Siete hermanas hacen brillar su luz en el campo misional


Las Pléyades, o las Siete Hermanas, es una constelación de siete estrellas que están tan lejos que toma 350 años para que su luz llegue a la tierra.

Con edades entre los veinte y los treinta años, estas hermanas hacen brillar su luz en su familia y en el campo misional al compartir el Evangelio con personas de cinco países.

Marisol (Chile Osorno), Antonia (Argentina Resistencia), Daniela (Costa Rica San José), Florencia (Honduras Comayagüela), Verónica (Chile Santiago Este), Anaí (Ciudad de Guatemala Norte) y Balbina Nava Aguilar (Argentina Bahía Blanca) son de México, y todas ellas prestan servicio simultáneamente en misiones para La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.

El primer contacto que tuvieron con los misioneros SUD fue cuando empezaron a asistir a clases gratuitas de inglés en un centro de reuniones local. Se bautizaron en 2006 junto con otra hermana y su hermano. Sus padres, Albino Nava e Isidra Aguilar, que se habían unido a la Iglesia tres décadas antes, volvieron a activarse en la Iglesia cuando los hijos se bautizaron.

La hermana Aguilar dijo que puede ver el beneficio que ha resultado de enviar a sus siete hijas a la misión.

“Están en las manos del Señor, trabajando, predicando Su evangelio para llevarle más almas [a Él]”, dijo ella.

“Amo este Evangelio y sé que esta obra cambia vidas”, dijo Florencia. “Cambió la mía y cambiará la vida de las personas a las que yo enseñe”.

Las hermanas empiezan a regresar a casa a finales del año 2011.