Para los más pequeños


Sentir el Espíritu Santo

“Por el poder del Espíritu Santo podréis conocer la verdad de todas las cosas” (Moroni 10:5).
  1. 1.

    Benson, ¿dónde estás? Es hora de ir a la cama.

  2. 2.

    No quiero ir a la cama.

    ¿Por qué no?

    Porque hay un fantasma en mi habitación.

  3. 3.

    No hay ningún fantasma en tu habitación.

    ¿Estás seguro?

    Te lo prometo.

  4. 4.

    Papá, ¿qué es el Espíritu Santo?

    Ésa es una buena pregunta.

  5. 5.

    El Espíritu Santo es un miembro de la Trinidad. Su trabajo es ayudarnos a sentir lo que el Padre Celestial quiere que sepamos y que hagamos.

    ¿Y da miedo?

    No, el Espíritu Santo no da miedo para nada. No vemos al Espíritu Santo, pero lo podemos sentir cerca. Él nos ayuda a sentirnos felices.

  6. 6.

    Bueno, ahora cierra los ojos. Es hora de ir a dormir; te quiero.

    Yo también te quiero. Y creo que siento el Espíritu Santo.

Ayudas para los padres: Hablen con sus hijos en cuanto a las maneras en las que pueden sentir la influencia del Espíritu Santo. Pregúntenles cómo se sienten cuando escogen lo correcto y hacen las cosas que invitan al Espíritu Santo a estar cerca.

Invitar al Espíritu

Puedes hacer muchas cosas para invitar al Espíritu Santo a estar contigo. Las siguientes ilustraciones muestran cuatro ideas. Escoge una idea y haz un esfuerzo extra para llevarla a cabo. Después, dile a alguien cómo te sentiste cuando lo hiciste. Colorea la ilustración de esa idea y después intenta hacer la siguiente.

Seguir al profeta

Estos niños saben que es importante escuchar y seguir al profeta. ¿Cuáles son algunas maneras en las que puedes seguir al profeta?

Intenta encontrar estos artículos en la ilustración: Un lápiz, un pincel, un oso de peluche, un tenedor, un libro, una pelota de béisbol, una tostadora, una galleta salada en forma de lazo, un bate, una llave, un automóvil, una barca, un cepillo de dientes, una zanahoria y una banana (plátano).