Nuestro espacio


Un pasaje inspirador

Hannah M., Filipinas

Cuando mi madre quiere darnos un mensaje inspirador de las Escrituras, cita Alma 37:37. Lo ha compartido tantas veces que cuando empieza a leerlo, lo decimos al unísono con ella porque lo sabemos de memoria.

Con frecuencia me he preguntado por qué insiste en compartir eso con nosotros. Sí, ya sabemos que tenemos que orar y estar agradecidos a diario. Sin embargo, lo que más me llegó al corazón fue cuando por fin me di cuenta de que mamá sencillamente no quiere que olvidemos que el Padre Celestial y Jesucristo siempre velan por nosotros.

Cada vez que enfrento pruebas y tribulaciones, nunca olvido leer ese pasaje de las Escrituras. Siempre recuerdo lo amorosos que son el Padre Celestial y Jesucristo. Tengo que estar agradecida por todas mis bendiciones. Siempre recordaré la forma en que mi mamá me cambió la perspectiva de la oración y del ser agradecida, incluso en las pruebas.

Por qué sirvo en una misión

Élder Pérez, Misión Filipinas Baguio

¡La obra misional es fantástica! Una de las razones por las que decidí servir en una misión es gracias a un misionero que estaba asignado a mi rama. Una vez le pregunté: “Élder, ¿por qué sirve en un misión y dejó atrás su trabajo y su familia?”.

Me contestó: “Hermano, hay dos razones por las que salí a la misión. Primero, amo a Dios. Segundo, amo a las personas que todavía no han escuchado acerca del evangelio de Jesucristo”. (Véase Mosíah 28:3.)

Gracias a ese misionero, ahora yo sirvo en una misión.