Preguntas y respuestas


“¿Cómo puedo responder las preguntas de mis amigos sobre el templo cuando yo mismo no sé mucho al respecto?”

Es difícil hablar sobre algo que no comprendes, y hay mucho que no podemos comprender en cuanto al templo hasta que vamos. Fuera del templo tenemos cuidado sobre cómo hablamos acerca de las ordenanzas del templo, pues son sagradas. Sin embargo, sí podemos hablar sobre las bendiciones y los propósitos del templo. Podemos decir a nuestros amigos que en el templo los miembros aprenden verdades eternas, llevan a cabo ordenanzas sagradas para sí mismos y efectúan esas ordenanzas a favor de sus antepasados y otras personas que han fallecido.

Cuanto más sepas sobre los templos, más preparado estarás para contestar las preguntas de tus amigos. Para saber más, habla con tus padres o líderes de la Iglesia. Tú y tus amigos también pueden leer el número especial de la revista Liahona sobre los templos (octubre de 2010) y buscar respuestas en Mormon.org en el apartado “Templos” de la sección “Preguntas frecuentes”.

También puedes compartir tus sentimientos en cuanto al templo. Si has estado en el templo para efectuar bautismos o has estado en los jardines, puedes hablar a tus amigos sobre el sentimiento de paz que tuviste mientras te hallabas allí.

Si tus amigos te preguntan por qué el templo no está abierto a todas las personas, puedes explicarles que debido a la obra sagrada que allí se realiza, sólo pueden entrar quienes estén espiritualmente preparados y tengan una recomendación vigente para el templo. Antes de dedicar un templo nuevo, hay un programa de puertas abiertas que permite que las personas de la comunidad visiten el templo y sepan más sobre él. Después de que se dedica el templo, cualquier persona puede visitar los jardines. Si es posible, invita a tu amigo al programa de puertas abiertas del templo o a visitar los jardines del templo contigo.

Sé digno de entrar en el templo

Yo les diría a mis amigos lo que el templo representa para mí: felicidad, fortaleza, sacrificio y familias eternas. Les explicaría cómo mantenerse dignos. Si ellos ven que yo vivo la vida con el templo como una de mis metas más importantes, sentirán el poder del templo. Todas las personas pueden ver la belleza exterior del templo, pero al vivir mi vida del modo correcto, puedo mostrarles a mis amigos la esperanza y la felicidad que proporciona el entrar en el templo.

Emma R., 18 años, Utah, EE. UU.

Invita a tus amigos a saber más

Diles a tus amigos todo lo que sepas, siempre que sea apropiado. Diles que no hablamos sobre algunas cosas del templo dado que son sagradas. Si te preguntaran algo que no sabes, diles sinceramente que lo ignoras. Y si desearan saber más, invítalos a la Iglesia y diles que Dios bendice a quienes guardan Sus mandamientos con más conocimiento espiritual. Creemos en aprender las cosas espirituales línea por línea, precepto por precepto.

Carmela B., 18 años, Filipinas

Ora para que el Espíritu inspire tu respuesta

Para responder las preguntas de mis amigos, primero le pido al Padre Celestial en oración lo que debo decir. Puede requerir mucha paciencia, pero vale la pena esperar que el Espíritu te inspire sobre lo que has de decir. Segundo, ve a la Iglesia y al baptisterio del templo para recibir más conocimiento espiritual. Cuando mi amiga me hizo preguntas sobre el templo, le dije que los bautismos se efectúan a favor de nuestros antepasados que han fallecido y que no tuvieron la oportunidad tener el Evangelio mientras estaban vivos. Luego, en el cielo, tienen la opción de aceptar o rechazar la ordenanza.

Lydia P., 13 años, Florida, EE. UU.

Invita a tus amigos a reunirse con los misioneros

Cuando mis amigos me preguntan sobre el templo, les digo que es la casa del Señor, donde podemos hacer ordenanzas especiales que nos mantienen cerca de nuestro Padre Celestial y hacen posible que regresemos a Él. También les pregunto a mis amigos si les gustaría reunirse con los misioneros para saber más. Si dicen que no, anoto sus preguntas y yo misma les pregunto a los misioneros; luego les digo a mis amigos lo que averigüé. De ese modo, yo también puedo aprender más en cuanto al templo.

Kimmie H., 13 años, Montana, EE. UU.

Muestra fotografías de los templos

Me encanta leer libros en los que aparecen templos de todo el mundo. Cuando una amiga me preguntó sobre los templos, sabía que mi explicación no bastaría para ayudarla a entender. De modo que traje mis libros sobre los templos y le mostré lo que éstos son, cuál es su propósito y cuán agradecidos estamos por visitarlos. Decidí que la invitaría a la capilla el domingo, donde los misioneros y los maestros de la Escuela Dominical podrían ayudarla a aprender más.

Jessica A., 18 años, Indonesia

Habla con tus padres

Busca respuestas. Lee las Escrituras y pregunta a los maestros de la Escuela Dominical. Las preguntas siempre pueden responderse. Todo lo que tienes que hacer es buscar. ¡Ora al respecto! Cuando tengo preguntas sobre el templo, se las hago a mis padres. Es fácil hablar con ellos y están dispuestos a ayudar.

Bryson B., 18 años, Utah, EE. UU.

Asiste al templo

Cuando tratamos de asistir al templo con tanta frecuencia como podemos, nos conectamos mejor con nuestro Padre Celestial. Eso significa que podemos orar a Él sobre las preguntas de nuestros amigos. Si no sabemos mucho acerca del templo, significa que tenemos que estudiar más. En cada ocasión, antes de ir al templo, estudia y ora en cuanto a lo que deberías pensar mientras te halles en él. Entonces podemos contestar preguntas como: “¿Qué sientes en el templo?”.

Sara T., 14 años, Idaho, EE. UU.

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

Santidad al Señor

Presidente Howard W. Hunter

“El templo es un lugar bello, es un lugar de revelación, es un lugar de paz. Es la casa del Señor. Es un sitio santo para Él y debería serlo también para nosotros”.

Presidente Howard W. Hunter (1907–1995), “El símbolo supremo de ser miembros de la Iglesia”, Liahona, noviembre de 1994, pág. 6.

Siguiente pregunta

“¿Cómo puedo resistir la tentación?”

Envía tu respuesta antes del 15 de enero de 2013 a liahona.lds.org, por correo electrónico a liahona@ldschurch.org o por correo postal a:

Liahona, Questions & Answers 1/13
50 E. North Temple St., Rm. 2420
Salt Lake City, UT 84150-0024, EE. UU.

Es posible que las respuestas se modifiquen para abreviarlas o darles más claridad.

La carta o el mensaje de correo electrónico deben ir acompañados de la siguiente información y autorización: (1) nombre completo, (2) fecha de nacimiento, (3) barrio o rama, (4) estaca o distrito, (5) tu autorización por escrito y, si tienes menos de 18 años, la autorización por escrito de tus padres (es admisible por correo electrónico) para publicar tu respuesta y tu fotografía.