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Los Rayitos de Sol, Asuntos Públicos y el gozo en el Evangelio

Adaptado de una entrevista en el Canal Mormón. Para escuchar toda la entrevista en inglés, vaya a mormonchannel.org/conversations/27.


Quentin L. Cook
¿Qué tienen que ver los Rayitos de Sol con los asuntos públicos? Mucho, cuando representan el gozo del Evangelio.

Los Rayitos de Sol, Asuntos Públicos y el gozo en el Evangelio

Hace algunos años, cuando el élder M. Russell Ballard y yo éramos las Autoridades Generales asesoras del Departamento de Asuntos Públicos de la Iglesia, nos dimos cuenta de que los medios de comunicación a menudo contactaban a personas que no eran miembros de la Iglesia para saber acerca de ella. Con el deseo de que eso cambiara, el élder Ballard y yo, bajo la dirección de la Primera Presidencia, comenzamos a visitar los consejos editoriales de los principales periódicos para compartir el mensaje de que, como Santos de los Últimos Días, somos políticamente neutrales: no tomamos una postura en cuanto a candidatos o partidos políticos; sin embargo, queremos ser quienes definamos nuestra fe. “Queremos que vengan a hablar con nosotros si van a referirse a lo que creemos”, les dijimos.

Las visitas fueron bien recibidas y nuestra solicitud fue correspondida. Ahora notamos que los medios de comunicación comprenden mejor a los Santos de los Últimos Días; se han disipado algunos viejos estereotipos, y vemos que los demás nos reconocen como personas de integridad que tratan de afrontar la vida desde un punto de vista instruido e informado. También hemos notado que la gente fuera de la Iglesia se da cuenta de que no todos los Santos de los Últimos Días son iguales; nuestros miembros son muy diferentes unos de otros en formas buenas e interesantes.

Con este cambio de actitud, ésta es una época extraordinaria en la que ser miembro de la Iglesia y en la que los miembros pueden defender sus principios y responder a las preguntas de sus amigos y vecinos acerca de nuestras creencias. Al hacerlo, no hay nada más importante que el hecho de que sentimos gozo y nos regocijamos en el evangelio de Jesucristo. Sabemos cuál será el resultado final, sabemos quién es Jesucristo y tenemos la oportunidad de que un amoroso Padre Celestial nos bendiga.

Me parece interesante que nuestros mejores miembros misioneros, los que aprovechan la oportunidad de compartir el Evangelio, con frecuencia son personas alegres. Cuando era Director Ejecutivo del Departamento Misional, repentinamente notamos que se produjeron varios bautismos en Francia. Estábamos encantados. Nos preguntábamos cuáles habrían sido las razones de ello, y había varias; pero una de las principales era una hermana que al ir a trabajar los lunes por la mañana, hablaba de los Rayitos de Sol. Después del día de reposo, con gran alegría y deleite, les comentaba a sus compañeros de trabajo acerca de su experiencia al enseñar a los niños el día anterior. Al poco tiempo, sus compañeros esperaban con entusiasmo que ella les contara acerca de los Rayitos de Sol. ¿Y qué fue lo que eso ocasionó? Se trataba de un grupo de personas que vivían con las mismas preocupaciones que todos tenemos acerca de nuestro mundo y del futuro; de repente, había una persona que no sólo era alegre, sino que sentía gozo por los niños, quienes representan el futuro. Esta hermana claramente amaba al Salvador, y ese amor se irradiaba. Sus compañeros de trabajo querían saber más.

Si nos regocijamos por lo que tenemos, si sentimos gozo y lo expresamos, somos más felices; hacemos lo que el Señor quiere que hagamos, llegamos a ser personas mejores y, por estar cerca de ellos, quienes nos rodean —nuestros hijos, amigos y vecinos— son más felices. El gozo es la clave. Al compartir nuestra felicidad en el Evangelio, logramos lo que el Señor quiere que logremos.