¡Celebremos los templos!


Cuando el Templo de Salt Lake se terminó en 1893, los Santos de los Últimos Días se regocijaron. Les había llevado 40 años edificar el templo. Debido a que había niños que habían donado dinero para ayudar a edificarlo, el presidente Wilford Woodruff decidió llevar a cabo cinco sesiones dedicatorias especiales para que asistieran los niños.

Hoy en día hay templos por todo el mundo, y los niños siguen ayudando a celebrar la finalización de la construcción de los templos. Mira cómo han participado los niños en aquel entonces y ahora.

Más de 12.000 niños fueron a la dedicación del Templo de Salt Lake. Estos niños del Barrio Sugar House viajaron en tren.

Este boleto de entrada permitía a los niños que tenían hasta 16 años asistir a los servicios dedicatorios especiales para el Templo de Salt Lake. Los apóstoles y los miembros de la Primera Presidencia les hablaron a los niños dentro del templo.

A veces los templos se rededican después de remodelarse. Los niños de la Primaria cantaron y llevaron luces durante el espectáculo que celebró la rededicación del Templo de Anchorage, Alaska.

Cada semana, mientras se edifique el Templo de Gilbert, Arizona, los niños de la Primaria de la Estaca Highland, Gilbert, Arizona, se han puesto la meta de servir a alguien en su barrio.

Cuando se estaba edificando el Templo de San Diego, California, los niños de la Primaria de México hicieron una alfombra colorida para el templo. Las Autoridades Generales estuvieron de pie sobre la alfombra durante el servicio de la piedra angular en la dedicación.

Los niños de la Primaria de Manitoba, Canadá, viajaron tres horas al Templo de Regina, Saskatchewan, para tocar las paredes y comprometerse a entrar allí algún día.

Para dar la bienvenida a los visitantes, los niños de la Primaria que estaban en el programa de puertas abiertas del Templo de Kiev, Ucrania, cantaron “Me encanta ver el templo”.

Más de 800 niños de la Primaria de África Occidental cantaron “Soy un hijo de Dios” durante la celebración cultural antes de que se dedicara el Templo de Accra, Ghana.

Cada templo tiene una piedra angular en la que aparece el año en el que fue dedicado. Durante la dedicación, las Autoridades Generales sellan la piedra angular con mortero. Isaac B., de 9 años, ayudó a poner mortero en la piedra angular del Templo de Kansas City, Misuri.

Los niños de la Primaria le cantaron al presidente Gordon B. Hinckley cuando llegó para dedicar el Templo de Aba, Nigeria.