Preguntas y respuestas


“¿Cómo le explico a mi amigo por qué es una mala idea quebrantar la ley de castidad?”

Nuestro Padre Celestial desea que seamos felices y dignos de Su Espíritu, así que nos da mandamientos para ayudarnos a mantener nuestros pensamientos, palabras y acciones dentro de los límites adecuados. La ley de castidad nos ayuda a mantener el poder de procrear dentro de los límites del matrimonio. Una de las razones por las que Él manda que el poder de procrear sólo se exprese entre esposo y esposa es que “[los] hijos merecen nacer dentro de los lazos del matrimonio”1.

Puedes compartir con tu amigo un ejemplar de Para la Fortaleza de la Juventud, el cual da varias razones por las que es importante cumplir la ley de castidad: “Cuando eres sexualmente puro(a), te preparas para hacer y guardar convenios sagrados en el templo; te preparas para establecer un matrimonio fuerte y para traer hijos al mundo como parte de una familia eterna y amorosa. Te proteges del daño espiritual y emocional que resulta de compartir la intimidad sexual fuera del matrimonio; además, te proteges de enfermedades nocivas. El permanecer sexualmente puro(a) te ayuda a estar seguro(a) de ti mismo(a) y a ser verdaderamente feliz, aumenta tu habilidad para tomar buenas decisiones ahora y en el futuro”2.

El templo

Nuestro Padre Celestial tiene un propósito divino para todos nosotros, y ese propósito se puede cumplir en el templo. Debemos ser dignos de entrar en el templo para que nuestra familia pueda sellarse para siempre. Viviremos con el Padre Celestial otra vez y, lo que es más importante, tendremos un gozo que nunca se acabará y que los indignos no pueden tener.

Alofa M., 18 años, Samoa

Matrimonio y familia

Se nos insta a ser puros sexualmente para poder ser dignos de entrar al templo y cumplir con convenios sagrados. Si obedecemos la ley de castidad, podremos edificar un matrimonio y una familia fuertes en el futuro. Satanás siempre está al acecho para tentarnos, pero mediante la oración, las Escrituras y los buenos amigos, podemos vencer.

Resty M., 16 años, Filipinas

Consecuencias negativas

Violar la ley de castidad tiene muchas consecuencias negativas, pero no todas te las enseñan en la clase de higiene y salud. Quebrantar la ley de castidad puede alejar el Espíritu de tu vida, herir a tus seres más allegados y hacerte sentir mal contigo mismo. Sugiero que veas el video de Mensajes Mormones que se llama “La castidad: ¿Dónde están los límites?” [en youth.lds.org en español, inglés y portugués].

Matthew T., 17 años, Utah, EE. UU.

Pureza y respeto

Al cumplir la ley de castidad, seguimos siendo puros a la vista de Dios, nos respetamos a nosotros mismos y ayudamos a que los demás también nos respeten. Si obedecemos la ley de castidad, demostramos que somos hijos de Dios y que nos atenemos a normas elevadas; así evitaremos los remordimientos. Al obedecer a nuestro Padre Celestial, especialmente en cuanto a esta ley, nuestra vida será más feliz aquí en la tierra y en el mundo venidero.

Alyana G., 19 años, Filipinas

Un don sagrado

Si el don de procrear se toma a la ligera, este preciado don de Dios se trataría como algo común y corriente. Uno no se siente tan bien al dar un regalo si la persona que lo recibe no cree que sea algo especial. Siempre hay que considerar la procreación de manera sagrada, ya que todos somos templos de Dios y debemos mantenernos limpios y puros como un templo.

Jaron Z., 15 años, Idaho, EE. UU.

El Espíritu con nosotros

Si te mantienes limpio del pecado, serás muchísimo más feliz y serás bendecido. Nuestros cuerpos son como templos, y el Padre Celestial “no habita en templos impuros” (Alma 7:21). Así que cuando nos mantenemos limpios del pecado, el Espíritu puede morar en nosotros.

Maryann P., 14 años, Arkansas, EE. UU.

Preguntas importantes

Contesta la pregunta de tu amigo haciéndole algunas preguntas: “¿Y si te estuviera mirando ahora mismo tu futura esposa?”. Todas las personas que sé que han violado la ley de castidad lo han lamentado. “¿Y si tu futuro hijo te preguntara si has quebrantado la ley de castidad?”. Tu amigo tiene que aprender lo importante que es la ley de castidad ahora, antes de que un hijo o una hija le hagan esa pregunta. Tienes que guardarte limpio y puro para llevar una vida feliz y saludable sin el sentimiento de culpa por haber quebrantado una ley sagrada.

Robyn K., 13 años, Utah, EE. UU.

Virtud y castidad

El Señor se deleita en la virtud y la castidad, y todo debe suceder a su debido tiempo. La ley de castidad es un mandamiento del Señor. La oración y la compañía del Espíritu son la combinación perfecta para saber que ser casto es una bendición.

Selene R., 18 años, Nicaragua

Dentro del matrimonio

Yo le explicaría a mi amigo que violar la ley de castidad es una mala idea porque el poder de la procreación se hizo sólo para las parejas legalmente casadas. Cuando quebrantamos la ley de castidad, perdemos la compañía del Espíritu Santo.

Augustina A., 15 años, Ghana

Las respuestas tienen por objeto servir de ayuda y exponer un punto de vista, y no deben considerarse pronunciamientos de doctrina de la Iglesia.

Siguiente pregunta

“¿Qué debo hacer cuando en la escuela surge un tema que va en contra de las enseñanzas del Evangelio, como el aborto?”

Envíanos tu respuesta antes del 15 de mayo a liahona@ldschurch.org o por correo a:

Liahona, Questions & Answers 5/13
50 E. North Temple St., Rm. 2420
Salt Lake City, UT 84150-0024, USA

Es posible que las respuestas se modifiquen para abreviarlas o darles más claridad.

La carta o el mensaje de correo electrónico deben ir acompañados de la siguiente información y autorización: (1) nombre completo, (2) fecha de nacimiento, (3) barrio o rama, (4) estaca o distrito, (5) tu autorización por escrito y, si tienes menos de 18 años, la autorización por escrito de tus padres (es admisible por correo electrónico) para publicar tu respuesta y tu fotografía de alta resolución.

Quebrantar la ley de castidad causa daños graves

Élder Richard G. Scott

“En el convenio perdurable del matrimonio, el Señor permite la expresión de los sagrados poderes procreadores entre el esposo y la esposa, en todo su encanto y hermosura, dentro de los límites que Él ha establecido…

“Sin embargo, el Señor prohíbe estos actos íntimos fuera del compromiso perdurable del matrimonio porque minan Sus propósitos… En el sagrado convenio del matrimonio, esas relaciones existen conforme a Su plan; pero cuando tienen lugar en cualquier otra situación, son en contra de Su voluntad, y causan graves daños emocionales y espirituales. Aunque los que lo hacen no se den cuenta de eso en el momento, lo percibirán más adelante. La inmoralidad sexual crea una barrera que aleja la influencia del Espíritu Santo”.

Véase élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles, “Las decisiones correctas”, Liahona, enero de 1995, pág. 43.

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    Notas

  1.   1.

    “La Familia: Una Proclamación para el Mundo”, Liahona, noviembre de 2010, pág. 129.

  2.   2.

    Para la Fortaleza de la Juventud, librito, 2011, pág. 35.