El albedrío es el don de elegir por nosotros mismos


Puedes usar esta lección y esta actividad para aprender más en cuanto al tema de la Primaria de este mes.

El albedrío es el don de elegir por nosotros mismos

“¡Feliz cumpleaños, Juliana!”, dijo el papá, y le dio a Juliana una caja envuelta en papel brillante atada con un lazo.

Juliana sonrió. Estaba contentísima por haber recibido un regalo de su padre y no podía esperar para abrirlo.

¿A ti te gusta recibir regalos como a Juliana? El Padre Celestial nos ha dado a cada uno de nosotros un valioso regalo; se llama el albedrío. El albedrío es la habilidad de tomar nuestras propias decisiones.

Antes de que viniéramos a la tierra, Satanás no quería que nadie tuviera la oportunidad de escoger. Él quería forzarnos a venir a la tierra y hacer lo que él quisiera que hiciéramos. Pero el Padre Celestial sabía que era importante que tomáramos nuestras propias decisiones. Con cada buena decisión que tomamos, nos acercamos más al Padre Celestial y a Jesucristo. Ellos quieren que tomemos buenas decisiones para que podamos regresar a vivir con Ellos otra vez.

Este año, en la Primaria estamos aprendiendo sobre cómo podemos usar nuestro albedrío para HLJ, hacer lo justo.

Canciones y Escrituras

  • “Como hijo de Dios”, Bosquejo del Tiempo para compartir 2012, pág. 28.

  • 2 Nefi 2:27

Tan sólo tú

Una noche, piensa en las decisiones que tomaste durante el día. Haz un dibujo, escribe un poema o una canción sobre una de las buenas decisiones que tomaste.

Juego de HLJ

Puedes jugar este juego con tu familia para aprender más en cuanto al albedrío. Corta la figura por los bordes y pégala en una cartulina o papel grueso. Dobla el cubo como se muestra más arriba, pega los pliegues en su lugar y deja que el cubo se seque.

Siéntate con tu familia en círculo. Una persona debe tirar el cubo y leer el lado que quede hacia arriba. Hablen sobre las diferentes decisiones que se podrían tomar en esa situación y lo que podría suceder al tomar cada una de esas decisiones. Pasa el cubo para que la siguiente persona lo tire.