Puntos destacados de la Capacitación mundial de líderes- El camino al verdadero crecimiento


En la Capacitación Mundial de Líderes del 11 de febrero de 2012, los líderes de la Iglesia explicaron la importancia del “verdadaero crecimiento” y de cómo lograrlo.

El presidente Dieter F. Uchtdorf, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, los miembros del Quórum de los Doce Apóstoles, la Presidencia de los Setenta y las presidencias generales de las organizaciones auxiliares de la Iglesia participaron en la instrucción que se dio a los líderes de alrededor del mundo.

“Para la Iglesia, crecimiento se podría definir como ‘miembros nuevos’… Sin embargo, el verdadero crecimiento se define como ‘crecimiento en el número de miembros activos’”, explicó el presidente Uchtdorf.

El élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, agregó: “El crecimiento ocurre cuando, como resultado de la conversión personal a lo largo de toda la vida, cada persona y cada familia aumenta su fidelidad”.

El ser más fiel incluye cosas que no se pueden medir fácilmente, tal como la oración diaria, el estudio de las Escrituras, la noche de hogar, el amor en el hogar y el tener experiencias personales con respecto a la Expiación, dijo el presidente Uchtdorf.

“Con demasiada frecuencia complicamos la belleza y sencillez del evangelio de Jesucristo con una lista interminable de expectativas minuciosas”, expresó. “Sin embargo, cuando nos concentramos en el ‘por qué’ del Evangelio, mucha de esa confusión desaparece”.

Gran parte de la transmisión se centró en doctrinas y principios clave, que proporcionan respuestas a las preguntas del “por qué”.

“Las preguntas adecuadas en cuanto al ‘por qué’ nos conducirán a las decisiones apropiadas en cuanto a ‘quién’, ‘qué’, ‘cuándo’, ‘dónde’, ‘por qué’ y ‘cómo’”, dijo el presidente Uchtdorf.

El lugar del matrimonio y la familia en el plan

“La Iglesia se compone de familias”, dijo el presidente Boyd K. Packer, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles. “Los barrios y las estacas son secundarios. Cuando hablamos de familias, entonces vemos el verdadero crecimiento de la Iglesia”.

Indicó que todo esposo y padre debe ser un oficiante del sacerdocio en su hogar, y debe presidir en su familia con rectitud. Del mismo modo, dijo, los líderes del sacerdocio deben dirigir en forma digna; y a pesar de que los oficios del sacerdocio varían, cada poseedor del sacerdocio que sea digno tiene tanto poder como el otro (véase D. y C. 1:20).

El élder Russell M. Nelson, del Quórum de los Doce Apóstoles, hizo hincapié en el hecho de que los esposos y las esposas, los padres y las madres, deben establecer una relación de amor, de arrepentimiento y de oración a fin de fortalecer y proteger en forma eficaz a la familia, la cual “es fundamental en el plan del Creador para el destino eterno de Sus hijos” (“La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, noviembre de 2010, pág. 129).

“Tres veces en las sagradas Escrituras se advierte que la tierra entera sería totalmente asolada al regresar el Señor si no se cumplían ciertas condiciones”, mencionó. “En cada instancia, la advertencia se refiere a la condición de la familia humana sin las ordenanzas selladoras del templo. Sin esas ordenanzas de exaltación, la gloria de Dios no se manifestará”.

Para lograr esa meta final —la vida eterna y la exaltación de todos los hijos de Dios— es necesario que ocurra un verdadero crecimiento en nuestros hogares, en los barrios y en las ramas de toda la Iglesia.

Poner en práctica el Evangelio

El verdadero crecimiento y la conversión se logran al poner en práctica el Evangelio en la vida diaria. En una sesión de preguntas y respuestas, los élderes L. Tom Perry y D. Todd Christofferson, del Quórum de los Doce Apóstoles, explicaron que la aplicación máxima del Evangelio es hacer y guardar los convenios del templo. La obediencia a los convenios, dijo el élder Christofferson, puede cambiar al hombre natural para que, con el tiempo, llegue a ser un santo.

El tender una mano a los demás es otro aspecto importante de poner en práctica el Evangelio. Los líderes explicaron que los miembros son responsables, de manera individual y como Iglesia, de tender una mano y rescatar a aquellos que tengan necesidades temporales y espirituales.

No debemos dejar de unirnos a otras religiones y otras organizaciones que se dediquen a prestar servicio, para velar por el pobre y el necesitado, dijo élder Christofferson. Los líderes del sacerdocio deben dirigir esas iniciativas, pero los miembros y los misioneros también deben apoyarlos en esa función.

El debate puso énfasis en centrarse en ministrar a las familias, fortalecer a los poseedores del Sacerdocio de Melquisedec, y en ayudar a edificar la fe y el testimonio de los jóvenes. El élder Ballard y el élder Neil L. Andersen, del Quórum de los Doce Apóstoles, participaron en el mismo junto con el élder Ronald A. Rasband, de la Presidencia de los Setenta; Elaine S. Dalton, Presidenta General de las Mujeres Jóvenes y Rosemary M. Wixom, Presidenta General de la Primaria.

El élder Rasband dijo que todo líder tiene que estar ocupado en reactivar por completo a los miembros, y el élder Andersen hizo hincapié en que los jóvenes debían participar más en la reactivación y el fortalecimiento de los demás jóvenes.

Lograr un verdadero crecimiento

El verdadero crecimiento se obtiene al aplicar los principios del Evangelio a nuestra vida diaria, recalcó el presidente Uchtdorf.

“Al considerar estos temas, pregúntense el ‘por qué’ de su servicio y ministerio y, como resultado, ‘qué deben hacer’ en sus responsabilidades como personas y como consejos”, dijo.

Aprender más

Las personas pueden ver, escuchar, imprimir y bajar material de la transmisión en docenas de idiomas si van a lds.org/study/other-addresses y hacen clic en Worldwide Leadership Training.

En la Reunión Mundial de Capacitación de Líders de febrero, el presidente Dieter F. Uchtdorf, Segundo Consejero de la Primera Presidencia, dijo: “Lo primero que debemos hacer es comprender, y lo segundo es poner ese entendimiento en práctica… No es de mucho beneficio escuchar la palabra de Dios si no aplicamos lo que escuchamos a nuestra vida”.

Invitó a los líderes de la Iglesia a hacer tres cosas después de la transmisión de la reunión de liderazgo y a lo largo de su servicio en sus llamamientos a fin de aprovechar al máximo la instrucción de los líderes de la Iglesia:

  1. 1.

    En forma individual y como consejos, consideren con oración las instrucciones que han recibido y encuentren el “por qué” de su servicio y ministerio.

  2. 2.

    Después de meditarlo y analizarlo, establezcan algunas iniciativas específicas que se comprometerán a implementar. Las iniciativas deben adaptarse a las circunstancias y necesidades de cada organización, barrio, estaca, familia o persona.

  3. 3.

    Una vez que hayan tomado esas resoluciones, hagan un seguimiento de las mismas dentro del área de sus responsabilidades y llamamientos en cada una de sus reuniones de consejo.