Ideas para la noche de hogar


Este ejemplar contiene artículos y actividades que se podrían utilizar en la noche de hogar. A continuación figuran algunos ejemplos.

“Edificar la fe en Cristo”, página 12: Al final del artículo, el élder Christofferson habla de la fe como un principio de acción y de poder. Considere analizar en familia algunos de los desafíos que enfrentan y las metas que pueden fijarse para superarlos. Escojan una meta en la que puedan trabajar durante esa semana y tengan en mente que, con la ayuda de Jesucristo, tenemos poder para hacer todas las cosas, de acuerdo con Su voluntad y en Su tiempo. En una noche de hogar posterior, podrían hablar acerca del progreso de la familia con respecto a la meta que se pusieron.

“Comparte el Evangelio siendo tú mismo”, página 16: Mientras comparte historias del artículo, pídale a su familia que piensen en amigos y familiares con los que les gustaría compartir el Evangelio. Hablen acerca de cómo ser amigos y escuchar con amor a fin de estar preparados cuando surjan oportunidades de expresar su testimonio.

“La oración del programa Progreso Personal”, página 58: Lea la experiencia de Amalia en cuanto a aprender a orar tanto por la mañana como por la noche. Considere leer lo que Amulek enseña en Alma 34:17–27 acerca de cómo debemos orar. Quizá sería bueno que les preguntara a los integrantes de la familia qué aprendemos en estos versículos acerca de cómo y cuándo debemos orar. Termine expresando su testimonio sobre el poder de la oración.

“Amigo misionero”, página 60: Después de leer el artículo, considere hacer una lista de las próximas actividades y reuniones de la Iglesia que podrían interesarles a los amigos de cada integrante de la familia. Quizá sería una buena idea representar formas en que pueden invitar a amigos a una de las actividades. Hablen acerca de lo que significa ser un buen amigo, especialmente cuando se trata de personas que no son miembros de la Iglesia. Termine haciendo un plan para contactar a ese amigo y extenderle la invitación.

Somos una familia feliz

La noche de hogar que recordamos con más cariño fue una que tuvimos durante una época difícil. Debido a un cambio de gerencia, mi esposo estaba pasando por algunos desafíos en el trabajo y estaba desanimado.

Decidimos que la noche de hogar de esa semana sería en su honor. Cada integrante de la familia le escribió una carta de agradecimiento en la que le decía por qué lo quería y lo que deseaba para él. Después hicimos un álbum con fotos de momentos importantes para la familia, como aniversarios, casamientos, sellamientos, nacimientos y otros acontecimientos. Cada uno escribió un comentario que terminaba con la frase “y somos una familia feliz”. Para terminar, mi hija y yo cantamos una canción de la Primaria que tiene una frase similar (véase “Una familia feliz”, Canciones para los niños, pág. 104).

Durante la noche de hogar sentimos el amor del Salvador por nosotros y el amor que tenemos unos por otros.

Estoy agradecida por el mandamiento inspirado de tener la noche de hogar. El obedecerlo nos fortalece y nos prepara para ser una familia eterna.

Kenia Duarte dos Santos, Brasil