Cuaderno de la conferencia


“Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho… sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).
A medida que repase la conferencia general de octubre de 2011, puede utilizar estas páginas (y los cuadernos de la conferencia de ejemplares futuros) para ayudarle a estudiar y aplicar las enseñanzas recientes de los profetas y apóstoles vivientes.

Para leer, ver o escuchar los discursos de la conferencia general, haga clic en conference.lds.org.

Promesa profética

Presidente Henry B. Eyring

“…la influencia del Libro de Mormón en la personalidad, el poder y la valentía de ustedes para ser testigos de Dios es real. La doctrina y los ejemplos de valor que contiene el libro los elevarán, los guiarán y les darán valor.

“Todo misionero que proclame el nombre y el evangelio de Jesucristo será bendecido al deleitarse a diario en el Libro de Mormón. Los padres que tengan dificultad para plantar en el corazón de un hijo el testimonio del Salvador recibirán ayuda al buscar la manera de introducir al hogar y a la vida de todos los integrantes de la familia las palabras y el espíritu del Libro de Mormón”.

Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, “Un testigo”, Liahona, noviembre de 2011, pág 69.

A las mujeres de la Iglesia

Presidente Dieter F. Uchtdorf

“Están destinadas a más de lo que pueden imaginar. Sigan aumentando en fe y en rectitud personal; acepten el evangelio restaurado de Jesucristo como su forma de vida; atesoren el regalo de la actividad en esta gran y verdadera Iglesia. Valoren el don del servicio en la bendita organización de la Sociedad de Socorro. Continúen fortaleciendo los hogares y las familias. Sigan buscando y ayudando a los que necesitan la ayuda de ustedes y la ayuda del Señor”.

Véase presidente Dieter F. Uchtdorf, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, “No me olvides”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 123; cursiva agregada.

El Fondo General de Ayuda a Participantes del Templo

En la conferencia general de octubre de 2011, el presidente Thomas S. Monson habló acerca de la disponibilidad del Fondo General de Ayuda a Participantes del Templo. El fondo “provee de una sola visita al templo para los que de otra manera no podrían ir allí, pero anhelan esa oportunidad”. Para contribuir al fondo, escriba la información en su recibo normal de contribuciones que le da al obispado o a la presidencia de rama1.

Nota

  •   1.

    Véase Thomas S. Monson, “Al reunirnos otra vez”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 5.

  • Saber por ustedes mismos

    Élder Dallin H. Oaks

    “Jesucristo es el Unigénito y Amado Hijo de Dios; Él es nuestro Creador; Él es la Luz del Mundo; Él es nuestro Salvador del pecado y de la muerte. Éste es el conocimiento más importante sobre la tierra y pueden saberlo por ustedes mismos”.

    Élder Dallin H. Oaks, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Las enseñanzas de Jesús”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 93.

    Respuestas para usted

    En cada conferencia, los profetas y apóstoles proporcionan respuestas inspiradas a preguntas que los miembros de la Iglesia podrían tener. Use su ejemplar de la conferencia o vaya a conference.lds.org para encontrar las respuestas a las siguientes preguntas:

    Relatos de la conferencia

    Un libro que cambia la vida

    Presidente Henry B. Eyring

    “[El Libro de Mormón] puede acercarlos más a Dios que cualquier otro libro; puede cambiar una vida para mejor. Los insto a hacer lo que un compañero de mi misión hizo. Se había escapado de su hogar cuando era adolescente y alguien había puesto un Libro de Mormón en una caja que se llevó consigo al ir en busca de mayor felicidad.

    “Pasaron los años; se mudó de un lugar a otro por el mundo. Un día, estaba solo y triste cuando vio la caja. La caja estaba llena de cosas que había llevado consigo. En el fondo de la caja encontró el Libro de Mormón. En él leyó la promesa, y la puso a prueba. Supo que era verdad. Ese testimonio cambió su vida. Encontró felicidad más allá de la que había soñado.

    “El ejemplar del Libro de Mormón que ustedes tienen tal vez esté fuera de su vista debido a las preocupaciones y la atención de todo lo que han acumulado durante su trayecto. Les ruego que beban profundamente y con frecuencia de sus páginas. En él se encuentra la plenitud del evangelio de Jesucristo, que es el único camino para volver a Dios”.

    Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, “Un testigo”, Liahona, noviembre de 2011, págs. 70–71.

    Preguntas para reflexionar:

    • ¿Cuál podría ser la causa de que su ejemplar del Libro de Mormón esté fuera de su vista?

    • ¿Qué puede hacer para mejorar su estudio del Libro de Mormón?

    • ¿Qué lecciones que aprendió del Libro de Mormón le han ayudado a cambiar su vida para mejor?

    Considere escribir lo que piensa en un diario o hablar en cuanto a ello con otras personas.

    Recursos adicionales en cuanto a este tema: Estudio por tema en LDS.org, “Libro de Mormón”; Tad R. Callister, “El Libro de Mormón: Un libro proveniente de Dios”, Liahona, noviembre de 2011, pág. 74; Predicad Mi Evangelio: Una guía para el servicio misional, 2004, págs. 17–28, 107–120.

    Rincón de estudio

    Más de una vez

    En su discurso de la conferencia general de octubre de 2011, “El poder de las Escrituras”, el élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles, dijo que memorizar y meditar un pasaje de las Escrituras “puede ser la llave que abra la revelación, la guía y la inspiración del Espíritu Santo” (página 6).

    Tome en cuenta la posibilidad de memorizar estos tres pasajes de las Escrituras, cada uno de los cuales se citaron tres veces durante la conferencia general de octubre de 2011:

      Notas

    1.   1.

      Véase José L. Alonso, “Hagamos lo correcto, en el momento oportuno y sin demorar”, pág. 14; Dieter F. Uchtdorf, “Ustedes son importantes para Él”, pág. 20; Henry B. Eyring, “Un testigo”, pág. 68.

    2.   2.

      Véase Richard G. Scott, “El poder de las Escrituras”, pág. 8; Henry B. Eyring, “Un testigo”, pág. 68; Silvia H. Allred, “La caridad nunca deja de ser”, pág. 114.

    3.   3.

      Véase L. Tom Perry, “El perfecto amor echa fuera el temor”, pág 43; Keith B. McMullin, “El poder del Sacerdocio Aarónico”, pág. 47; Henry B. Eyring, “La preparación en el sacerdocio: ‘Necesito tu ayuda’”, pág. 58.