Preguntas y respuestas


“¿Qué significa honrar el sacerdocio de Dios?”

El sacerdocio es el poder por el cual el Padre Celestial y Jesucristo llevan a cabo Su obra. Es el poder más grande que hay sobre la tierra. Por medio del sacerdocio se realizan ordenanzas, se dan bendiciones, se lleva a cabo la obra del templo, se predica el Evangelio y se efectúan milagros.

Los poseedores del sacerdocio representan al Salvador y honran el sacerdocio al hacer lo que el Salvador haría si Él estuviera aquí; honran el sacerdocio al vivir de manera tal que sean dignos de él; honran el sacerdocio mediante su modo de vestir, sus acciones, sus palabras, su servicio e incluso sus pensamientos.

Las jovencitas también pueden honrar el sacerdocio al guardar sus convenios bautismales y participar con reverencia en las ordenanzas del sacerdocio como la Santa Cena y la obra del templo. Ellas pueden apoyar a su padre, a sus hermanos y a otros poseedores del sacerdocio para que guarden los mandamientos y sean dignos de llevar a cabo los deberes del sacerdocio.

Todos podemos honrar el sacerdocio al servir fielmente en nuestros llamamientos, al respetar a quienes poseen el sacerdocio, al sentir respeto por la obra que se realiza mediante él y al respetar las ordenanzas y los convenios que nos permite recibir.

Actuar como representantes de Dios

Cuando empezamos a comprender lo maravilloso que es el que Dios nos haya concedido este don, honrar el sacerdocio es sencillo, es actuar con gratitud y respeto hacia el poder que nos fue confiado. Háganse esta pregunta: Si todos los que me rodean supieran que poseo el poder de Dios, ¿tendrían a Dios en más alta o en más baja estima? En eso consiste honrar el sacerdocio; es darse cuenta de que eres representante de Dios y hacer tu mejor esfuerzo para comportarte de tal manera que muestres respeto por la confianza que Él ha depositado en ti.

Mason R., 19 años, Colorado, EE. UU.

Ser virtuosas

Como mujer joven podría decir que no tengo necesidad de honrar el sacerdocio. Sin embargo, todas las mujeres jóvenes deben honrarlo. Nosotras honramos el sacerdocio al ser virtuosas; honramos el sacerdocio al ayudar a los hombres jóvenes a tener pensamientos puros. Nos vestimos modestamente y usamos un lenguaje correcto. Al hacer estas cosas, ayudamos a los hombres jóvenes a honrar el sacerdocio, y así nosotras también lo honramos.

Marisa B., 14 años, Arizona, EE. UU.

Cumplir con el Deber a Dios

En mi opinión, la manera principal de honrar el sacerdocio es hacer las cosas que el Señor mismo haría si Él estuviera aquí en la tierra, porque nosotros representamos a Jesucristo. Significa que cumplimos con todos los compromisos, deberes y promesas que le hicimos a Dios cuando fuimos ordenados al sacerdocio. Al honrar Su sacerdocio, seguimos Su mandato de “[levantarnos] y [brillar], para que [nuestra] luz sea un estandarte a las naciones” (D. y C. 115:5). Ayudamos a que otras personas sepan que aquí en la tierra hay muchos siervos autorizados de Dios.

Bismarck B., 18 años, Santo Domingo, República Dominicana

Mostrar respeto por el sacerdocio

Creo que honrar el sacerdocio significa tener respeto y confianza al usar el sacerdocio. Cuando haya miembros del Sacerdocio Aarónico que respeten el sacerdocio y la Santa Cena tanto como los de nuestro barrio, se pueden tener experiencias grandiosas al preparar y repartir la Santa Cena. Todos usamos camisa blanca y corbata. Sabemos que causa un gran efecto en el barrio y me ha influenciado a mí. Sé que poseer el sacerdocio es lo mejor que me ha pasado.

Hansen B., 15 años, Texas, EE. UU.

Recordar al Salvador

El sacerdocio es el único poder de Dios aquí en la tierra y nos muestra el camino para regresar a Él. Cuando pensamos en honrar el sacerdocio, pensamos en seguir las enseñanzas del presidente Thomas S. Monson y de los otros apóstoles. La mejor manera de honrar el sacerdocio es hacer las cosas que se nos enseñan, las cuales nos permiten recordar al Salvador. Cuando lo recordemos, Su Espíritu estará con nosotros. El tener el Espíritu nos permite mantenernos enfocados y ser un ejemplo de las normas del Evangelio.

Clase de Escuela Dominical: Kylie E., Jaiten B., Joseph E., Alexandra R., Kaylie V., Alisha F. y Haylee W. (no aparece); Idaho, EE. UU.

No poner en riesgo sus normas

Honrar el sacerdocio implica no colocarnos en situaciones en las que sabemos que podrían estar en riesgo nuestras normas. Cuando estudiamos el Antiguo Testamento en seminario, encontramos en Génesis 39 el ejemplo de José de Egipto, que honró su sacerdocio al salir corriendo ante las insinuaciones de la esposa de Potifar.

Una forma en que las mujeres jóvenes pueden ayudarnos a honrar el sacerdocio es al seguir las normas de Para la Fortaleza de la Juventud y vestir con modestia.

Joseph B., 16 años, Texas, EE. UU.

Defender el sacerdocio

Para mí, honrar el sacerdocio significa que los hombres jóvenes respetan y defienden el don que el Señor les ha dado. Cuando veo que un hombre joven respeta el sacerdocio, siento mucha más paz y siento más respeto hacia ese joven. El Padre Celestial les ha confiado el sacerdocio, y por eso pienso que es el deber de cada hombre joven no sólo poseer el sacerdocio, sino también defenderlo.

Melinda B., 16 años, Washington, EE. UU.

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

Es sagrado

Presidente Joseph F. Smith

“Los jóvenes y las jóvenes… deben respetar [el sacerdocio] y reconocerlo como algo sagrado,… porque en virtud de esta autoridad se efectúan las ordenanzas del Evangelio en todo el mundo y en todo lugar sagrado, y sin ella, no se pueden efectuar. Los que poseen esta autoridad también deben honrarla en ellos mismos; deben vivir de manera tal que sean dignos de esa autoridad con la que han sido investidos y dignos de los dones que se les han conferido”.

Presidente Joseph F. Smith (1838–1918), Enseñanzas de los Presidentes de la Iglesia: Joseph F. Smith, 1998, pág. 154.

Siguiente pregunta

“¿Qué les digo a las personas que no son miembros que preguntan por qué algunos miembros de la Iglesia no viven nuestras normas?”

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Liahona, Questions & Answers 11/12
50 E. North Temple St., Rm. 2420
Salt Lake City, UT 84150-0024, EE. UU.

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