Consulta al Señor

Eduardo Oliveira, Ceará, Brasil

Cuando tenía quince años, me gustaba una muchacha de una de mis clases en la escuela, y quería salir con ella. Era atractiva, pero me preguntaba si debía invitarla a salir antes de que yo cumpliera los dieciséis años. Recordé el pasaje de Alma 37:37, que dice: “Consulta al Señor en todos tus hechos, y él te dirigirá para bien”; así que eso es lo que hice. Oré y esperé durante varios días la respuesta del Señor antes de tomar una decisión.

Un día, en la capilla, el obispo me llevó a un salón aparte y me invitó a dar un discurso el domingo siguiente. ¿Saben cuál era el tema? No salgas con jóvenes del sexo opuesto hasta que tengas por lo menos 16 años. Consideré que ésa era la respuesta que me daba el Señor, un “no”. ¿Cómo podía yo enseñar algo que no ponía en práctica?

Debido a que consulté al Señor, pude saber cuál era Su voluntad con respecto a mí y también logré huir de la tentación. Sé que si consultamos al Señor, Él nos dirá cuál es Su voluntad y seremos sumamente bendecidos.

El poder de la Expiación

Ioriti Taburuea, Kiribati

Cuando los misioneros me enseñaron, los temas principales de sus lecciones eran siempre Jesucristo y Su expiación. Me explicaron que la Expiación es un don de Jesucristo para cada uno de nosotros; un don que podemos utilizar en la vida diaria cuando enfrentamos pruebas o cuando pecamos. El poder de la Expiación nos inspira, nos sana y nos ayuda a regresar al camino estrecho y angosto que conduce a la vida eterna.

Cuando los misioneros me enseñaron eso, tuve un sentimiento muy fuerte que me testificó que era verdad, por lo que decidí unirme a la Iglesia.

Posteriormente, decidí servir en una misión porque quería ayudar a que los demás supiesen de este maravilloso don. Al enseñar y compartir la Expiación, he visto a otras personas cambiar y adoptar una nueva forma de vida. Se efectuó un cambio completo, no sólo por escuchar acerca de la Expiación, sino también por aplicarla en mi propia vida.

Sé que la Expiación es real. Cuando invitamos su influencia en nuestra vida, sean cuales sean las circunstancias que enfrentemos, todo se puede solucionar y sentiremos gozo.

Mi pasaje preferido de las Escrituras

Doctrina y Convenios 24:8.

Este pasaje de las Escrituras me hace sentir bien cuando estoy pasando por una prueba, porque dice: “…pues he aquí, estoy contigo hasta el fin de tus días”. Para mí, eso significa que, si lo busco, nuestro Padre Celestial siempre estará conmigo hasta el fin de mi vida.

Alex Ortiz, Nuevo Casas Grandes, México