Los Diez Mandamientos me enseñan a amar a Dios y a Sus hijos


Puedes usar esta lección y esta actividad para aprender más en cuanto al tema de la Primaria de este mes.

Los Diez Mandamientos me enseñan a amar a Dios y a Sus hijos

¡Has tenido un día ocupado! Tu compañero de clase preguntó si podía copiar tu tarea. Querías ser honrado, así que le dijiste que no, pero te ofreciste a ayudarlo.

De camino a casa de la escuela, viste que tu vecina se esforzaba por levantar una canasta grande con verduras que acababa de recoger del huerto. Querías llegar a casa, pero corriste y la ayudaste a llevar la canasta adentro.

Después de la cena, tu papá te pidió que hicieras la tarea de matemática. La matemática es difícil y no querías hacerlo, pero decidiste obedecer a tu papá.

A la hora de acostarte estabas cansando, pero te arrodillaste y le diste gracias al Padre Celestial por tus bendiciones.

¿Sabías que al tomar todas esas buenas decisiones estabas obedeciendo los Diez Mandamientos? Después de que los israelitas se escaparon de Egipto, necesitaban la guía del Señor. Por medio del profeta Moisés, el Señor dio al pueblo diez mandamientos importantes que debían seguir para llevar una vida recta. Los Diez Mandamientos enseñan en cuanto a respetar a Dios, ser honrados, honrar a nuestros padres, santificar el día de reposo y ser un buen prójimo. Estas reglas son tan importantes hoy en día como lo fueron hace miles de años. Cuando seguimos los mandamientos del Señor, aprendemos a amar y a respetar a Dios, y a ser bondadosos y amar a los que nos rodean.

Canción y Escritura

Tú solo

Puedes encontrar los Diez Mandamientos en Éxodo 20. ¿Puedes contar los diez? Si quieres, márcalos con el lápiz que utilices para marcar las Escrituras.

Actividad de HLJ: Vivir los mandamientos

Los Diez Mandamientos se pueden dividir en tres categorías importantes: (1) honrar a Dios, (2) respetar a los padres y a la familia y (3) respetar a los demás.

Recorta los tres cartelitos que se encuentran a continuación. Puedes pegarlos en frascos o en bolsas, o ponerlos sobre una mesa. En piezas separadas de papel, pide a los miembros de la familia que escriban algunas cosas buenas que ellos hicieron, o que vieron a alguien hacer para cumplir un mandamiento durante la semana anterior. Quizás mostraste reverencia durante la oración, o quizás tu hermano ayudó a tus padres a hacer la cena.

Lee uno de los papeles y después decidan como familia en cuál de las tres categorías colocarían la experiencia. Pongan el papel en el frasco o en la bolsa, o junto al cartelito sobre la mesa. Lean el resto de los papeles y colóquenlos en las categorías correspondientes. Algunas experiencias pueden ir en más de una categoría.