Abu aprende honradez


“La honradez debe comenzar conmigo, en todo lo que digo, en todo lo que hago” (Children’s Songbook, pág. 149).

Abu se sentó afuera mirando a la gente que caminaba en la calle frente a su casa. Abu tenía mucha hambre. Marian, una mujer que vendía galletas dulces, estaba cerca de él y caminaba de un lado a otro de la calle. Las galletas se veían deliciosas en sus envoltorios de colores brillantes. Marian las llevaba en un recipiente encima de la cabeza. Abu realmente quería un paquete de esas galletas. Sabía que estarían muy ricas.

Marian se detuvo y dejó las galletas justo frente a Abu.

“Ella sabe que tengo hambre y ha puesto las galletas aquí para mí”, pensó él, y rápidamente agarró un paquete de galletas.

Justo en ese momento, su padre lo vio. “Abu, ¿qué tienes ahí?”, le preguntó.

“Papá, ¡tengo mucha hambre! Necesito unas galletas”, dijo Abu.

El papá tomó a Abu con gentileza entre sus brazos. “Abu, me gustaría que te quedaras con las galletas”, dijo él. “Pero no puedes tomar cosas de otra gente sin pedirlas o pagar por ellas. ¿Le preguntaste a Marian si podías tener algunas de sus galletas?”.

“No”, dijo Abu, mirando al suelo.

“Vamos a devolverle a Marian este paquete grande de galletas, y yo te compraré un paquete pequeño. Quiero que aprendas a ser honrado. ¿Sabes lo que significa eso?”.

“Dime, papá”, dijo Abu.

“Significa hacer lo correcto”, dijo el papá. “Significa pagar por las cosas en lugar de robarlas; significa decir la verdad en vez de mentir; significa que harás lo que dices que vas a hacer. De modo que pagaremos a Marian su paquete de galletas. Marian necesita el dinero para comprar comida para sus hijos. Te quiero, Abu, y el Padre Celestial también te quiere; y Él está contento cuando haces lo correcto”.

“Yo también te quiero, papá”, dijo Abu. “Quiero ser honrado siempre”.