Linda S. Reeves


Linda Sheffield Reeves aprendió en su juventud, de su fiel madre conversa, a acudir a Dios en los momentos de adversidad, y a procurar la excelencia de su padre.

“Tuve un fuerte testimonio temprano en mi vida debido a desafíos que me ayudaron a madurar rápido espiritualmente”, dijo ella.

La hermana Reeves nació en Los Angeles, California, EE. UU.; es hija de Elbert Jolley y Barbara Welsch Sheffield. Recuerda contemplar el cielo estrellado, cuando tenía 13 años, en un campamento de Mujeres Jóvenes y ofrecer una sencilla pero sincera oración: “Padre, ¿estás allí?”.

“Me sentí envuelta por Su Espíritu, el conocimiento de Su presencia, Su realidad y Su amor por mí”, comentó.

La hermana Reeves conoció a Melvyn Kemp Reeves en su barrio de Pasadena. Salieron juntos mientras asistían a la Universidad Brigham Young después de que él terminó su misión. Se casaron en junio de 1973 en el Templo de Los Angeles, California, y tuvieron 13 hijos.

A pesar de las pruebas, la hermana Reeves se ha aferrado a su testimonio de la Expiación, en especial tras la muerte de su hija de 17 años, Emily Michelle, en un accidente automovilístico en 2005.

“La adversidad es una gran maestra”, dijo ella. “La adversidad nos edifica y nos prepara para servir en el futuro en el reino, en nuestros hogares y en nuestra comunidad, y para llegar a ser un instrumento en las manos del Señor”.

Antes de su llamamiento a la presidencia general de la Sociedad de Socorro, la hermana Reeves prestó servicio con su esposo en su llamamiento de presidente de la Misión California Riverside, de 2008 a 2011. Ha servido como presidenta de la Sociedad de Socorro de estaca, presidenta de las Mujeres Jóvenes de barrio, directora de música de la Primaria y maestra de la Escuela Dominical.

La hermana Reeves se graduó de la Universidad Brigham Young en 1974, con una licenciatura en Educación Especial. Tiene muchas pasiones, como el arte, la música, la fotografía, la historia familiar y la obra misional. No tiene miedo a decir lo que piensa, en especial cuando se trata de compartir el evangelio de Jesucristo con todo aquel a quien conoce.