Hago lo justo al vivir los principios del Evangelio


Puedes usar esta lección y esta actividad para aprender más sobre el tema de la Primaria de este mes.

Hago lo justo al vivir los principios del Evangelio

Ramón jugó con las monedas en su bolsillo cuando terminó de vender los huevos de sus gallinas en el mercado del pueblo. Pensó en el jarro que tenía en casa para las monedas del diezmo. El domingo le iba a dar las monedas al obispo. Ramón tenía un sentimiento cálido por dentro; estaba feliz de pagar el diezmo.

Los puestos del mercado estaban llenos de cosas para vender. Ramón vio una camiseta colorida con el logotipo de su equipo de fútbol favorito. Se imaginó a sí mismo con la camiseta puesta, corriendo por el campo de juego y marcando el gol de la victoria. Ramón miró la etiqueta del precio; podría comprarla si gastaba todo el dinero de los huevos más las monedas del diezmo.

Ramón se dio cuenta de que el sentimiento cálido que tenía había desaparecido. Realmente quería la camiseta, pero sabía que el Padre Celestial no querría que gastara sus monedas del diezmo. Ramón comenzó a caminar a casa; decidió pagar su diezmo primero; después podría ganar más dinero vendiendo huevos hasta poder comprar la camiseta y pagar su diezmo como el Señor quería que lo hiciera.

Tú solo

Cuando pagamos el diezmo, llenamos un formulario de diezmos. Ponemos el dinero y el formulario en un sobre y se lo entregamos a un miembro del obispado o de la presidencia de rama. Puedes aprender a llenar tu propio formulario de diezmos al mirar la imagen de abajo.

Además de anotar tu diezmo, ¿qué más puedes escribir en el formulario de diezmos? Pregunta a uno de tus padres en cuanto a otras maneras en las que puedes hacer donaciones a la Iglesia.

Actividad de HLJ: Las bendiciones del diezmo

Malaquías era un profeta del Antiguo Testamento que enseñó que, cuando pagamos el diezmo, las ventanas de los cielos se abren y se derramarán bendiciones sobre nosotros (véase Malaquías 3:10). Como familia, hablen en cuanto a las bendiciones que han recibido por obedecer la ley del diezmo. Pongan un frijol, un botón o una piedrita en las ventanas que representen las bendiciones de las que disfrutan.