Élder O. Vincent Haleck


Desde muy pequeño el élder Otto Vincent Haleck pagaba los diezmos, ayunaba y estudiaba las Escrituras—y después conoció a los misioneros y se bautizó.

La madre del élder Haleck era miembro de la Iglesia, pero no había asistido por años. Su padre no era miembro de la Iglesia. Sin embargo, la familia pagaba los diezmos, ayunaba semanalmente, leía la Biblia a diario, y daban de lo que tenían a los necesitados. El élder Haleck viene de un legado de fe.

El élder Haleck nació en enero de 1949 en Samoa Estadounidense. Sus padres, Otto y Dorothy Haleck, lo enviaron a estudiar a California, EE.UU. A los diecisiete años se dio cuenta de que algunos amigos del consejo estudiantil era diferentes de los demás estudiantes. “Me invitaron a la Mutual, y el resto es cosa sabida”, dice élder Haleck.

El élder Haleck recibió su licenciatura en publicidad y mercadotecnia de la Universidad Brigham Young. Es dueño de varias empresas en Samoa Estadounidense y se dedica a la obra filantrópica. El élder Haleck y su esposa Peggy Ann Cameron se casaron el 29 de junio de 1972 en el Templo de Provo, Utah. Tienen tres hijos.

Con el tiempo toda la familia del élder Haleck conoció el Evangelio, y él tuvo el privilegio de bautizar a su padre de 80 años de edad y de ver a su madre regresar a la actividad en la Iglesia después de cincuenta años de casada.

Antes de su llamamiento al Segundo Quórum de los Setenta, el élder Haleck prestó servicio como misionero de tiempo completo en la Misión Samoa Apia, como obispo, miembro del sumo consejo de estaca, patriarca, presidente de estaca, y más recientemente, como presidente de la Misión Samoa Apia.

El élder Haleck cree que todas las experiencias de su vida lo han conducido a donde se encuentra ahora. “Al recordar lo que he vivido, puedo decir que veo la mano del Señor”, dice. “Estoy agradecido y honrado por la confianza que el Señor ha depositado en nosotros. Amo al Señor y espero ser un buen instrumento en sus manos; sé que el Señor me ayudará”.