Preguntas y respuestas


“A veces me abruma pensar en todas las cosas que debo hacer para vivir el Evangelio. ¿Dónde comienzo?”

La vida puede resultar abrumadora cuando uno intenta hacer demasiadas cosas a la vez. Por ejemplo, si intentaras ir a seminario, a la escuela, al trabajo, al templo y a la Mutual en un solo día, te sentirías sobrecargado. En cambio, si das la prioridad a las actividades del Evangelio y reservas tiempo para ellas, progresarás. Las actividades del Evangelio como seminario, la oración, Mi Deber a Dios y el Progreso Personal, forman parte de las cosas más importantes que puedes hacer cuando eres adolescente. Es cierto que te requieren dedicar más tiempo, pero recibirás bendiciones por cada sacrificio que hagas para ser obediente.

Para saber cómo encontrar tiempo para realizar esas actividades, busca la inspiración mediante la oración y piensa en cómo usas tu tiempo. El domingo es un buen día para planificar actividades del Evangelio y otras actividades importantes para la semana. También sería útil analizar esta pregunta con tus padres y líderes de la Iglesia.

Cuando pienses en todo lo que tienes que hacer, recuerda que las clases, los programas y las actividades de la Iglesia son inspirados; te ayudarán a fortalecer tu testimonio, a guardar los mandamientos y a prepararte para servir en una misión y casarte en el templo.

A medida que procures ser fiel en el Evangelio, el Señor “preparará la vía” (1 Nefi 3:7) para ayudarte a guardar Sus mandamientos, incluso cuando te sientas abrumado. El guardar los mandamientos invitará al Espíritu a acompañarte en la vida. Cuando sientas el Espíritu, sabrás que estás avanzando por el buen camino en el aspecto espiritual.

Haz las cosas pequeñas y sencillas

El Señor no pretende que ya seamos perfectos en todas las cosas, pero desea que hagamos todo lo que nos sea posible. Si eso significa comenzar con lo básico, como la lectura diaria de las Escrituras y la oración, Él estará complacido con nuestro esfuerzo. En la medida en que estemos dispuestos a vivir el Evangelio y a hacer las cosas pequeñas y sencillas que se nos requieren, todas las cosas aparentemente abrumadoras que nos pide que hagamos ya no nos resultarán tan abrumadoras.

Hunter D., 17 años, Tennessee, EE. UU.

Vive el Evangelio con tu familia

Es muy importante vivir el Evangelio junto con nuestra familia. Podemos comenzar a vivirlo con ellos mediante la oración familiar, el estudio de las Escrituras en familia, la noche de hogar y al hacer nuestra historia familiar. Estos principios básicos son de gran ayuda para obtener una comprensión profunda de lo que el evangelio de Jesucristo puede hacer en nuestra vida.

Cherry O., 19 años, Davao, Filipinas

Da lo mejor de ti mismo

He aprendido que uno se angustia cuando intenta hacerlo todo. Lo importante es que procures dar lo mejor de ti mismo cada día. Si escuchas al Espíritu Santo y permaneces cerca del Señor mediante la oración y el estudio de las Escrituras, las cosas ocuparán el lugar que les corresponde y pronto serás la persona que el Señor desea que seas. Yo intenté ser casi perfecta y me preocupaba no ser lo suficientemente buena, pero eso no es lo que el Señor desea. El sentirse incapaz y menospreciarse no viene del Señor. Da al Señor lo mejor de ti mismo y hallarás paz y gozo en tu vida.

Zandi C., 16 años, Wyoming, EE. UU.

Procura la ayuda del Señor

Lee las Escrituras y ora todos los días. Procura estar siempre en sintonía con el Espíritu Santo. El Padre Celestial te ayudará a vivir el Evangelio; busca siempre Su ayuda. Pídele que te guíe para que puedas hacer lo que Él espera que hagas. En cada decisión correcta que tomes, sentirás la presencia del Espíritu, lo cual te hará desear tomar más decisiones correctas.

Thaís S., 15 años, Río Grande del Sur, Brasil

Confía en el Señor

El Evangelio existe para ayudarnos, no para preocuparnos. Si tenemos confianza en el Señor, podemos confiar en Su evangelio. Cuando tienes confianza, no te resulta tan abrumador vivir el Evangelio, ya que entiendes por qué lo haces.

Charlotte R., 14 años, Utah, EE. UU.

Concéntrate en la labor que tienes ante ti

No pienses en todas las cosas que tienes que hacer en la vida; piensa en lo que tienes que hacer ahora. Da lo mejor de ti mismo y el Padre Celestial hará que funcione. Por ejemplo, mientras me estaba preparando para enseñar una lección de seminario acerca del presidente Thomas S. Monson, me preguntaba cómo podía mantener interesados a siete jóvenes (todos los cuales eran mayores que yo) y que escucharan y aprendieran. Decidí procurar conseguir que participaran tanto como me fuera posible. ¡Todo salió bien! Por tanto, simplemente da lo mejor de ti en la labor que tienes por delante.

Bethany F., 15 años, Kentucky, EE. UU.

Mejora gradualmente

El Señor ha dicho que nos dará la doctrina “línea por línea, precepto por precepto, un poco aquí y un poco allí” (2 Nefi 28:30). No podemos pretender abarcar todo el Evangelio a la vez, pero, al comenzar con lo básico —la caridad, la fe y la esperanza— y a medida que estudiemos las Escrituras, las apliquemos diariamente y oremos siempre, mejoraremos gradualmente y sentiremos que cada vez nos acercamos más a Cristo.

Riley C., 16 años, Utah, EE. UU.

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

Comenzar por lo básico

Élder Joseph B. Wirthlin

“Los grandes escultores y artistas pasan un sinnúmero de horas perfeccionando sus talentos. No levantan el cincel o el pincel y la paleta esperando la perfección de inmediato. Ellos comprenden que cometerán muchos errores al aprender, pero comienzan con lo básico, los fundamentos esenciales primero.

“Lo mismo se aplica a nosotros.

“Nos convertimos en el amo de nuestra vida al poner lo que va primero en primer lugar. Todos tenemos una idea bastante clara de cuáles son las decisiones más importantes que debemos tomar, el tipo de decisiones que mejorarán nuestra vida y nos darán mayor felicidad y paz. Es allí donde debemos empezar. Es en eso en lo que más debemos esforzarnos”.

Véase élder Joseph B. Wirthlin (1917–2008), del Quórum de los Doce Apóstoles, “Tres decisiones”, Liahona, noviembre de 2003, pág. 80.

Siguiente pregunta

“Mi hermano tiene un problema con la pornografía. Está trabajando con nuestro obispo para superarlo, así que quiero apoyarlo; pero eso ha afectado mi confianza en él. ¿Qué debo hacer en esta situación?”

Envía tu respuesta antes del 15 de julio de 2012 a liahona.lds.org, por correo electrónico a liahona@ldschurch.org o por correo postal a:

Liahona, Questions & Answers 7/12
50 E. North Temple St., Rm. 2420
Salt Lake City, UT 84150-0024, EE. UU.

Es posible que las respuestas se modifiquen para abreviarlas o darles más claridad.

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