Cuaderno de la conferencia de abril


“Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho… sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).
A medida que repase la conferencia general de abril de 2012, puede utilizar estas páginas (y los cuadernos de la conferencia de ejemplares futuros) para ayudarle a estudiar y aplicar las enseñanzas recientes de los profetas y apóstoles vivientes, así como de otros líderes de la Iglesia.

Para leer, ver o escuchar los discursos de la conferencia general, visite conference.lds.org.

Una promesa profética

“Al partir de esta conferencia, invoco las bendiciones del cielo sobre cada uno de ustedes… Ruego que mediten en las verdades que han escuchado y que ellas los ayuden a ser aún mejores de lo que eran cuando la conferencia comenzó hace dos días”.

Presidente Thomas S. Monson, “Al concluir esta conferencia”, Liahona, mayo de 2012, pág. 116.

Fotografía de la Iglesia

Número de miembros (a fines de 2011)

14.441.346

Estacas y distritos

3.554

Barrios y ramas

28.784

Misiones

340

Misioneros de tiempo completo

55.410

Misioneros de servicio a la Iglesia

22.299

Conversos que se bautizaron

281.312

Templos en funcionamiento

136

Relatos de la conferencia

El poder del sacerdocio

Véase presidente Thomas S. Monson, “Dispuestos a servir y dignos de hacerlo”, Liahona, mayo de 2012, págs. 67, 68.

Durante la Segunda Guerra Mundial, a principios de 1944, tuvo lugar una experiencia relacionada con el sacerdocio que un corresponsal no miembro de la Iglesia, que trabajaba para un periódico de Hawai, relató… Él y otros corresponsales se encontraban en la segunda oleada detrás de los marines en el atolón Kwajalein. Al avanzar, se dieron cuenta de que en el agua flotaba boca abajo un soldado, era obvio que estaba gravemente herido. El agua a su alrededor estaba roja por la sangre; entonces vieron a otro soldado que iba hacia donde estaba su compañero herido. El segundo soldado también estaba herido, con el brazo izquierdo que le colgaba inútilmente al costado. Levantó la cabeza del que flotaba en el agua para que no se ahogara. Con voz llena de pánico gritó para pedir ayuda. Los corresponsales miraron otra vez al muchacho que estaba sosteniendo y le respondieron: “Hijo, no hay nada que podamos hacer por ese muchacho”.

“Entonces”, escribió el corresponsal, “vi algo que nunca había visto”. Ese muchacho, que también estaba gravemente herido, fue hasta la orilla con el cuerpo aparentemente inerte de su compañero y “colocó la cabeza de éste sobre su rodilla… ¡Qué escena!, dos muchachos heridos de muerte, ambos… jóvenes limpios y bien parecidos, incluso en su angustiante situación. Ese muchacho inclinó la cabeza encima del otro y dijo: ‘Te mando, en el nombre de Jesucristo y por el poder del sacerdocio, que permanezcas vivo hasta que encuentre ayuda médica’”. El corresponsal concluyó su artículo: “Los tres [los dos marines y yo] estamos aquí en el hospital. Los médicos no se explican [cómo es que están con vida], pero yo lo sé”.

Preguntas para reflexionar

  • ¿Qué bendiciones reciben los Santos de los Últimos Días por medio del poder del sacerdocio?

  • ¿Cómo están conectados la fe y el sacerdocio, tanto para los poseedores del sacerdocio como para los que reciben bendiciones?

Considere escribir lo que piensa en su diario personal o hablar en cuanto a ello con otras personas.

Recursos adicionales en cuanto a este tema: “Sacerdocio”, en Estudio por tema en LDS.org; Julie B. Beck, “Un derramamiento de bendiciones”, Liahona, mayo de 2006, págs. 11–13; Principios del Evangelio, 2009, “El sacerdocio”, págs. 73–77.

Rincón de estudio

En busca de paralelismos: La familia

Algunos de los temas más importantes de la conferencia general son tratados por más de un discursante. Esto es lo que cuatro discursantes dijeron acerca de la familia. Intente buscar otros paralelos al estudiar los discursos de la conferencia.

  • “El esposo y la esposa deben entender que su primer llamamiento, del cual nunca serán relevados, es del uno para con el otro y después para con sus hijos”1. —Presidente Boyd K. Packer, Presidente del Quórum de los Doce Apóstoles

  • “¡Tenemos que hacer las cosas en el orden correcto! Primero el matrimonio y después la familia. Son demasiados en el mundo los que han olvidado este orden natural de las cosas y piensan que pueden cambiarlo o incluso invertirlo”2. —Élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles

  • “Sabemos que el estudio de las Escrituras en familia y las noches de hogar no siempre son perfectos; pero, sean cuales sean sus dificultades, no se desanimen”3. —Élder Quentin L. Cook, del Quórum de los Doce Apóstoles

  • “Enseñar a nuestros hijos a comprender es más que sólo impartir información. Es ayudar a nuestros hijos a que la doctrina penetre su corazón”4. —Cheryl A. Esplin, Segunda Consejera de la Presidencia General de la Primaria

    Notas

  1.   1.

    Boyd K. Packer, “Y un niño los pastoreará”, Liahona, mayo de 2012, pág. 8.

  2.   2.

    M. Russell Ballard, “Para hallar a los perdidos”, Liahona, mayo de 2012, pág. 100.

  3.   3.

    Quentin L. Cook, “A tono con la música de la fe”, Liahona, mayo de 2012, pág. 44.

  4.   4.

    Cheryl A. Esplin, “Enseñar a nuestros hijos a comprender”, Liahona, mayo de 2012, pág. 10.