, tuve la certeza de que era verdad. Yo sabía que Dios contestaba nuestras oraciones, que Él nos conoce”.

Ese mismo sentimiento de consuelo acompañó al élder Alonso cuando estudió el Libro de Mormón. “Gracias a la oración y a este libro, sé con certeza que Jesús es el Cristo”, afirma.

El élder Alonso nació en la Ciudad de México, México, en noviembre de 1958; es hijo de Luis y Luz Alonso. Cuando era un adolescente se mudaron a la ciudad de Cuautla, México, donde se unió a la Iglesia. El asistir a la Mutual lo puso en contacto con jóvenes fieles que lo hermanaron e hicieron que se sintiera como si fuese su segundo hogar. También mientras asistía a la Mutual conoció a Rebecca Salazar, la mujer con quien más tarde se casó.

Cuando el élder Alonso cumplió 19 años prestó servicio en la Misión México Hermosillo. Después de su misión, el élder Alonso y Rebecca se casaron en el Templo de Mesa, Arizona, el 24 de febrero de 1981. Tienen dos hijos.

Además de prestar servicio como director de instituto para el Sistema Educativo de la Iglesia, el élder Alonso tiene un diploma médico en pediatría y trabajó como médico homeopático y cirujano. Su carrera demuestra el deseo que siempre ha tenido de servir y bendecir a los demás, al igual que el Señor lo bendijo a él cuando estaba enfermo en su niñez. “El prestar servicio a los demás trae unidad y hermandad”, explica, “e invita el poder del Señor a nuestras vidas”.

Antes de ser llamado al Primer Quórum de los Setenta, el élder Alonso prestó servicio como obispo, presidente de misión de estaca, presidente de estaca, consejero al presidente de misión, presidente de la Misión México Tijuana y Setenta de Área.