Hacer que la conferencia sea parte de nuestra vida


Consideren la posibilidad de usar algunas de estas actividades y preguntas como un punto de partida para el análisis en familia o para la reflexión personal.

Hacer que la conferencia sea parte de nuestra vida

Los números de página que se enumeran junto con la idea, indican la primera página del discurso.

Para los niños

  • El presidente Thomas S. Monson habló sobre la importancia de la obediencia y de la forma en que la desobediencia siempre tiene consecuencias (página 89). Piensa en alguna ocasión en que hayas obedecido las reglas de la familia, y alguna en que hayas obedecido las reglas de Dios. ¿Cómo te sentiste cuando fuiste obediente?

  • El élder M. Russell Ballard, del Quórum de los Doce Apóstoles, relató la historia de una niña que sembró una planta de tomates de una pequeña semilla (página 18). Lean o cuenten la historia en familia y hablen de lo que enseña sobre la forma en que puedes llegar a ser como el Padre Celestial. Podrías fijarte una meta de hacer algo que te acerque más al Padre Celestial.

  • El élder Enrique R. Falabella, de los Setenta, habló sobre lo que hace fuertes a las familias (página 102). Enseñó que algunas de las palabras más importantes para usar en la familia son “te amo”, “muchas gracias” y “perdóname”. La hermana Rosemary M. Wixom, Presidenta General de la Primaria, sugirió que dijéramos: “Me encanta todo de ti” (página 81). Observa lo que sucede cuando utilizas palabras como esas con tu familia. ¿Los hace felices? ¿Cómo te sientes tú?

Para los jóvenes

  • El presidente Thomas S. Monson enseñó cuatro principios para prepararse a fin de llevar a cabo la obra misional, no sólo como misionero de tiempo completo, sino también como miembro de la Iglesia (página 66). Podrías estudiar su discurso con la siguiente pregunta en mente: ¿Qué puedo hacer para ser un mejor misionero desde ahora?

  • El élder Jeffrey R. Holland, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó que está bien tener dudas y preguntas, pero también enseñó: “…aférrense al conocimiento que ya tienen y manténganse firmes hasta que reciban más conocimiento… sean fieles a la fe que tienen” (página 93). Considera escribir en tu diario tus creencias, testimonio y algunas experiencias espirituales que hayas tenido. También escribe las preguntas que tengas y consérvalas para que a medida que leas las Escrituras y este número de la revista, puedas buscar las respuestas.

  • Muchos de los discursantes hablaron sobre la obediencia y sus bendiciones. Por ejemplo, el presidente Monson enseñó: “Recibimos un conocimiento de la verdad y la respuesta a nuestros más grandes interrogantes cuando somos obedientes a los mandamientos de Dios” (página 89). Considera estudiar este número de la revista para resaltar o anotar las muchas bendiciones de la obediencia. El descubrir dichas bendiciones puede inspirarte a seguir llevando una vida de rectitud.

  • Varios de los discursantes enseñaron que se puede prestar servicio en todo momento, no sólo durante proyectos de servicio. “Hay muchas oportunidades a nuestro alrededor para ministrar cada día”, enseñó el hermano David L. Beck, Presidente General de los Hombres Jóvenes. En su discurso puedes leer algunos ejemplos de jóvenes que prestaron servicio a los demás (página 55).

Para los adultos

  • Muchos de los discursantes testificaron de Jesucristo. ¿Qué puede aprender en cuanto a Su naturaleza divina, Su misión y ministerio de los discursos en las páginas 22, 70, 96, 99 y 109?

  • El tema de mayo del curso de estudio para los jóvenes es sobre los profetas y la revelación. Si usted es maestro de los jóvenes en la Iglesia o si tiene hijos adolescentes, podría analizar con ellos el curso de estudio y esta pregunta: ¿Por qué es importante escuchar a los profetas vivientes y seguirlos? Considere estudiar este ejemplar a fin de descubrir profecías y advertencias que, si se les prestan atención, nos ayudarán a progresar en tiempos de dificultades.

  • Varios de los discursantes se concentraron en fortalecer a la familia. Por ejemplo, el élder Richard G. Scott, del Quórum de los Doce Apóstoles, enseñó: “Cuando [el Salvador] es el centro de nuestro hogar, hay paz y tranquilidad” (página 29). A medida que estudie el discurso del élder Scott, así como los discursos que se encuentran en las páginas 6, 81, 83 y 102, busque maneras de hacer que el Salvador sea el centro de su hogar.

Cómo enseñar con las Escrituras

Considere estudiar estos pasajes de las Escrituras que se citaron o a los que se hizo alusión varias veces en la conferencia general:

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    Versículos de dominio de Escrituras en seminario