Cuaderno de la conferencia de abril


“Lo que yo, el Señor, he dicho, yo lo he dicho… sea por mi propia voz o por la voz de mis siervos, es lo mismo” (D. y C. 1:38).
A medida que repase la conferencia general de abril de 2012, puede utilizar estas páginas (y los cuadernos de la conferencia de ejemplares futuros) para ayudarle a estudiar y aplicar las enseñanzas recientes de los profetas y apóstoles vivientes, así como de otros líderes de la Iglesia.

Para leer, ver o escuchar los discursos de la conferencia general, visite conference.lds.org.

Una promesa profética

“El Espíritu Santo ha confirmado la verdad en esta conferencia y lo hará de nuevo a medida que ustedes la busquen, al escuchar y cuando después estudien los mensajes de los siervos autorizados del Señor”.

Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, “Montañas que ascender”, Liahona, mayo de 2012, pág. 26.

Sermón de tres palabras

Ustedes:

  1. 1.

    ¿Guardan rencor?

  2. 2.

    ¿Cuentan chismes?

  3. 3.

    ¿Excluyen a otras personas?

  4. 4.

    ¿Envidian a otra persona?

  5. 5.

    ¿Sienten deseos de hacer daño?

¡DEJEN DE HACERLO!

En lugar de ello:

  1. 1.

    Sean bondadosos.

  2. 2.

    Perdonen.

  3. 3.

    Hablen pacíficamente.

  4. 4.

    Dejen que el amor de Dios les llene el corazón.

  5. 5.

    Hagan el bien a los demás.

Adaptado de Dieter F. Uchtdorf, “Los misericordiosos alcanzan misericordia”, Liahona, mayo de 2012, págs. 75-76.

Llena el espacio en blanco

  1. 1.

    “Podemos ser librados de la maldad y la perversidad al recurrir a las enseñanzas de las __________” (L. Tom Perry, “El poder de librarse”, Liahona, mayo de 2012, pág. 97).

  2. 2.

    “El que otro __________ no nos quita nada a nosotros”(Jeffrey R. Holland, “Los obreros de la viña”, Liahona, mayo de 2012, pág. 31).

  3. 3.

    “Las verdades y la doctrina que hemos recibido han venido y seguirán viniendo por medio de la __________divina”.(D. Todd Christofferson, “La doctrina de Cristo”, Liahona, mayo de 2012, pág. 86).

  4. 4.

    “Esta vida es un aprendizaje para la exaltación eterna, y ese proceso implica __________”(Ronald A. Rasband, “Lecciones especiales”, Liahona, mayo de 2012, págs. 80-81).

Relatos de la conferencia

Construir cimientos duraderos

Presidente Henry B. Eyring, Primer Consejero de la Primera Presidencia, “Montañas que ascender”, Liahona, mayo de 2012, pág. 24.

De joven trabajé con un contratista construyendo bases (zapatas) y cimientos para casas nuevas. En el calor del verano era mucho trabajo preparar el terreno para el molde en el que vaciábamos el cemento para hacer las bases. No había maquinaria; usábamos el pico y la pala. En aquellos días era mucho trabajo construir cimientos duraderos para los edificios.

También se necesitaba paciencia. Después de verter el cemento, esperábamos a que curara (o fraguara). A pesar de lo mucho que queríamos seguir adelante con el trabajo, también esperábamos después de hacer los cimientos antes de quitar los moldes.

Y aún más impresionante para un constructor novato era lo que parecía ser un proceso tedioso que llevaba mucho tiempo: poner con cuidado varillas de metal dentro de los moldes para reforzar el cimiento.

De manera similar, el terreno se debe preparar con mucho cuidado para que nuestro cimiento de fe resista las tormentas que vendrán a la vida de todos. Esa base firme para un cimiento de fe es la integridad personal.

El elegir lo justo constantemente, cuando tengamos que tomar una decisión, crea el terreno firme bajo nuestra fe. Puede dar comienzo en la niñez, siendo que toda alma nace con el don gratuito del Espíritu de Cristo. Con ese Espíritu, podemos saber cuando hemos hecho lo correcto ante Dios y cuando hemos hecho lo malo ante Su vista.

Esas decisiones, cientos de ellas en la mayoría de los días, preparan el terreno firme sobre el cual se construye nuestro edificio de fe. El armazón alrededor del cual se vierte la sustancia de nuestra fe es el evangelio de Jesucristo con todos sus convenios, ordenanzas y principios.

Una de las claves para tener una fe perdurable es evaluar correctamente el tiempo de cura (o fraguado) que se necesita…

La cura no se lleva a cabo automáticamente con el paso del tiempo, pero sí requiere tiempo. No basta sólo con envejecer; el servir a Dios y a los demás constantemente, con todo el corazón y el alma, es lo que convierte el testimonio de la verdad en fortaleza espiritual inquebrantable.

Preguntas para reflexionar

  • ¿Recuerda algún momento en que su integridad personal se haya puesto a prueba? ¿Cómo respondió a ello?

  • ¿De qué manera el servir a Dios y a los demás con fe fortalece su cimiento espiritual?

Considere escribir lo que piensa en su diario personal o hablar en cuanto a ello con otras personas.

Recursos adicionales en cuanto a este tema: “Fe”, en Estudio por tema en LDS.org; Richard G. Scott, “El poder transformador de la fe y del carácter”, Liahona, noviembre de 2010, págs. 43–46.

Respuestas: 1. Santas Escrituras; 2. reciba; 3. revelación; 4. pruebas y dificultades.